Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
84 MADRID DOMINGO, 31 DE DICIEMBRE DE 2017 abc. es espana madrid ABC El año de los divorcios políticos El distanciamiento de Cifuentes y Aguado, los díscolos de Carmena, y las luchas en Podemos, las claves SARA MEDIALDEA MADRID Las claves Rivalidad PP- Cs Populares y responsables de Ciudadanos compiten por una misma parte del pastel electoral. En la región, el PP necesita los votos de Cs para sacar adelante sus proyectos. Y la formación naranja vende caro su apoyo. Un año cargado de desamor; ese podría ser el resumen político de este 2017 que da sus últimas boqueadas. La relación se enfrió sensiblemente entre PP y Ciudadanos en la Asamblea, y lo mismo le ocurre a la alcaldesa Manuela Carmena con parte de su equipo municipal. En la formación morada las distintas corrientes también se han distanciado, especialmente anticapitalistas y la actual dirección, debido a los últimos relevos. Comenzando por los populares, las sonrisas y el buen rollo que durante más de un año caracterizaron las relaciones entre la presidenta Cristina Cifuentes y el líder de Ciudadanos en Madrid, Ignacio Aguado, se han desvanecido. Si en junio de 2015 fueron capaces de firmar un acuerdo de gobierno, esa luna de miel se ha truncado, tal vez por la rutina del día a día de la Legislatura. O tal vez por efecto de las preguntas cargadas de intención del diputado César Zafra, durante la comisión de investigación sobre la corrupción a la que fue llamada la presidenta regional. Hubo previamente otros roces, del que no fue el menor el enfado de la presidenta cuando Aguado le reventó la presentación de los presupuestos de 2017 ante sus mismas narices, adelantándose con sus palabras a las de la presidenta durante la rueda de prensa en que ambos informaban de los mismos. Pero el paso de Cifuentes por la comisión de investigación fue considerado como un juicio paralelo en el que Ciudadanos hacía el papel de inquisidor general, algo que no gustó nada en el PP. Peleas internas En Podemos se acentúan las diferencias entre corrientes. En 2016, fueron pablistas contra errejonistas; ahora, de la dirección regional y los anticapitalistas. De este grupo y de IU son los concejales que se rebelaron contra Carmena en el Ayuntamiento. Febrero de 2017: Aguado le pisa los presupuestos del año a Cifuentes EFE Elecciones Están ya en el horizonte mental de todos los políticos madrileños. De ellas depende, por ejemplo, que Gabilondo vuelva a ser candidato regional o salte al Ayuntamiento. Tres de los concejales díscolos del Gobierno de Carmena también han vivido momentos de enfrentamiento con los diputados de Podemos. Especialmente, durante el debate de la moción de censura que le presentó la formación morada, y en la que la tensión dialéctica fue escandalosa. Podemos se ha convertido en uno de los protagonistas de la actualidad política en la comunidad, por muy distintas razones. Pero no siempre positivas. La última de las polémicas también está relacionada con el desamor: un evidente enfriamiento de la relación entre la corriente Anticapitalista y el resto de la formación. Por un lado, por la manera en que se han de- MAYA BALANYÁ la Asamblea, donde varios de sus representantes han sido relevados por decisión del secretario general regional, Ramón Espinar, que allana así el camino al más que probable candidato Íñigo Errejón. Plante a la alcaldesa El frágil equilibrio entre corrientes dentro de Podemos amenaza con saltar por los aires. No mucho mejor están sus compañeros en el Ayuntamiento de Madrid: seis ediles dejaron plantada a Carmena en el pleno del 18 de diciembre después de que esta decidiera cesar al concejal de Economía, Carlos Sánchez Mato, que se negaba a plegarse a las exigencias del ministro Cristóbal Montoro. Tres de ellos eran de IU, y los otros, anticapitalistas. Mientras, el PSOE- Madrid estrenó secretario general, José Manuel Franco, que llegó con la intención de acabar con las familias y pacificar una federación con mucha personalidad. El portavoz del grupo parlamentario, Ángel Gabilondo, se mantiene intelectualmente elevado sobre el conjunto pero, tal vez por ello, un tanto alejado de la actualidad. Ahora vive en medio de las quinielas que le sitúan tanto a la cabeza de la lista regional, para dar de nuevo la batalla a Cifuentes, como de número uno al Ayuntamiento, compitiendo con la veterana Carmena. Una duda que se resolverá en 2018. Política útil Los de la formación naranja intentan sacar el máximo partido de sus 17 diputados y, sobre todo, de su papel de pieza imprescindible para que el PP consiga la mayoría suficiente para dar salida a sus iniciativas. Pero no dudan en pactar también con el PSOE y, ocasionalmente, con Podemos. Es lo que llaman política útil y se sienten reforzados en su línea de trabajo tras el éxito de su formación en Cataluña. Pero Cifuentes no lo considera precisamente útil, sino más bien digno de crítica: En siete de cada diez ocasiones votan con PSOE, o con PSOE y Podemos, pero no con el PP Por eso, no dudó en pedirles, en la última rueda de prensa del año, más lealtad en el día a día Este no ha sido, no obstante, el único frente abierto por los populares, que sarrollado las primarias en la capital para elegir nuevo secretario general de Podemos en Madrid. El más votado ha sido Julio Rodríguez, ex- Jemad y uno de los nombres con que se especula como candidato a la alcaldía de Madrid, en caso de que Carmena decida no repetir. Pero a él se enfrentó la anticapitalista Isabel Serra, que consiguió un tercio de los votos de los inscritos a pesar de los intentos de invisibilización que denunciaban. Los anticapitalistas se han visto también desplazados del consejo de dirección de Podemos Comunidad de Madrid y del grupo parlamentario en La prueba de los votos Cifuentes critica que Cs vote en siete de cada diez ocasiones con PSOE y Podemos Pide a su socio de investidura más lealtad en el día a día Tensión en el Pleno La moción de censura marcó el punto culminante en la relación con Podemos