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60 CULTURA DOMINGO, 19 DE NOVIEMBRE DE 2017 abc. es cultura ABC Cecilia Bartoli La música es un bálsamo para el alma, la eleva Entrevista Mezzosoprano La cantante romana, una de las grandes figuras de la lírica actual, es la primera mujer que ha cantado en la Capilla Sixtina JULIO BRAVO MADRID C uando Cecilia Bartoli (1966) paseaba de niña por su Roma natal y cruzaba la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, no se podía imaginar que un día haría historia en este lugar. El viernes, la mezzosoprano se convirtió en la primera mujer que ha cantado en la Capilla Sixtina. Lo hizo junto a la Cappella Musicale Pontificia Sistina, el coro más antiguo del mundo funciona desde 1471 que también ha abierto sus puertas por primera vez a una mujer, ya que es totalmente masculino (actualmente lo forman veinte hombres y treinta y cinco niños) Con ellos ha grabado también Cecilia Bartoli un disco, Veni Domine (Deutsche Grammophon) que recoge piezas compuestas para las celebraciones papales de Adviento y Navidad por autores como Desprez, Palestrina, Allegri, Tomás Luis de Victoria, además de canto gregoriano. Me he sentido en el Séptimo Cielo decía tras el concierto con una abierta sonrisa la mezzosoprano. Unos días antes del concierto, la cantante, en conversación telefónica, confesaba a ABC desde Roma su excitación ante lo que calificaba como un concierto muy especial Para mí supone un gran honor ser la primera mujer que canta y que graba un disco en la Capilla Sixtina decía con voz indisimuladamente orgullosa Cecilia Bartoli junto a los niños y los adultos del coro. Es un repertorio muy hermoso y de sabor arcaico. Poder cantarlo en la propia Capilla junto al maestro Massimo Palombella, el director del coro, ha sido un momento verdaderamente único, mágico, dentro de mi carrera ¿Cómo surgió la oportunidad de cantar con este coro? -Fue el propio maestro Palombella quien me dijo que tenía interés en que colaboráramos en algún proyecto; seguramente ya tenía en mente mi participación en este repertorio, que yo no había abordado nunca; es la prime- Cecilia Bartoli, durante la grabación de Veni Domine D. G. ra vez que canto música tan antigua. Es una música muy bella, de tanta profundidad como simplicidad, que hay que cantar con mucha gracia, con mucho sentimiento. Estoy verdaderamente fascinada con este repertorio y me ha emocionado poder interpretarla en la Capilla Sixtina, que posee una acústica muy particular. ¿Qué quiere decir con particular? ¿Cómo es la acústica de la Capilla Sixtina? -Muy generosa para el cantante y para el sonido. La voz viaja de una manera natural, ligera, casi como un suspiro por el aire. Es un placer cantar en este lugar, ¿Y cómo ha sido el trabajo con Cappella Musicale Pontificia Sistina? -Maravillosa. Tanto el coro de adultos como el de niños, que tienen mayor protagonismo en la pieza que he grabado y cantado con ellos, Beata viscera Mariae Virginis de Perotin, tienen una gran calidad, son bravissimi... Al cantar con ellos se produjo un momento de grandísima espiritualidad... Algo que hace mucha falta en nuestro mundo actual. ¿Cantar este repertorio influye también en el cantante? ¿Le lleva a una mayor reflexión? -Seguramente... Yo provengo de un mundo musical distinto, el de la ópera y el recital. Este es un mundo nue- vo para mí. Nací en Roma, pero nunca me habría imaginado que un día podría cantar en la Capilla Sixtina; es algo tan exclusivo... Para mí es vivir un sueño absolutamente inimaginable. -Hay que saber gestionar la emoción para que no se imponga al canto... -Dominar las emociones sobre el escenario es una de las tareas fundamentales de un cantante de ópera. No podemos pisar un escenario si no aprendemos a controlarlas. Pero al mismo tiempo debemos aprender a transportarnos por la belleza de la música y abandonarse a ella. Cuando se ama mucho la música, como es mi caso, nos ponemos al servicio del compositor y