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32 INTERNACIONAL MIÉRCOLES, 15 DE NOVIEMBRE DE 2017 abc. es internacional ABC Venezuela debe pagar 700 millones de dólares este mes para evitar la quiebra Si Maduro logra ahora evitar el default el año que viene deberá pagar 8.200 millones EMILI J. BLASCO Venezuela fue etiquetado ayer como país en quiebra parcial incumplimiento de pago selectivo o restringido por dos de las principales calificadoras mundiales de crédito Fitch y Standard Poor s por no haber satisfecho cerca de 300 millones de dólares correspondientes a bonos soberanos y de PDVSA, la petrolera estatal, cuyo pago tenía que haberse hecho el lunes, agotado ya un plazo de 30 días de gracia. A lo largo del día el riesgo país venezolano se disparó, y la Bolsa de Luxemburgo suspendió la negociación del tipo de bonos afectados (los bonos soberanos de 2019 y 2014 y los de PDVSA de 2027) La Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA) aceptó la petición de diversos acreedores para pronunciarse si Venezuela está en quiebra o no. Por su parte, Brasil anunció que llevará a su vecino ante el Club de París para que cancele una deuda de 262 millones de dólares que no ha logrado satisfacer ante instancias regionales. Hasta ahora, y a pesar de la crisis económica que atraviesa, Venezuela había pagado puntualmente sus obligaciones de títulos de deuda externa. Esta es la primera vez que ha retrasado los pagos, y por delante tiene un difícil camino: en 2018 debe satisfacer 8.200 millones de dólares en concepto de intereses y vencimientos. En medio de estas serias dificultades financieras, el Gobierno de Nicolás Maduro parece confiar en que la caída del valor crediticio venezolano lleve a que parte de los tenedores estadounidense (alrededor del 60 de los títulos públicos) se desprendan de sus valores y estos puedan ser adquiridos por dirigentes chavistas o comprados desde Rusia y China, países próximos al Gobierno venezolano. Se calcula que alrededor del 13 de los bonos están en manos de venezolanos y se supone que la mayoría son chavistas, enriquecidos con la corrupción y el narcotráfico. Si el chavismo pudiera negociar con la mitad de los tenedores podría proceder a una restructuración de la deuda, que asciende a unos 58.000 millones de dólares por lo que afecta a los bonos. La deuda externa total es de 165.000 millones contando además préstamos y otras obligaciones. Ese puede ser el plan del Gobierno, Una de las numerosas colas que se formaron ayer en Caracas para retirar dinero AFP Las claves de la crisis ¿Está el país en quiebra? En los próximos días Oficialmente Venezuela no está en quiebra. Fitch y S P han declarado una quiebra parcial pero la Asociación Internacional de Swaps y Derivados espera a ver si los bancos hacen efectivo a los tenedores los pagos que Venezuela dice haber realizado. Entre hoy y mañana se sabrá si Venezuela ha hecho efectivo el pago de casi 300 millones de dólares correspondientes a bonos soberanos y de PDVSA. Si los ha pagado, la atención se dirigirá a próximos pagos programados para los siguientes meses. Próximos meses Si Venezuela logra salvar la declaración de quiebra, se enfrenta a un duro 2018, en el que deberá abonar 8.200 millones de dólares de intereses y vencimientos de títulos de deuda externa. Además, Maduro necesitará financiar su campaña electoral. que la semana pasada habría diseñado ya una operación de compra de bonos por parte de inversores afines, algo que de momento no habría sido posible llevar a cabo dado que los acreedores estadounidenses siguen sin desprenderse de sus valores, a pesar incluso de las limitaciones que ha La estrategia de Caracas Generar dudas sobre la capacidad de pagar y provocar la venta de sus bonos para que compren inversores amigos impuesto la Administración Trump para negociar con títulos públicos del país caribeño. La extraña reunión del lunes, en la que el vicepresidente Tareck el Aissami solo dedicó veinte minutos a un centenar de tenedores de deuda que viajaron hasta Caracas, sin anunciarles ningún plan para resolver la situación (solo recibieron una bolsa con café y chocolate) puede formar parte de ese plan, según aseguran fuentes que han participado en consultorías sobre los bonos venezolanos. Se trataría de llevar hasta el límite la incertidumbre sobre la capacidad de Venezuela para afrontar sus deudas y así provocar una amplia venta de títulos, que podrían ser adquiridos por inversores amigos. El Gobierno asegura que ha hecho los pagos correspondientes, pero estos habrían sido retenidos por los bancos con el fin de determinar que el dinero no procede de actividades ilícitas. Dada la investigación que existe en EE. UU. sobre las actividades ilícitas que apuntan a un narcoestado y sobre el posible uso de PDVSA para el lavado de dinero. Caracas no puede repetir la operación que ya realizó en la última emisión de bonos de PDVSA, los de 2020, que utilizó para un canje con obliga-