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74 MADRID DOMINGO, 7 DE ENERO DE 2018 abc. es espana madrid ABC Un cuarto de siglo a pleno rendimiento 1993- 1995 La construcción de la incineradora de Valdemingómez arranca en 1993, con fuertes protestas vecinales. Dos años más tarde, entra en funcionamiento. 1997- 2000 Un informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas revela significativos niveles de envenenamiento en las aves. 2004 La Fiscalía de Madrid denuncia el notable incremento de las emisiones de dioxinas y furanos en los controles de 2000 y 2001. 2015- 2018 El juez archiva la denuncia de 36 afectados interpuesta en 2015. Surge la Alianza para pedir el desmantelamiento de la planta. Miembros de la Alianza piden el fin de la planta, en la Cañada Real Guerra a la incineradora de Valdemingómez ¡Aquí ya no podemos respirar! Los vecinos reactivan la lucha para pedir al Ayuntamiento el cierre de la planta. Más de 300 niños de la Cañada malviven a menos de medio kilómetro AITOR SANTOS MOYA MADRID eis de la tarde de un día entre semana cualquiera. Cuatro autocares escolares alcanzan la rotonda de entrada a la zona del poblado chabolista de la Cañada Real Galiana más próxima a la incineradora de Valdemingómez. Más de trescientos niños descienden de los vehículos y se pierden calle adentro. ¿Qué hacéis aquí? pregunta un grupo de ellos, sorprendidos por la presencia de extraños en un enclave de Madrid al que nadie quiere mirar. Mientras, varias mujeres recogen a sus pequeños sin entender muy bien la polvareda levantada en torno al centro de tratamiento de residuos de Las Lomas. Llevamos toda la vida con este olor, ¿crees que ahora le importamos a alguien? reclaman, con el hastío evidente de saber que están totalmente abandonados a su suerte. El problema, enquistado desde hace años, no solo afecta a los habitantes del conflictivo sector 6 de la Cañada S Real. También el barrio del Ensanche de Vallecas, en Madrid, y las poblaciones cercanas de Rivas Vaciamadrid y Perales del Río, en Getafe, soportan a diario los olores procedentes de la planta. Y, fuera de los puntos más críticos, el viento puede incluso trasladar el problema hasta el municipio de Arganda del Rey o los distritos capitalinos de Villa de Vallecas más allá del Ensanche Vicálvaro o Villaverde. Un panorama desolador que, con motivo del vencimiento en 2020 del contrato entre el Ayuntamiento de Madrid y la empresa Urbaser que gestiona el centro de basuras, ha reactivado la lucha ciudadana para impedir su renovación. En junio del año pasado, la Alianza Incineradora de Valdemingómez No formada por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid Dos niñas vuelven a sus casas, a medio kilómetro de la incineradora; a la izquierda, el cartel a favor del cierre (FRAVM) y asociaciones de vecinos, ecologistas, Ampas y afectados, entre otros grupos vio la luz con el objetivo de agrupar todas las fuerzas posibles de cara a una batalla que se prevé larga, costosa y compleja. Era importante empezar a movernos con dos años de antelación dada la necesidad de establecer un plan de residuos alternativo que haga innecesaria la incineradora avisa el portavoz de Rivas Aire Limpio, Javier Navascués, quien junto a otros representantes del colectivo acompañó a ABC hasta los terrenos habitados más próximos. Allí, el trasiego constante de camiones que transportan materiales pesados en dirección al vertedero pone el broche de oro a un territorio marcado por la degradación.