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68 ABCdelVERANO DOMINGO, 27 DE AGOSTO DE 2017 abc. es estilo ABC Fritz Thyssen El fantasma del pasado nazi remueve la oscura historia familiar El ser uno de los más ricos de la Alemania azotada por el Tratado de Versalles llevó al tío del barón Thyssen a apoyar económicamente el régimen fascista. Acabó dando marcha atrás y sufriendo las consecuencias ALEJANDRO DÍAZ- AGERO MADRID a sangrienta mancha que los nazis dejaron en nuestra historia se hubiese quedado en poco menos que en un amago paranoico si no hubiesen tenido el dinero necesario para darle forma. De seguir vivo, Adolf Hitler podría presumir de haber contado con el apoyo de quien era uno de los hombres más ricos de Alemania. Fritz Thyssen (18731951) tío del barón Hans Heinrich von Thyssen- Bornemisza (el que fuera marido de Carmen Cervera) y responsable de buena parte de la industria me- Un error político capital talúrgica del país en los albores del En una simplificación llana y despromovimiento nazi, relata en Yo pagué vista de cualquier matiz emocional a Hitler que publicará a finales de que pudiera haber movido a Fritz septiembre RenaciThyssen a actuar del miento, qué le llevó a modo en que lo hizo, Yo pagué sufragar con un millón su conducta podría rea Hitler de marcos a uno de los sumirse a partir de Fritz Thyssen personajes más abyecdos hechos: el miedo Ed. Renacimiento tos de todos los tiema un comunismo en 312 páginas pos. El mismo que plena expansión y las 19,90 euros tiempo después haría consecuencias del Trade él su prisionero. tado de Versalles. De El origen de la foresto último habla tuna de los Thyssen se con profusión el auremonta a los tiempos tor del libro, que se del abuelo de Fritz, refiere al pacto como Friedrich, fundador un error político cadel imperio otrora inpital Al firmar, nos dustrial que maduracomprometíamos a ría su hijo August y a cumplir, y, sin embarla postre rememorago, sabíamos que el do por su patrimonio cumplimiento era imartístico. En gran parposible escribe. te, por el peso del MuEl magnate, como seo Thyssen- Bornetantos otros de sus misza, donde desde el compatriotas, consiaño 1992 se expone la deraba lo firmado con colección que el barón el bando aliado una vendió un año después al Estado es- ofensa para el honor nacional, que en pañol, alentado por su mujer, que pre- el caso de los alemanes se traduce con fería que la transacción se hiciese con sencillez en un golpe sobre su autoesel país que la vio nacer, pese a que las tima más personal. Su dignidad se veía ofertas recibidas de países como In- menoscabada al mismo ritmo que se glaterra superaban con holgura el mon- debilitaban sus fábricas. El Tratado tante final de la operación. El libro, de Versalles era el veneno que había cuya primera edición se publicó en hecho enfermar primero a su país y 1941, expone como autor a Fritz más tarde a toda Europa. La gran Thyssen a pesar de que este no sea es- mentira como lo define Thyssen, fertrictamente quien lo grabó con su puño viente defensor, durante su etapa como y su letra sobre las 247 páginas de las afiliado al Partido Conservador, de la L que consta el relato el tomo alcanza las 300 con un prólogo escrito por Juan Bonilla y un apéndice con notas biográficas de los personajes y documentos de interés para el relato Fue Emery Reves, un avispado agente literario que ya contaba en su cartera de clientes con Winston Churchill, el ghost writter que hizo posible la redacción de la obra: una vez Thyssen había emprendido su huida tras renegar de su apego a los nazis, le contó todos los detalles a Reves, que luego difundiría sus palabras en contra de su voluntad en el volumen que ahora llega a las librerías españolas. creación de unos Estados Unidos hechos a la medida del Viejo Continente, que ayudasen a ser constructivos, desterrar los odios para siempre y trabajar para el futuro y olvidar lo pasado La causa nacionalsocialista emergió como la vía más segura hacia el modelo ideal con el que soñaba. También como parapeto contra el comunismo. Más aún tras atender a los cantos de sirena de Hitler, al que conoció en 1923 en casa del doctor Max Erwin von Scheubner- Richte, un alemán báltico que formó parte del Partido Nazi desde sus inicios. Allí hablaron del pe- ligro del Tratado de Versalles para los empresarios y de lo nocivo que era el comunismo. Justo lo que Thyssen necesitaba oír. Sentimiento alemanista Que organizase la resistencia pasiva en los territorios ocupados del Rin y el Ruhr en el periodo de entreguerras reforzó el sentimiento alemanista que siempre caracterizó al empresario. La oportunidad de unirse al Partido Nazi en 1931 surgió como la salida perfecta hacia unos anhelos que a cada segundo parecían alejarse un poco más. Su posición influyó en que los gerifal-