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54 ABCdelOCIO VIERNES, 29 DE DICIEMBRE DE 2017 abc. es ABC E n escena Crítica de teatro Que no estaba muerto, que no JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN CRIMEN TELÓN Idea original y creación colectiva: Ron Lalá. Texto: Álvaro Tato. Dirección: Yayo Cáceres. Escenografía: Tatiana de Sarabia, Yeray González y Ron Lalá. Vestuario: Tatiana de Sarabia. Iluminación: Miguel Ángel Camacho. Intérpretes: Juan Cañas, Íñigo Echevarría, Miguel Magdalena, Daniel Rovalher y Álvaro Tato. Teatro Fernán Gómez. Madrid gar la misteriosa desaparición del cadáver del Teatro; los espectadores figuran entre los sospechosos. Las pesquisas en pos del fiambre, en las que se ayuda de flashbacks iluminadores, lo llevan tras pistas cargadas de versos y referencias teatrales. Una gozada que, como suelen hacer estos espadachines de la transversalidad (toma palabro) en todos sus trabajos, trenza lo culto y lo popular en un discurso divertidísimo, ses y los técnicos de luces y sonido, la dama duende, el regidor y muchas otras criaturas teatrales se asoman por doquier sobre una ráfaga de versos que encabalgan voces de muy diferentes autores. Estupendos la esceafilado de intención satírica y con un nografía, el vestuario y la iluminacolofón de sombrerazo: los inción, que a veces adquiere rango vestigadores advierten que de protagonista y acotación son personajes y todo lo por cortesía de Miguel Ángel Trenza que dicen está escrito en Camacho. Y fabulosa la trolo culto y lo un libro que aparece por popular en un pa ronlalalera en un especallí. Jocosa y supina medivertidísimo táculo que me dio la impretateatralidad, aliñada con sión de que contiene menos discurso una didáctica salsa de ternúmeros musicales que en minología escénica. anteriores ocasiones, pero tieHamlet y el espectro de su ne tanta o más contundencia cópadre, Laurencia y lady Macbeth, Uli- mica. N o estaba muerto, porque este difunto es un vivo. Que no estaba muerto, que no, que es todo puro teatro con la vitola juguetona y crítica de Ron Lalá. El último espectáculo del grupo es una indagación policíaca, un thriller que comienza con el cadáver del Teatro colgado de una soga cerca del hombro izquierdo de un polvoriento escenario vacío y que avanza deslizándose por la historia de este arte antiguo como el mundo. Crimen telón se llama esta aventura distópica que transcurre en 2037, años después de que, tras haber tomado los ordenadores el poder del planeta y convertirlo en algo llamado Ciudad Tierra, han sido abolidos los restos anticuados e improductivos del gobierno humano: los países, las creencias y los ideales y prohibido la música, la literatura, la escultura, la pintura y el resto de las artes Una Agencia Anti Arte (AAA) se ocupa de perseguir y eliminar a quienes se obstinan en cultivar clandestinamente cualquier actividad vinculada a esos vestigios del talento humano. El detective Noir, un ex adicto a la poesía, se encarga de investi- Crimen telón una aventura distópica DAVID RUIZ ¿Drama de mujeres? ESTO NO ES L A CASA DE BERNARDA ALBA J. I. G. G. Autor: Federico García Lorca. Versión: José Manuel Mora. Dirección: Carlota Ferrer. Escenografía: Carlota Ferrer y Miguel Delgado. Vestuario: Ana López Cobos. Iluminación: David Picazo. Intérpretes: Eusebio Poncela, Óscar de la Fuente, Igor Yebra, Jaime Lorente, David Luque, Julia de Castro, Guillermo Weickert, Arturo Padilla y Diego Garrido. Teatros del Canal. Madrid. o, esto no es la casa de Bernarda Alba, porque no debe serlo la sociedad en que vivimos. No es de recibo que funcionen los prejuicios opresivos ni el orden agobiante que representa Bernarda, víctima y verdugo como preservadora de un injusto poder patriarcal. Lo grita Adela, la hija rebelde y suicida, en un discurso final incómodo, procaz, proclama de un feminismo radical que chirría y parece emborronar el contundente canto a la libertad que rezuma esta aproximación a la obra N que García Lorca fijó como drama de mujeres en los pueblos de España Este discurso de una mujer rabiosa adquiere sentido al ser puesto en boca de un hombre que interpreta a una mujer, difuminando los roles genéricos y dejando en evidencia que bajo ellos se agita un terrible sustrato de conflictos que son de todos. Una apuesta valiente que enarbola la exigencia poética como eje de un montaje de gran contundencia polémica y precioso acabado estético, que busca espantar la indiferencia, el sillón del demonio según lo definió el autor granadino en Imaginación, Inspiración, Evasión conferencia de 1928 evocada al comienzo de la función. To- dos los papeles, excepto uno, son interpretados por hombres en ese redimensionamiento de roles que alienta un espectáculo donde la inquietante Bernarda encarnada por Eusebio Poncela es una suerte de Gran Hermano orwelliano siempre vigilante. Teatro, música, danza e imagen se combinan en esta atractiva propuesta. Soberbio el vestuario de Ana López Cobos, que en ocasiones recuerda los diseños de Oskar Schlemmer para su Ballet triádico Y sobresalientes también las interpretaciones, con un formidable Óscar de la Fuente en el papel de Poncia, e Igor Yebra como Josefa y eco de Pepe el Romano.