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60 ABCdelOCIO VIERNES, 19 DE ENERO DE 2018 abc. es ABC E n escena Crítica de danza El eje de la poesía BLACK APPLE Dirección artística y coreografía: Chevi Muraday. Dirección de escena e iluminación: David Picazo. Ambiente sonoro y edición musical: Ricardo Miluy. Guión: Paco Tomás. Vestuario: Paco Delgado. Intérpretes: Chevi Muraday y Paloma Sainz- Aja. Teatro Español, Madrid JULIO BRAVO Ana Cerdeiriña y Carmen Gutiérrez en una escena de Beatriz Galindo en Estocolmo MARCOSGPUNTO Beatriz Galindo en Estocolmo ¡Fuera los sombreros! Blanca Baltés estrena una obra en homenaje a las mujeres que gravitaron en el 27 J. B. I sabel Oyarzábal fue periodista, escritora, diplomática, activista y actriz, que para sus escritos eligió el seudónimo de Beatriz Galindo, preceptora de los hijos de los Reyes Católicos. A principios de 1937 viajó a Estocolmo como embajadora de la república española. Éste es el punto de partida de Beatriz Galindo en Estocolmo una obra de Blanca Baltés dirigida por Carlos Fernández de Castro y con un reparto que integran Ana Cerdeiriña, Carmen Gutiérrez, Eva Higueras, Chupi Llorente y Gloria Vega. Blanca Baltés, que hace unos años estrenó en la misma Sala de la Princesa del María Guerrero otra pieza de espíritu similar, Estampas del teatro de los cuarenta se fijó en Isabel Oyarzábal porque, además del interés intrínseco del propio personaje, permitía, por su peripecia vital, recoger en la obra cualquier espacio de la sociedad española de los años veinte y treinta del pasado siglo Y es que la obra es una reivindicación de una serie de mujeres, creadoras y pensadoras, que gravitaron alrededor de la generación del 27. La elección de los personajes para la obra ha sido uno de mis mayores quebraderos de cabeza, porque según iba avanzando en la historia e iba descubriendo o redescubriendo mujeres, iban surgien- do posibles escenas de interés. Podía Esa incipiente modernidad Espahaber incluido catorce personajes ña fue el tercer país europeo en que se Concha Méndez, Victoria Kent, Clara aprobó, en 1931, el sufragio femenino Campoamor las tres que finalmente se reflejaba en espacios como la Resihan quedado en la obra, junto a la pro- dencia de Estudiantes y su grupo femepia Isabel Oyarzábal y Beatriz Galin- nino, la Residencia de Señoritas, en tordo María Teresa León, Josefina de la no a la que se creó, dice Blanca Baltés, Torre, Maruja Mallo, Elena Fortún, Delhy toda una vanguardia y una élite. Ese Tejero, Victorina Durán, Marga Gil Madrid, en el que se juntaron todas esas Roësset, Remedios Varo, Rosa Chacel, personalidades que procedían de muy Ángeles Santos, María Zambrano, Car- distintos puntos de España men Conde y Zenobia Camprubí son A esta generación de mujeres que relas mujeres que, de algún modo, están fleja Blanca Baltés se las conoció como en la obra. las sin sombrero Explica la autora La solución para incluirlas ha sido que como una expresión de las nueel empleo de coros, que reprevas clases medias y el cambio La sentan, dice la autora, otras social, entre los jóvenes se profigura de realidades y tendencias de pagó el rechazo al sombreIsabel aquel formidable universo ro como acto de rebeldía y femenino; aglutinan comOyarzábal es signo de una nueva identiportamientos y actitudes codad personal y colectiva. Anel eje de munes a muchas de ellas y tes se decidía con qué somla obra palabras, hechos, fábulas o brero salir en según qué moideas de unas y otras. Además, mento y con qué objeto; ahora refuerzan dos ideas fundamentales la cuestión se reducía a ponérselo o para mí: aquellas mujeres eran muchas no. Así se me figuraron por primera vez y distintas entre sí. Todas ellas fueron este grupo de mujeres que vivieron, valientes pensaron y crearon en aquel flamante Los años veinte y treinta fueron un Madrid de la Gran Vía y el metro recién tiempo de gran efervescencia social, inaugurado con un Madrid dice Blanca Baltés Concluye Blanca Baltés diciendo que moderno y cambiante en contraste con la reivindicación feminista que sigue el resto de España, muy atrasada y do- siendo necesaria hoy ha de hacerse minada por el analfabetismo Era, si- desde la naturalidad; el feminismo es gue la autora, el Madrid de la Gran Vía, de cada una, incluso de muchos homde la Telefónica, del jazz, de los auto- bres. Esa es la línea en que tenemos que móviles, del metro, del deporte... En él entenderlo aparecen estas mujeres, que pertenecen a una élite que habían recibido una Beatriz Galindo en Estocolmo Madrid. Teatro María Guerrero (Sala de educación acorde con las posibilidades sociales y económicas de sus familias la Princesa) Del 19 de enero al 18 de febrero Dos personajes de la inquietante novela de Albert Camus La peste el matrimonio Castel son el punto de partida elegido por Chevi Muraday para su nuevo espectáculo, Black Apple con el que el coreógrafo madrileño celebra los veinte años de su compañía, Losdedae. A lo largo de estas dos décadas, Chevi Muraday se ha consolidado como uno de los pilares de la danza contemporánea española, y ha marcado un camino de expresión donde la palabra y el movimiento se dan la mano y donde la poesía visual y sonora se constituye en el eje central. Black Apple y los párpados sellados título completo del espectáculo es una coreografía que contiene los mejores ingredientes del trabajo de Chevi Muraday: una cuidadísima puesta en escena, marcada por una sugerente y evocadora atmósfera, en la que cobran vida las palabras textos de Paco Tomás llenos de belleza y movimientos tan elocuentes como expresivos. La incomunicación, las heridas de amor y el fracaso Justo cuando hay que hablar de lo importante no lo hacemos, y cuando lo hacemos ya no importa son la columna vertebral sobre la que se asienta este espectáculo, cuya conmovedora banda sonora editada con mimo por Ricardo Miluy camina en buena parte de la función sobre una obstinada frase musical y concluye con el hermosísimo Addio del passato de La traviata Sobre él se mecen los dos magníficos intérpretes, Chevi Muraday y Paloma Sainz- Aja. Muraday y Sainz- Aja J. MEDRANO