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34 INTERNACIONAL DOMINGO, 27 DE AGOSTO DE 2017 abc. es internacional ABC REINO UNIDO Los laboristas piden permanecer unos años en el mercado único tras el Brexit S. I. LONDRES Las críticas a Donald Trump llegan a su círculo íntimo Gary Cohn, un asesor clave, le reprocha su reacción a la violencia en Charlottesville JAVIER ANSORENA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK El Partido Laborista británico ha anunciado que propondrá un acuerdo básico por el que pedirá la estancia temporal de Reino Unido en el mercado único europeo durante unos cuantos años tras la salida de la Unión Europea para amortiguar el impacto del divorcio según ha reconocido el portavoz Keir Starmer al diario The Guardian La oposición laborista también solicitará la permanencia en la unión aduanera como parte de un periodo de Brexit blando tras el cual todas las opciones estarán abiertas Entre estas opciones se encuentra la posibilidad, según indican algunos políticos británicos de que Reino Unido permanezca para siempre dentro de ambas uniones, la comercial y la aduanera, a lo que el Gobierno de la Unión Europea ya ha manifestado su total rechazo mientras el Gobierno de Londres no acepte el libre tránsito de ciudadanos comunitarios. En este sentido, y según The Guardian el laborismo solo plantearía esta opción si, una vez acabado el plazo inicial de permanencia ha logrado convencer al resto de la UE de que acuerde con Londres un trato especial en lo que a inmigración y a las reglas de movimiento se refiere informa Ep. Acabar con la ambigüedad Esta nueva política fue aprobada durante una reunión del gabinete de oposición el pasado jueves y tiene lugar antes de la nueva ronda de negociaciones que tendrá lugar en Bruselas entre el Gobierno británico y la UE. Este giro se debe, según Keir Starmer, a que el tiempo para la ambigüedad constructiva ha terminado Ahora, el laborismo quiere un acuerdo de transición que mantenga los mismos términos básicos de los que disfrutamos ahora mismo con la UE según el portavoz, quien ha lamentado que la posición del actual Gobierno conservador de la primera ministra, Theresa May, supone un riesgo innecesario al plantear abiertamente el abandono total del bloque europeo. Sin embargo y pese a la debilidad del Gobierno de May, agravado tras las últimas elecciones, la primera ministra sigue adelante con un Brexit duro y para ello prepara la elaboración de ocho leyes para su desarrollo. La más notable es la que convertirá las normas comunitarias en leyes británicas, así como el control de la inmigración y el fin de la libre circulación de comunitarios en el Reino Unido. La lamentable reacción de Donald Trump a la violencia provocada en Charlottesville (Virginia) puso en el mismo nivel a los neonazis y supremacistas, por un lado, y a los contramanifestantes, por otro provocó críticas generalizadas en el partido republicano. Un aluvión de senadores y representantes de peso salieron a condenar las palabras de Trump, que llegó a decir que entre los supremacistas que gritaban ¡no dejaremos que los judíos nos sustituyan! había gente buena que solo quería proteger los símbolos confederados. Era un secreto a voces que la posición del presidente había decepcionado a parte de su círculo íntimo, incluidos su yerno, Jared Kushner, y su hija, Ivanka Trump, ambos judíos. Pero nadie de la Casa Blanca había salido a la opinión pública a criticar al jefe. Hasta este viernes, cuando Gary Cohn, el director del Consejo Nacional Económico, se desmarcó en una entrevista en Financial Times en la que dijo que la Casa Blanca tiene que hacerlo mejor a la hora de condenar de forma consistente e inequívoca a los grupos supremacistas, neonazis y al Ku Klux Klan, a los que nunca se puede comparar con ciudadanos que se posicionan a favor de la igualdad y la libertad Trump y Arpaio, durante un mitin en 2016 REUTERS JOE ARPAIO, CONDENADO A SEIS MESES DE CÁRCEL El presidente exonera al sheriff más duro con los inmigrantes Joe Arpaio, que se apodaba a sí mismo el sheriff más duro de América es un símbolo en EE. UU. de los excesos de la lucha contra la inmigración ilegal. Hace un mes fue condenado a seis meses de cárcel por hacer caso omiso a la Justicia en sus prácticas racistas contra los inmigrantes: los detenía simplemente por su apariencia de hispanos, sin que hubiera evidencias de que hubieran cometido algún delito. Arpaio, que ejercía como sheriff en una zona fronteriza de Arizona con México y que además ganó fama por las condiciones duras que infringía a los detenidos, no irá a prisión por intervención de un aliado en la cruzada antiinmigración: Donald Trump. El presidente de EE. UU. tiene la potestad de exonerar penalmente y este viernes acudió en socorro de Arpaio, un personaje polarizador que lo será todavía más a partir de ahora. Lo hizo por la noche, cuando buena parte del país estaba pendiente de la tormenta que amenazaba con sembrar de destrucción parte de la costa de Texas, y pocos días después de un mitin en Phoenix la principal ciudad de Arizona en la que dijo que de momento no perdonaría a Arpaio porque sería demasiado polémico Solo tres días más tarde anunció el perdón presidencial, elogiando su servicio en el ejército y en las fuerzas de seguridad. No es la primera exoneración polémica que hace un presidente, pero es muy poco habitual el modo en la que la hecho Trump: sin un informe al Departamento de Justicia, solo un mes después de la condena, sin que ni siquiera Arpaio la haya empezado a cumplir y cuando el presidente lleva poco más de medio año en la Casa Blanca. Este tipo de perdones se administran al final de un mandato. Contrario a Bannon Cohn, que es judío, ya había mostrado de forma privada su malestar con las declaraciones de Trump. Tras la entrevista, la Casa Blanca reaccionó a través de su portavoz, Sarah Huckabee Sanders, que se limitó a reconocer que Cohn fue abierto y honesto y que a nadie le sorprende sus comentarios A Trump, sin embargo, le enfurecieron, según aseguraron fuentes de la Casa Blanca a medios estadounidenses como The Washington Post o The New York Times La posición de Cohn es clave en la Casa Blanca, en un momento en el que Trump pretende dar un impulso a su agenda reformista con una nueva propuesta fiscal y un plan de estímulo para las infraestructuras, dos asuntos en los que su asesor es clave. Incluso Cohn era hasta ahora el principal candidato de Trump para sustituir a Janet Yellen, la presidenta de la Reserva Federal, cuando su mandato concluya el año que viene. Las críticas de Cohn, que llegó a preparar una carta de dimisión, suceden además en medio de peleas intestinas en la Casa Blanca, que han acabado con la salida de pesos pesados del círculo íntimo de Trump. Cohn era un opositor a la agenda ultranacionalista de Steve Bannon, el estratega jefe de Trump, que salió del Gobierno la semana pasada. Junto con Kushner, Cohn es uno de los globalistas moderados en la versión del EE. UU. primero a los que ha combatido Bannon dentro y fuera de la Casa Blanca.