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20 ESPAÑA Elecciones en Cataluña VIERNES, 15 DE DICIEMBRE DE 2017 abc. es espana ABC Los socialistas Respuesta oficial Margarita Robles y Óscar Puente coincidieron en limitar la cuestión a una propuesta electoral pasillos del Congreso, añadió que el PSOE respeta esa posición del candidato del PSC como la de otros partidos en campaña electoral y pidió diferenciar entre los tiempos de la política y los de la justicia, en la que expresó confianza plena, informa Laura L. Caro. El portavoz de la Ejecutiva federal, Óscar Puente, insistía en la idea de la campaña electoral y pedía limitar su recorrido a ese contexto En conversación con ABC, Puente enmarca la propuesta en la idea de Iceta abandonar la confrontación y apostar por la reconciliación El portavoz socialista reconoce que si se olvidan esas premisas la cuestión se puedan considerar sus palabras como extemporáneas, ya que los dirigentes catalanes ni siquiera han sido juzgados Pero insiste en que si se valora el contexto se entiende cuáles son las intenciones de Iceta Ayer, en un acto de campaña Iceta no dio ni un paso atrás en su apuesta: Me critican por lo del indulto pero hemos de pensar en cómo coseremos las heridas, y no me importa pagar un precio por atreverme a pensar en el escenario de la reconciliación Y es que no hay improvisación en las palabras de Iceta. La pasada semana ya deslizaba esta posibilidad en una entrevista en el diario Ara y desde entonces lo había defendido en conversaciones privadas. En Ferraz preocupa precisamente eso, que impida al partido pelear electores que dudan entre ellos y Ciudadanos. Otro dirigente, en cambio, limita el resultado que pueda tener: Extraña para los que lo vemos desde la perspectiva de Madrid plantea. Y lo cierto es que la campaña de Iceta, con el acuerdo con Units per Avançar, los herederos de Uniò, ha consagrado su apuesta por cimentar el ascenso del PSC con votos catalanistas huérfanos por la deriva independentista. Pedro Sánchez en su último acto de campaña con Iceta, el pasado miércoles en Sabadell EFE Ferraz intenta disimular su enfado con el plan de indultos de Iceta Hace un año los socialistas querían prohibir estas medidas por corrupción política VÍCTOR RUIZ DE ALMIRÓN BARCELONA La apuesta de Miquel Iceta por introducir en campaña electoral su idea de indultar a los dirigentes independentistas ha provocado la primera disfunción grave entre el PSC y el PSOE en esta nueva etapa en la que caminaban en perfecta armonía. En Ferraz dudan, se enfadan, recelan y finalmente comprenden. Todo a la vez. Ni desautorizan ni apoyan en público a su candi- dato. Lo que en política viene a adoptar la compleja fórmula de respetamos su opinión personal Que viene a querer decir que no la compartes pero que no puedes hacer mucho más. La vicesecretaria general, Adriana Lastra, resaltaba el miércoles el respeto del partido a la opinión personal de Iceta pero resaltaba que era la suya Otras fuentes de la formación se muestran en privado contrariados. Un alto cargo de Ferraz, que recuerda que el partido presentó este año una propuesta en el Congreso para prohibir los indultos por corrupción política. Y recordando que los exconsejeros y Junqueras están acusados por prevaricación y malversación de fondos. ¿Pero qué podemos hacer? ¿Desau- torizar el candidato en mitad de la campaña? En el PSOE ni se ha pasado esa posibilidad por la cabeza. Pero no son pocos quienes creen que en su estrategia, que iba perfecta este elemento no era necesario y dudan del rédito electoral. Se comparte todo lo que ha hecho Iceta hasta ahora, pero gustan menos sus posiciones en lo que respecta a las cuestiones judiciales. En público, moderada distancia. La portavoz parlamentaria, Margarita Robles, insistió en subrayar que la iniciativa de Iceta es meramente una propuesta en campaña electoral y que, en lo que respecta al PSOE no se trata de compartirlo o no puesto que quien tendrá que hacer una valoración dijo son los ciudadanos En los ANÁLISIS MANUEL MARÍN EL CONDONADOR M iquel Iceta empezó su campaña apelando a la condonación de toda la deuda de Cataluña, y ha llegado al ecuador reclamando la condonación de las hipotéticas penas a que sean condenados los independentistas imputados. Ahora solo queda por resolver qué nueva condonación planteará como sorpresa de fin de campaña. Algo improvisará. Sin embargo, en ambos casos ha arrojado sal sobre la eterna herida del PSOE por más que Iceta se haya convertido en una especie en extinción digna de ser protegida por el partido a base de equilibrios artificiales y de esa sistemática ambigüedad que tan pésimos resultados ha dado al PSC. Pretender la concesión de un futuro indulto a Puigdemont y Junqueras es una opción legítima, pero presupone de antemano su condena preventiva. Iceta ya los ha encarcelado. Por eso, más allá de burdas tácticas de campaña para demostrar su evidente equidistancia entre constitucionalismo e independentismo, a Iceta quien realmente le resta horas de sueño es Arrimadas por- que, en el ideario colectivo, los ninots que pretende indultar el PSC están amortizados. Y ser condescendiente con el derrotado vende bien. Iceta arrancó con vigor y se ha estancado. Por eso, la búsqueda de separatistas frustrados que dejen de confiar en ERC y en el PDECat es una tentación. Pero también un error. En el fondo, Iceta no solo quiere encarnar ese buenismo aglutinante de votantes sin rencor que perciban al PSC como la opción capaz de erigirse en un respetable árbitro entre extremos en conflicto. Pretende de facto derogar los artículos del Código Penal que castigan la rebelión y la sedición, porque en esa burbuja de nuevo catalanismo cool y aséptico que aspira a liderar son delitos que solo pueden cometer espadones del XIX, carlistas revenidos, nostálgicos de José An- tonio, y fachas de un franquismo redivivo, que son todos los que aún mantienen banderas de España en sus balcones o visten tirantes rojigualdas. En cambio, si los comete un separatista con ínfulas de demócrata de toda la vida, un izquierdista empachado de derechos sociales en cada frase, un populista radical que legitima la okupación como un derecho, o un simple prófugo con bufanda amarilla... entonces no hay sedición alguna. Ni golpe de Estado. Iceta nunca debió ideologizar el Código Penal para sacar rédito electoral. Del mismo modo que se acusaba a Rajoy de fabricar separatistas cada vez que hablaba antes de aplicar el 155, Iceta corre el riesgo de regalar votos a Ciudadanos cada vez que reivindica ese engañoso constitucionalismo zero y condonador que tanto le hace bailar.