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50 CULTURA MIÉRCOLES, 15 DE NOVIEMBRE DE 2017 abc. es cultura ABC La ciencia resuelve el penúltimo misterio de la obra de Magritte Aparece el cuarto fragmento de La pose encantada que el artista recicló ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL EN BRUSELAS C ientíficos belgas de la Universidad de Lieja han logrado resolver, al menos en parte, uno de los enigmas que rodean la obra del genio del surrealismo belga, René Magritte, y han localizado el último fragmento de una de sus obras que se daba por perdida. Y como es propio de un surrealista como Magritte, ha resultado que el cuadro estaba en el mismo museo. El misterio ya era solo parcial y se refiere al destino de un cuadro titulado La pose encantada que fue pintado en 1927 y aparecía en el Catálogo Razonado del pintor, pero cuyo rastro había desaparecido desde 1932 como por arte de magia. Los estudios sobre la obra de Magritte han venido desvelando el misterio a base de rayos X. Un primer fragmento de La pose fue hallado en 2013 en el MoMA de Nueva York, bajo la capa de otra pintura titulada El Retrato del que se tiene la certeza de que fue pintado en 1935. Poco después, en el Moderna Museet de Estocolmo se descubrió que otro fragmento había servido para pintar El modelo Rojo y en 2016 apareció una tercera pieza en La Condición Humana que cuelga de las paredes del museo de Norwich Castle. El cuarto fragmento del rompecabezas se ha hecho esperar, pero finalmente ha sido hallado bajo un cuadro de la misma época, Dios no es un santo que forma parte de la colección del Museo Magritte de Bruselas, gracias a los minuciosos estudios que realiza el departamento de Arqueolometría de la Universidad de Lieja. La pose encantada obra perdida. En el catálogo de Magritte figura este lienzo, cuyo paradero se desconocía hasta la investigación que ha demostrado que el pintor lo cuarteó y pintó encima cuatro obras EL trozo reutilizado. La investigación ha encontrado que la obra God is not a Saint fue pintada sobre el cuarto superior derecho del lienzo perdido. Las otras tres partes ya se han localizado te porque no quería que lo encontrase nadie Las cuatro pinturas completan prácticamente la superficie completa de este cuadro que en su origen era bastante más grande que la mayoría de las obras de Magritte. Quemar el taller Entonces el artista acababa de regresar de París, con poco dinero, porque la crisis financiera de 1929 había arruinado a los galeristas. Es el tiempo en el que el pintor se dedicaba también a los trabajos idiotas como la publicidad, para subsistir. Según Draguet era un momento de desesperación en el que llegó a tener que quemar una parte de la estructura de madera de su taller, para poder al menos calentarse en el duro invierno de Bruselas, porque no tenía dinero ni para leña. A diferencia de lo que estaba siendo su obra en aquella época, La Pose tiene un clarísimo aire a Picasso que le daba una imagen que seguramente había dejado de interesar al pintor surrealista, así que en 1935 decidió sencillamente cortar el lienzo en cuatro partes y pintar sobre ellas nuevas obras con su nuevo estilo, de formas clásicas pero composiciones audazmente contradictorias. Si decidió destruir un cuadro que ya había pintado para aprovechar el Recuperan el color El descubrimiento de este cuarto y último fragmento resuelve definitivamente el misterio que rodeaba al destino de este cuadro que solo se conocía por una fotografía en blanco y negro que data de la época en la que fue pintado, pero que fue dado por desaparecido. Los métodos utilizados en este estudio permiten además reconstruir digitalmente el colorido original del cuadro, aunque sea por simple curiosidad. Como dijo ayer Michel Draguet, el director del Museo Real de Bellas Artes, la obra no llegó a ser firmada (o al menos la firma no aparece en ningún fragmento) y se puede pensar que si Magritte lo destruyó es probablemen- Una mujer contempla Dios no es un santo la obra analizada ABC