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ABC VIERNES, 29 DE DICIEMBRE DE 2017 abc. es ABCdelOCIO 51 C ine Retrato y maltrato EL ARTE DE LA AMISTAD Dirección: Stanley Tucci. Intérpretes: Geoffrey Rush, Armie Hammer, Clémence Poésy ANTONIO WEINRICHTER Educar para la supervivencia RECUERDOS DESDE FUKUSHIMA Dirección: Doris Dörrie. Intérpretes: Rosalie Thomass, Kaori Momoi, Moshe Cohen A. WEINRICHTER arie, la protagonista, cree que podrá ahogar sus penas marchando muy lejos de su Alemania natal, adonde haya gente dice que lo esté pasando mal. Con tan paternalista idea aparece en Fukushima como payasa sin fronteras (no es un chiste, es una ONG) para alegrar la vida de los supervivientes del tsunami y el escape nuclear. La alemana, cuya herida al fin y al cabo es fruto de un mero desengaño amoroso, sólo comienza su curación cuando adopta a una mujer que ha perdido bastante más. La terapia, una verdadera educación para la supervivencia, abunda en ejemplos de equívocos interculturales que aportan un fino humor que en absoluto trivializa la tragedia de Fukushima. La mujer japonesa, una sensacional Kaori Momoi, no aprueba que Marie se siente despatarrada a la ceremonia del té y la llama elefante porque es como una jirafa a su lado y por aquello del proboscídeo en una cacharrería. Lo más bello de la función es el proceso por el que estas dos mujeres acaban entendiéndose. Aquella célebre frase de Marguerite Duras, Tú no has visto nada en Hiroshima no se le puede decir ni a Marie ni a la propia Doris Dörrie. M o es este (Paul Klee nos libre) un biopic de artista famoso sino algo que puede resultar más interesante. Se parte de un artista bien conocido, el suizo Alberto Giacometti, y se enfoca el argumento en una anécdota, real o presunta, inmortalizada luego por el escritor James Lord. Aunque conocido sobre todo por sus longuíneas esculturas, Giacometti también pintaba y se ofreció a hacerle un retrato a Lord. Este, claro, aceptó, aunque ya tenía comprado el billete de vuelta a su país. Pero los caminos del arte son como son y la cosa se fue liando... La historia de este retrato, que casi se convirtió en un mal trato, tiene alguna novedad de agradecer. En primer lugar, se centra en el trabajo del artis- N ta a diferencia de la inmensa mayoría de los biopcs de modo que su estructura narrativa es repetitiva, un eterno bucle sancionado con una palabrota cada vez que el pintor ve que algo no le sale, y carece de un climax final: vamos, como debe ser el día a día de un artista (recuerden El sol del membrillo El concepto de inspiración sólo se invoca para negarlo y las musas que aparecen, la mujer y la amante del genio, sólo sirven para cambiarle el... genio. Resulta problemático el muso que posa: tal como lo interpreta el apuesto Armie Hammer, todo buenos modales, no sabemos si su paciencia de Job esconde un cálculo comercial o un personaje infraescrito: es una página en blanco. A cambio, el Giacometti de Geoffrey Rush es un action painting con patas, un seductor chafarrinón bohemio que devora el decorado (maravilloso el taller del artista) A riesgo de provocarnos empacho por puro exceso, consigue transmitirnos algo de la gloria y el tormento de la creación. Exesposas en el ático OLVÍDATE DE NICK Dirección: Margarethe von Trotta. Con: Ingrid B. Berdal, Katja Riemann y Haluk Bilginer OTI R. MARCHANTE El estudio del pintor Giacometti, interpretado aquí por Geoffrey Rush a veteranísima directora alemana diluye con gran finura e inteligencia en esta comedia americana sus dos grandes clichés de enciclopedia, el de rígida feminista y el de aún más rígida colega generacional de los Schlöndorf, Fassbinder o Herzog. Pero los diluye sublimándolos. La historia de dos mujeres que tienen que coincidir y chocar en un impresionante ático neoyorquino que les deja el rimante y mezquino de su exmarido tiene todos los ingredientes precisos para adjudicarse por completo la complicidad del espectador no amargado. Inteligencia, mucha gracia, un bien empaquetado sentido de la solidaridad femenina y unas actrices repletas de encanto, sensibilidad y malicia, con el añadido muy digestivo de que el macho de la historia lo interpreta Haluk Bilginer, lejos de ser un Adonis y tan lleno de achaques como de dinero y desvergüenza. El tono general es acertadísimo, de ese que muchas comedias americanas querrían encontrar, porque Von Trotta da en la tecla del tópico y lo inusual, de lo pijo y lo natural, y ni siquiera toda su afilada ironía se impone al buen gusto ambiental y personal, y a la emociones. L Infancia esfumada UNA BOLSA DE CANICAS Dirección: Christian Duguay. Intérpretes: Dorian Le Clech, Batyste Fleurial, Patrick Bruel OTI R. MARCHANTE l cine ha contenido más veces y con mayor desgarro la brutalidad de la guerra vista desde la mirada infantil, pero en Una bolsa de canicas la intención del director, Christian Duguay, no busca la crudeza ni el detalle sórdido, sino la pulcritud narrativa y una cierta melancolía que probablemente está ya en la novela en que se basa, escrita por uno de los dos hermanos protagonistas. Dos E niños judíos, cuyos padres, ante la imposibilidad de mantenerlos a salvo, los empujan a una aventura solitaria por toda la Francia ocupada, y es una peripecia colateral a la batalla, aunque impregnada de emociones en las que se mezcla lo bélico con la supervivencia, la ininteligible culpa (ser judío) y el despertar a una madurez con unas vestimentas demasiado grandes para ellos. Todos los elementos, desde la ambientación a la fotografía y al carácter de los personajes, son muy efectivos, aunque la efectividad mayor se consigue mediante la interpretación y el sentimiento de pérdida y de necesidad familiar que provocan los dos jóvenes actores, y su relación en presencia y ausencia con el padre, un magistral Patrick Bruel. Los dos hermanos recorren la Francia ocupada por los nazis ABC