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22 ESPAÑA El desafío soberanista MIÉRCOLES, 15 DE NOVIEMBRE DE 2017 abc. es espana ABC El Gobierno Mensajes en Cope Agotar el mandato Gane quien gane el 21- D, Rajoy no tiene intención de adelantar las generales: La legislatura durará cuatro años 3 por ciento Si Cataluña recupera la normalidad tras el 21- D, la economía podría crecer hasta el 2,8 o 3 por ciento Reforma constitucional El presidente aceptaría mejoras, pero sin poner todo patas arriba Réplica a Aznar Considero exactamente lo contrario. Estamos mejor, todos han podido ver que el Estado puede defenderse Mariano Rajoy, en la entrevista con Carlos Herrera en Cope DIEGO CRESPO Rajoy ve a Puigdemont y Junqueras inhabilitados políticamente El presidente presume de un 155 duro: Cesé a todo el Govern, no fui muy timorato MARIANO CALLEJA MADRID El presidente Rajoy rechazó ayer, en una entrevista con Carlos Herrera en Cope, las críticas que recibe desde algunos sectores por su supuesta tibieza ante el desafío independentista. Yo apliqué el 155 y cesé a todo el Gobierno de Cataluña, no fui muy timorato... subrayó. Fue su manera de reivindicar su papel frente a los que han in- tentado un golpe a la democracia, justo cuando Ciudadanos, el principal competidor del PP en el espacio de centro derecha, está ganando terreno a los populares por su firmeza ante los secesionistas. Rajoy lanzó un dardo al partido de Rivera, al recordar que si no aplicó antes el 155 fue, primero, porque es un artículo excepcional que debe ir cargado de razones para su aprobación, y segundo, porque ni PSOE ni Ciudadanos querían su aplicación hasta las últimas fechas Uno de los más críticos con la política de Rajoy en Cataluña ha sido el expresidente José María Aznar, quien advirtió recientemente que si tras el 21- D todo sigue igual, en realidad es- tará peor. Considero exactamente lo contrario afirmó Rajoy en la entrevista de Cope. Ya estamos mejor, porque esto ha servido para que todos los españoles sepan que el Estado se puede defender. La gente, al menos la que es inteligente, ha tomado nota En esa línea optimista, el presidente confía en que el 21- D sirva para que Cataluña recupere la normalidad algo que podría traducirse en una revisión al alza del crecimiento económico el próximo año. Si esa previsión cayó hasta el 2,3 por ciento, precisamente por el riesgo catalán, en enero podría subir hasta el 2,8 o 3 por ciento, si se normaliza la situación. El presidente no cuenta en el futuro con Puigdemont o Junqueras como posibles interlocutores. Los ve inhabilitados políticamente por las mentiras que han propagado sobre la independencia de Cataluña. El diálogo, señaló Rajoy, estará centrado en la Comisión territorial del Congreso. Sobre esa Comisión, Rajoy admitió que no es amigo de reformar la Constitución, pero acepta que se puedan plantear mejoras en el modelo territorial. Hay cuatro principios inamovibles para él: la unidad de España, la soberanía nacional, la igualdad de los españoles y la defensa de los derechos fundamentales. A partir de ahí, el sistema puede ser mejorable, aunque, eso sí, no ve oportuno poner todo patas arriba Y fiel a sus principios políticos, tampoco es partidario de adelantar las elecciones generales, aunque el 21- D ganen los secesionistas: En lo que esté en mis manos, esta legislatura durará cuatro años Rajoy no cerró la puerta a un nuevo mandato: Me encuentro bien, estoy en un buen momento de mi vida CHISPAS CURRI VALENZUELA EL PRESIDENTE OSADO S olo unas encuestas desfavorables podrían conseguir que Mariano Rajoy presuma de ser un político osado. Lo hizo ayer cuando aseguró a Carlos Herrera no soy un timorato después de presumir de que fue él quien aplicó el 155 y destituyó a todo el gobierno catalán. Ese será el mensaje central de su campaña ante el 21 D, que responde a la preocupación que existe en el PP por la subida de Ciudadanos en los estudios de opinión, no solo en Cataluña sino en el resto de Es- paña. Más fotos con Albiol y menos con Soraya. Así resume un diputado popular catalán lo que será la actuación del presidente del Gobierno en la media docena de veces que tiene previsto visitar Cataluña. Su candidato es un duro que no se ha andado con chiquitas a la hora de criticar con crudeza a los secesionistas desde que hace dos años preside su grupo en el Parlament, mientras la vicepresidenta ha sido la encargada de mantener la operación diálogo con la Generalitat de la mano del delegado del Gobierno, Enric Millo, a espaldas de Albiol y el PP de Cataluña. El resultado de esa ambivalencia está pasando factura a los populares de cara al 21- D, aunque ni en Génova ni en La Moncloa preocupa excesivamente perder uno o dos escaños en el Parlament si el beneficiario resulta ser Ciudadanos. Aparte de que reconocen lo obvio, que Inés Arrimadas es una excelente candidata, lo que les importa ahora mismo es que el bloque de quienes defienden la Constitución obtenga mas escaños que el de los partidarios de la independencia. Si Arrimadas consigue ser presidenta, pues muy bien reconoce en privado un dirigente popular. Lo que sí preocupa en el Gobierno y su partido son las ultimas encuestas de carácter nacional que confirman lo que ya apuntó el CIS de octubre, que Albert Rivera es el político que está capitalizando la dureza del Estado frente a los secesionistas. Con su empeño en aplicar el 155 mientras el Gobierno aún dudaba o incluso sus más recientes críticas a la tibieza policial contra los piquetes que colapsaron las comunicaciones catalanas el día de la huelga general, el líder de Ciudadanos ha colocado a su partido en cotas nunca vistas de popularidad. Es muy fácil hablar cuando no se gobierna le critican desde La Moncloa. Pero, por si acaso, la campaña de Rajoy va a presentar a este como un político osado y valiente. El que salvó a España primero del rescate y luego de la ruptura sentencia un dirigente de su partido.