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ABC MIÉRCOLES, 15 DE NOVIEMBRE DE 2017 abc. es opinion OPINIÓN 15 VIDAS EJEMPLARES TRIBUNA ABIERTA EL PUENTE DEL PENSAMIENTO POR JAVIER BARRACA MAIRAL LUIS VENTOSO S OBRE Cataluña y su integración en la España actual, muchos puentes, otrora sólidos, amenazan con derrumbarse. Pero hay uno que nunca debe rompérsenos y que queremos reivindicar. Es el puente del pensamiento, a menudo olvidado, aunque imprescindible. Transitemos unos minutos sobre él, pues merece la pena explorar lo que de constructivo puede aportarnos. Que no se nos reproche el no haber procurado también este camino hacia el bien común: el de la reflexión y la filosofía. El pensamiento constituye un puente que no vive del pasado, sino que reclama verse tendido cada día, de una forma activa y renovadora, por todos. Pensemos juntos y ello cooperará a la mejora de nuestro común entendimiento. Al pensar, nos desmasificamos (Ortega) madura nuestro criterio (Balmes) y dejamos de ser manipulables partidarios, meros miembros de una partida o secta. Colaboremos, desde la argumentación filosófica, a la estima en este marco de una fecunda unidad. Hay tres campos de nuestra convivencia donde el valor de la unidad parece defenderse por sí mismo. Son los del conocimiento, la seguridad y el trabajo. Resulta manifiesto que, sin la unidad del encuentro, no avanza el saber; como tampoco es posible enfrentar el terror sin alianzas, ni desarrollarnos en lo socioeconómico al margen de la cooperación. Romper nuestros lazos conlleva condenarnos a la ignorancia, la debilidad y la pobreza. El fértil sentido común, del que con tanto fruto se ha ocupado la Escuela filosófica de Barcelona, el seny, se opone a ello. Pese a esto, hay quien advierte que no es este un problema de utilidad ni de lógica, sino de emociones y pasiones confrontadas. Ante ello, anotamos que el pensamiento actual no deja de remitirnos hacia una razón cordial (Zambrano) una ética del encuentro (Laín, L. Quintás) una vocación humana al amor (Wojtyla) que nos sugieren buscar desde los afectos cuantos argumentos colaboren a estrechar nuestros vínculos. El odio despersonaliza nuestra coexistencia y nos deshumaniza. Alguien pretenderá ahondar en lo inevitable de la escisión, enunciando que esta es una cuestión de identidad. Frente a ello, señalamos, con lo más sugerente de la filosofía contemporánea (Buber, Zubiri, Lévinas) que lo más profundo de una identidad se halla en los encuentros con los otros que la han forjado. Cuanto más nos abrimos a los demás, más somos nosotros (J. Kentenich) El nacionalismo extremo posmoderno supone un narcisismo, engendra autosuficiencia, ensimismamiento hasta la desesperación. Saber quiénes somos realmente, exige salir de nosotros y viajar en los otros hacia nuestro más hondo ser, como enseñaron Unamuno, Machado o Hesse. Si alguno se obstina en alegar que la identidad propia la construye cada cual a su entero capricho, cabe indicarle que ya una reflexión probada ha testificado la necesidad de unidad, cobijo, arraigo y hasta discurso compartido con otros, para la forja y maduración de nuestra subjetividad e identidad (Scheler, Hildebrand, Stein, Méndez) así como lo destructivo de la aniquilación de estos lazos, en lo personal y cultural (Fromm, Frankl, Steiner) En el vacío de la insolidaridad lo que crece no es nuestra identidad sino nuestro ego y sus absurdas inflamaciones. Vivimos en un mundo cada vez más consciente de su interdependencia, con una filosofía de la ciencia que clama cómo el universo entero no consiste sino en una trabazón inmensa de interrelaciones, sobre el escenario de un medioambiente y un desarrollo interconexos. La unidad entre los humanos no va contra nadie, como enseñan los filósofos contemporáneos, no opone el yo al tú, sino que los asocia en un fecundo nosotros compartido. El rico pensamiento de filósofos catalanes tan ilustres como D Ors, Ferrater Mora, Trías o Forment, entre tantos, se ha fraguado en el encuentro con los otros. Por ello, sirve para reivindicar este decisivo puente del pensar. Cuando pensamos con hondura acerca de nosotros y de los otros, trazamos una senda que integra a personas y comunidades. Los pilares que la fundamentan descansan sobre los más fértiles valores. Edifiquemos juntos el puente del pensamiento, sobre el abismo ruinoso de la división. JAVIER BARRACA MAIRAL ES PROFESOR DE FILOSOFÍA DE LA UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS DE MENTIRIJILLAS No íbamos en serio, era solo por pasar el rato... P que no han visto otra cosa que los campanarios y los rebaños de sus pueblos puedan asimilarla, aunque afortunadamente son los menos. Es un regalo que el Señor de arriba nos ha ofrecido a los españoles. Un país diverso y bello. Con sus magníficas playas y rías. Oviedo, Santander, Bilbao, San Sebastián... Es de España y sus regiones. Decía el canto: Es de España y sus regiones Aragón la más famosa, porque allí se halla la Virgen y allí se canta la jota Andalucía, gracia, salero y belleza, con su Torre del Oro. Cataluña, próspera y trabajadora. Murcia, Alicante y Valencia, con sus famosas huertas. de todas. Así me iría extendiendo por toda nuestra geografía, orgullosa y agradecida de haber nacido en un país tan bello y que puedo compartir con tantos compatriotas de los que no estoy dispuesta a prescindir. No saben los independentistas lo que se pierden o se quieren perder. PAZ AGUIRREBENGOA SAN SEBASTIÁN Ría de Bilbao BERNARDO CORRAL Extremadura, tierra de conquistadores. Castilla, la madre Pueden dirigir sus cartas y preguntas al Director por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid, por fax: 91 320 33 56 o por correo electrónico: cartas abc. es. ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. RIMERO empezaron a hacer amigos con el celebérrimo España nos roba Original proclama viniendo de una de las tres regiones más ricas del país y que además fue rescatada por las arcas del Estado cuando sus gobernantes, lumbreras como Maragall, Montilla y Mas, la quebraron con su mala cabeza. Luego comenzaron a forjar las famosas estructuras de país que todos los ciudadanos españoles, como buenos panolis, costeamos con nuestros impuestos. Además se fumaron reiteradamente las sentencias que molestaban al rodillo nacionalista, acosaron socialmente a los disidentes y convirtieron una onerosísima televisión pública, TV 3, en un cañón de propaganda separatista. Entre chulería e insulto, formularon su original concepto de diálogo: o me permites independizarme a la brava o eres un facha intransigente (tesis que el gran Sánchez comparte a ratos) Rajoy, con más paciencia que un faquir en una cama de clavos, prefirió hacerse el sordo ante tanto desdén y todavía el pasado mayo intentó una surrealista Operación Diálogo, enviando a su segunda a masajear a Junqueras a Barcelona. El por entonces vicepresidente catalán y hoy golpista preso se choteó abiertamente de las ofertas de la emisaria monclovita y se ufanó de que la independencia era la meta irrenunciable. Sin temor alguno a la justicia, infravalorando la envergadura de un Estado de la categoría de España y despreciando a la mayoría de los catalanes que se sienten españoles, a continuación anunciaron con todo lujo de detalles que iban a aprobar dos leyes golpistas para su república. A esas alturas del dislate todos los semáforos del Estado estaban ya en rojo: advertencias explícitas y reiteradas del TC, la Fiscalía General, el Gobierno y la Comisión Europea. Nada amilanaba a nuestros bizarros golpistas. Aprobaron sus leyes sediciosas (cargándose así el Estatut y la Constitución y desoyendo a los propios letrados del Parlament) Organizaron un referéndum expresamente prohibido, sin censo, con urnas chinas de juguete y votos incluso cuadruplicados. Se inventaron un resultado a dedo (90 a favor) Por último, bastante demudados, con el miedo asomando a sus rostros, acabaron proclamando su República entre cánticos patrióticos y ojillos acuosos. De camino, les endilgaron a los catalanes una ristra de trolas de récord Guinness, sobre todo en lo referente al radiante futuro económico, y abrieron el mayor boquete empresarial en la historia de la Cataluña moderna. Pero ahora lo han aclarado todo: era un experimento simpático, intrascendente. El prófugo explica desde su exilio belga que puede haber más salidas que la independencia. Pelillos a la mar. Forcadell le pide al juez que no la enchirone, que ella es constitucionalista de toda la vida y más del 155 que Riverita. ERC y PDeCat reconocen que no hay mayoría ni base para la independencia. Santi Vila cuenta por ahí que solo se trataba de arañarle unas perras a Madrid, como tantas veces hizo el viejo Pujol. Eran mentirijillas. Una coña marinera para pasar el rato. Muerto Chiquito, sirva una de sus coletillas como único resumen politológico posible: Cooobardes y pecadores ¡Jarl!