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12 OPINIÓN LLUVIA ÁCIDA PUEBLA VIERNES, 26 DE ENERO DE 2018 abc. es opinion ABC DAVID GISTAU DEPOSICIÓN Cuanto más presuntos sean Pérez, Costa y Correa, más acreditados quedarán para desvelar las entrañas de la financiación ilegal del PP AS confesiones de Tommaso Buscetta en el maxiproceso de Palermo fueron confrontadas por las defensas mediante la desacreditación de la credibilidad y la honra de un reputado criminal que buscaba una solución personal. Aquí surgió una duda paradójica que, con personajes menos temibles nada temibles también gravita sobre la catarsis de confesiones en la Gürtel valenciana: precisamente porque era un reputado criminal, un asesino y un inmoral que pertenecía a la Mafia, Buscetta tenía cosas que contar. De haberse tratado de un misionero en Uganda amadísimo por ingentes cantidades de niños alfabetizados y con posibilidades de alcanzar la beatificación, su testimonio en Palermo habría sido desestimado. Cuanto más presuntos sean Pérez, Costa y Correa, más acreditados quedarán para desvelar las entrañas de la financiación ilegal del PP, aunque las partes de la defensa de Camps, la política y la mediática, traten de invalidarlos usando los argumentos que vuelve la paradoja son los que los convierten en delatores valiosos. Me parece irrelevante la teoría casi roussoniana de que Costa era un pijo intachable que fue corrompido por un veneno ambiental al que no supo resistirse. Como un Fausto que, sin darse cuenta, hubiera vendido el alma a plazos cada vez que de una exigencia sórdida de Camps dependía continuar en el cotarro. Pero tiene enorme validez la radiografía moral de unos políticos rodeados de parásitos y halagadores que, como en el caso de Camps, ni siquiera parecen haber buscado una tajada propia de las que se ocultan en Suiza, pero sí se sintieron impunes, fueron sobrecogedores de empresarios con intereses en los presupuestos públicos y ejercieron la interpretación inversa de sus propias prédicas, sobre todo las fiscales. En el caso del PP, se trata de un sistema que define una época y además trae, agregados, a los que sí trincaron para hacerse millonarios. En la España reciente, un episodio sobre el cual apenas quedan dudas fue el valor cauterizador de la abdicación del Rey anterior. Con él se fueron las dudas y los parásitos de una época y al siguiente monarca le quedó un ambiente ventilado en el cual sólo sería responsable de sus propios errores. Mariano Rajoy, con un entusiasmo descriptible, comunicó a Alsina, no sin cierta ambigüedad, que se ve capaz de intentar una hazaña de la longevidad política digna de ser estudiada por la National Geographic. Aunque sea prolongando las devastaciones de una época y manteniendo cautivos a los que no estaban ahí cuando crujían los trinques. Rajoy ha esterilizado todo en el PP excepto la corrupción, su impronta, su propagación inacabable. Apenas quedan del PP mitos fundacionales intactos. Y es Cs, con olfato oportunista, quien ofrece lo que más desea su electorado: una derecha sin pasado, sin pecados originales y con unas constantes vitales que trasciendan la momificación. Está quedando una buena tarde para publicar una hagiografía de Camps. L MONTECASSINO HERMANN ESPAÑA AMORDAZADA La nueva ley de memoria histórica del PSOE mata la libertad L O que más asusta es que nadie haya dado la alarma en el Congreso. Revela lo frágil que es nuestra libertad. Lo precaria que es nuestra seguridad. Alarma y espanta que no haya habido ningún diputado español que al leer la proposición de Ley del PSOE para la reforma de la Memoria Histórica que publicó el 22 de diciembre de 2017 el Boletín Oficial de las Cortes, no corriera a los medios de comunicación a advertir que se urde una operación en el Parlamento para arrebatar toda libertad de expresión a los españoles. Para legalizar unos comisariados políticos con poder para confiscar, destruir, intervenir, silenciar y multar y encarcelar a todo español que muestre alguna discrepancia con la versión frentepopulista de la historia de España del siglo XX. Escribo estas líneas horas antes de ir a moderar un debate en Madrid sobre Hispanofobia y Leyenda Negra, con Stanley Payne, Elvira Roca Barra y Ricardo García Cárcel. Con esta nueva Ley de Memoria Histórica en vigor, los cuatro seríamos detenidos, multados y condenados a entre uno y cuatro años de prisión. Cualquiera que atribuya un mínimo sentimiento noble a la mitad de España que luchó en el bando nacional contra el frente popular de comunistas, socialistas y anarquista, será reo en potencia. Una Comisión de la Verdad no es broma, una Comisión de la Verdad George Orwell en la Carrera de San Jerónimo establecerá el dogma. Y la policía política de la Verdad lo impondrá. Todo el que quiera vivir en la legalidad habrá de asumir la ver- sión de la historia de España que comparte Pablo Iglesias con las más conspicuas ratas radicales del resentimiento socialista. Lean el grado de cinismo con el que se presenta. La presente ley de reforma incluye diversos tipos penales dirigidos al castigo de las manifestaciones de odio contra víctimas del franquismo y de la Guerra Civil Española, el enaltecimiento del franquismo, así como la necesidad en democracia, de la ilegalización de asociaciones o fundaciones que, con la justificación de fines sociales, realizan actos de exaltación franquista. Aunque el espíritu de la ley de Memoria se basa en unos principios humanitarios, el tiempo ha demostrado la necesidad de introducir sanciones y plazos contra todos aquellos que, aún tras 40 años de democracia, no han asumido su deber de cumplimiento con las leyes y la Memoria Histórica El aparato del Estado deberá por ello reprimir y liquidar cualquier cuestionamiento de la Verdad. Serán castigados con penas de prisión de uno a cuatro años, multas de hasta seis dígitos y largas inhabilitaciones quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo Ellos decidirán qué es odio en esos comisariados cuyos integrantes habrán de ser ideológicamente impecables. Largas penas también para quienes produzcan, elaboren, posean con la finalidad de distribuir, faciliten a terceras personas el acceso, distribuyan, difundan o vendan escritos o cualquier otra clase de material o soportes que por su contenido sean idóneos para fomentar, promover, o incitar directa o indirectamente al odio a las víctimas del franquismo. En todos los casos, se impondrá además la pena de inhabilitación por un tiempo superior entre tres y diez años al de la duración de la pena de privación de libertad Estamos ante un intento del revanchismo de dar el golpe de gracia a la España democrática por la puerta de atrás. Con esperanzas de que Ciudadanos vuelva a dejarse intimidar ante la coacción del antifranquismo tan miserablemente eficaz en estas pasadas décadas, y se abstenga. Entonces España habrá sido amordazada.