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42 CULTURA MARTES, 26 DE DICIEMBRE DE 2017 abc. es cultura ABC Los trazos de Van Gogh palpitan BRUNO PARDO PORTO MADRID El filme en datos ay proyectos que te atrapan, te cogen por el cuello y exigen todo de ti: tu alma, tu vida, tu tiempo. Suelen ser empresas faraónicas que albergan un cierto poso de locura, terrenos reservados para los intrépidos, esas personas que caminan con la vista en el horizonte, haciendo oídos sordos al ruido de las piedras con las que tropiezan en el camino. En este caso, una intrépida la polaca Dorota Kobiela se preguntó un día si era posible hacer una película al óleo para homenajear a su querido Vincent Van Gogh. Ahí empezó la historia de una obra imposible que necesitó de siete años de dedicación exclusiva y más de 65.000 fotogramas pintados a mano para realizarse. Entre medias, reescrituras de guion, problemas técnicos y una lucha constante por convencer al mundo de que el cine también se podía pintar. El tesón de la empresa, en efecto, recuerda al de ese holandés que agarró el pincel demasiado tarde y que en poco más de una década se convirtió en uno de los artistas más influyentes de la historia. Todo eso está en Loving Vincent el primer filme al óleo de la historia, que se estrena en España el próximo 12 de enero. Kobiela trató de pintar toda la película por sí misma, pues en principio tan solo quería hacer su particular homenaje al pintor, una pequeña animación de apenas unos minutos. Pero el proyecto empezó a crecer y su compinche Hugh Welchman, que firma con ella la dirección y el guion de la obra, la convenció de que aquello debía ser un largometraje. Así, comenzaron el proceso de es- H 65.000 fotogramas pintados a mano por 125 pintores de todo el mundo que trabajaron en los Estudios Loving Vincent de Polonia y Grecia. critura, que se alargó más de lo esperado. Escribí muchas historias: algunas basadas en su vida, otras partiendo de cuadros concretos, historias de su época en Holanda y de cuando vivió en los barrios bohemios de París. Pero el primer guion real que surgió se centraba en los últimos días de su vida explica la cineasta. Atormentado Van Gogh, que murió en Auvers- sur- Oise el 27 de julio de 1890, era un genio atormentado que llegó a cortarse una oreja La última carta a Theo Terminaron articulando una narración basada en el flashbacks en la que el hijo del cartero de Van Gogh, un joven que lo consideraba un loco con pincel, se ve obligado a recorrer los pasos finales del artista para entregarle su última misiva a su psiquiatra, el doctor Paul Gachet. Pero esta era la parte fácil. Lo verdaderamente complicado era convertir el libreto en trazos vivientes. Para ello, tuvieron que rodar la película con personas reales y, posteriormente, pintar cada uno de los fotogramas a mano, un proceso en el que involucraron a 125 artistas de todo el mundo que juntaron en los Estudios Loving Vincent de Polonia y Grecia. No fue fácil encontrar colaboradores, la mayoría de los especialistas eran muy cautos para arriesgarse a formar parte de algo tan novedoso. Afortunadamente, encontramos a gente valiente que creía en nosotros apunta Welchman. Antes y durante el rodaje con los actores, el equipo de diseño estuvo un año imaginando las escenas y los encuadres en los que representar la estética del artista. El proceso de retratar al óleo a los protagonistas tampoco fue sencillo: los pintores tenían que integrar el trazo característico del holandés y, a la vez, detallar lo suficiente los rostros para que estos no perdieran su expresividad en la animación. Después, otro reto: adaptar los 10 días se tardó en terminar la pintura de un solo segundo de película. 94 cuadros de Van Gogh aparecen reproducidos de forma fiel y 31 obras están representadas a través de sus detalles. La película se rodó con actores y, más tarde, se pintó a mano. Su directora ha trabajado siete años a tiempo completo para sacar adelante el proyecto. El equipo de diseño necesitó un año para idear las escenas que pudiesen recoger la estética de Van Gogh. La idea inicial fue hacer un cortometraje, pero pronto el proyecto exigió una distancia más larga. Es la primera película al óleo de la historia. diferentes tamaños de los lienzos de Van Gogh a un estándar de 103 x 60 cm, una medida exigida para adaptarse al formato más cuadrado de lo habitual que eligieron para el filme. Se tardó hasta diez días en realizar un solo segundo del metraje y fueron necesarias