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48 CULTURA MIÉRCOLES, 13 DE DICIEMBRE DE 2017 abc. es cultura ABC Los técnicos celebran junto al alcalde de Villanueva de Sijena y la consejera de Cultura aragonesa la llegada de las obras después del exitoso traslado Las obras de Sijena, salvo las 7 expuestas, no se habían restaurado en treinta años Uno de los restauradores aragoneses relata a ABC cómo prepararon la exitosa operación que ha permitido trasladar sin daño todas las piezas JESÚS GARCÍA CALERO MADRID L as obras de Sijena que cruzaron el pasado lunes la frontera física y algunos límites retóricos entre Cataluña y Aragón, en medio del fragor de la campaña electoral, han llegado bien. Comienza una nueva etapa, tras el cumplimiento de la sentencia judicial, a la espera de lo que ocurra con los últimos recursos. Hemos oído generalidades y sospechas lanzadas, con intención evidente, sobre el daño que podría acarrear el viaje de obras tan delicadas, pero hasta ahora no hemos sabido cuál era su estado real de conservación. Faltaba escuchar a la otra parte. Pero el Gobierno de Aragón ha decretado un cerrojazo informativo inex- plicable. Aquí están los datos sobre cómo estaban las obras, cómo se preparó su viaje al monasterio y cómo llegaron... todas menos una, la que permanece extraviada en Lérida. Uno de los restauradores del equipo que viajó desde Aragón, Alfonso Monforte, ha relatado a ABC sus conclusiones profesionales tras la maratoniana jornada vivida en el Museo de Lérida. Las únicas obras restauradas por los especialistas catalanes eran las siete expuestas: las cajas sepulcrales de principios del siglo XV, que son piezas únicas, y los cuatro alabastros del retablo tallado por Gabriel Joly en 1530, están perfectos. El resto, la práctica totalidad de las piezas guardadas en el almacén, no han sido tocadas desde que entraron en el Museo en 1970. Algo que llama la atención con un patrimonio sometido a tanta reivindicación y a un pleito de 20 años. Vimos intervenciones toscas y burdas: parches en los cuadros y unión de fragmentos. No sabemos si son de los años 80 o tal vez anteriores, pero dejan patente que los lienzos no se han intervenido para conocer el estado de las obras sino sólo para arreglar rotos ción del lienzo, que le hace perder elasticidad, aparte de los barnices ennegrecidos por las velas y el tiempo enumera el restaurador. Su conclusión es que se nota que estamos ante obras de los siglos XVI, XVII y XVIII sobre las que nadie ha actuado para conservar. En Lérida han estado almacenadas, bien almacenadas, estabilizadas, pero no se han restaurado remacha. Los alabastros calcinados Los trozos del retablo de alabastro de Gabriel Joly que estaban en el almacén son los que más preocupan a los expertos. Los cuatro expuestos están restaurados, en buen estado, pero los del almacén revelan que se trata de una obra derrumbada en un monasterio incendiado, sin cubierta, fragmentada y dejada a la intemperie muchos años. Pensemos que el alabastro es un yeso y la humedad acaba sulfatándolo Los técnicos se sorprendieron al ver que las obras no han sido sometidas ni a limpieza ni a consolidación. En algún caso vienen pegadas unidades formales con un adhesivo que hace décadas que no se emplea en restauración. El puzle muestra figuras calcinadas, que simplemente han Humedades, pérdidas... Entre las enfermedades más generalizadas en los lienzos casi todos están en mal estado, aunque sean las piezas de menor valor artístico comenta Monforte figuran las pérdidas moderadas y graves de capa pictórica, rastros de humedades, y la oxida- Los lienzos están en peor estado que las tablas Pérdidas de capa pictórica, oxidación de la tela, rastro de humedades y ennegrecimiento. Se nota que estamos ante telas sobre las que nadie ha actuado