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26 INTERNACIONAL MARTES, 16 DE ENERO DE 2018 abc. es internacional ABC El presidente Trump en los jardines de la Casa Blanca En el Día de Luther King Trump intenta sacudirse el estigma de racista Seis de cada diez estadounidenses La secretaria de creen que respeta más a los blancos que Seguridad, su última víctima a los negros. Soy el menos racista de los que han entrevistado se defiende La polémica de las afirmacioMANUEL ERICE CORRESPONSAL EN WASHINGTON portamiento discriminador. Entre los hispanos, son el 70 %lo s que están convencidos de su actitud racista. Un largo historial Un repaso al historial de Trump ayuda a explicar este estado de opinión. El promotor que se estrenó levantando edificios de apartamentos en el neoyorquino barrio de Queens, en compañía de su padre y mentor, Fred Trump, habría de afrontar una denuncia por discriminación racial a principios de los años 70. Según la investigación oficial, el padre y el hijo se negaban por sistema a alquilar apartamentos a negros y latinos. Incluida una suerte de segregación consistente en encabezar con códigos especiales aquellas solicitudes de aspirantes de minorías raciales. El exempleado de uno de sus casinos, en los pujantes años 80, recordaría durante la pasada campaña electoral una frase que su empleador acostumbraba a utilizar a modo de orden: No me gusta que los chicos negros cuenten mi dinero. Son muy dejados. Seguramente no es su culpa, porque la desidia es un rasgo de los negros El Trump candidato y presidente, que irrumpió en 2015 con un vendaval de insultos a las minorías, se estrenó tachando de violadores y drogadictos a los mexicanos que cruzan ¿T iene Estados Unidos un presidente racista? Los medios de comunicación norteamericanos pusieron ayer toda la carne en el asador para confirmar el estigma que persigue a su gobernante más provocador de la era moderna. Aún no ha remitido el incendio nacional e internacional que causó su alusión a los países americanos y africanos emisores de inmigrantes como pozos de mierda Pese a que el pirómano se esfuerza por apagarlo, embutido ahora en traje de bombero: No soy racista. Soy el menos racista de todos los que han entrevistado se defiende ante los periodistas. Trump, el presidente que dedica más tiempo a reparar sus averías que a impulsar proyectos, se exhibe otra vez en estado puro. La celebración del Día de Martin Luther King no detuvo la lluvia de críticas, pero sirvió para que Estados Unidos vuelva a mirarse en el espejo de la reconciliación racial, hoy más roto que nunca. La Casa Blanca no ha llegado a desmentir una de sus expresiones más repudiadas, pese a que Trump negó la mayor en Twitter. Dos senadores republicanos aseguran no recordar lo que su compañero demócrata John Durbin reitera una y otra vez. El conservador Lindsey Graham ratifica la veracidad de la expresión. La también republicana Mia Love, hija de inmigrantes haitianos, pese a no estar en el encuentro, cree que su presidente pronunció esas palabras: No puedo defender lo indefendible Quizá el problema de Trump sea más de credibilidad que de contrastar frases concretas. Su pasado lejano y reciente no juega a su favor. Según una de las últimas encuestas que pregun- nes de Trump se mantendrá encendida hoy, cuando la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, que participó en la discutida reunión, comparezca en el Senado. Además de aclarar aspectos de la nueva política de inmigración, la asesora de Trump está llamada a ratificar si este pronunció o no ante los congresistas las palabras que han recibido la condena de medio país y de medio mundo. No es la primera vez que un miembro del Gabinete debe dar explicaciones por los exabruptos de su jefe. tó a los estadounidenses sobre su racismo, elaborada por Quinnipiac, el 57 cree que no respeta a la gente de color igual que a los blancos. Cuando los preguntados son de raza negra, casi nueve de cada diez denuncian su com-