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64 ABCdelOCIO VIERNES, 23 DE JUNIO DE 2017 abc. es ABC E n escena María Pagés, en un momento de Óyeme con los ojos Óyeme con los ojos María Pagés, consigo misma ABC La bailaora sevillana presenta en el Teatro Español su primer solo, en el que está muy presente la poesía JULIO BRAVO uando María Pagés soñó Óyeme con los ojos lo soñó en el Teatro Español. Éste teatro tiene algo espiritual y para este espectáculo tan íntimo mi primer solo este escenario es ideal Óyeme con los ojos es un verso de Sor Juana Inés de la Cruz, de su poema Sentimientos de ausente Trata sobre el recogimiento espiritual, sobre la búsqueda interior y nuestra relación con el misticismo explica la bailaora sevillana. Incuye poemas de El Arbi El Harti así mismo dramaturgo del espectáculo Ibn Arabi, Ben Sahi, Fray Luis de León, José Agustín Goytisolo, San Juan de la Cruz, Rumí, Tagore y Mario Benedetti, además de textos de la propia María Pagés y de Rubén Levaniegos. Son de muy diversas culturas, idiomas, religiones, y queríamos hacer propias todas esas palabras y convertirlas en movimiento El trabajo con El Arbi El Harti se ha encaminado, dice, a encontrar un espacio de recogimiento dentro del escenario que ya es recogido de por sí. Hay un escenario dentro del escenario Óyeme con los ojos continúa María Pagés, se nutre de todas las experiencias de mis anteriores espectáculos De hecho, este trabajo surgió a partir de un poema de El Arbi El Arti, Conciencia y deseo que estaba incluído en Utopía Allí ya había un avance de Óyeme con los ojos que ni siquiera lo habíamos empezado a materializar. Y en Yo, Carmen ya hay cosas de nuestro próximo espectáculo. La vida es eso, somos el resultado C y lo cuadrado que es lo terrenal, están continuamente en diálogo en todos los pasos coreográficos, en todas las notas musicales, en lo poético, en la iluminación... El Arbi El Harti añade que Óyeme de lo que hemos vivido. Y las obras son con los ojos es un enfrentamiento de también eso, porque son vida. Y pue- la propia María con sus demonios, una do ser más concreto. Conciencia y de- reivindicación de la mujer, un reto y seo termina con un verso, Vaun desvelamiento de su intimimos a la sombra de la somdad. Siempre ha trabajado en Yo bra que es el espíritu de siempre he equipo, lo ha hecho todo por Óyeme con los ojos ir tosu compañía, y en este travalorado davía más dentro de lo que bajo ha dado el paso de volmucho las normalmente hacemos en verse hacia sí misma y preletras de los guntarse qué pasa con ella, la vida cotidiana; se abre cacantes mino hacia el mundo intecon su cuerpo, con su crearior Esto se refleja, asegura, tividad, con sus deseos, con sus hasta en el vestuario, que es preaspiraciones... Y la mejor manera tendidamente circular, porque en este de establecer este diálogo consigo misespectáculo el mundo de la simbolo- ma era a través de este puñado de poegía, de lo redondo que es lo celestial, mas que componen el espectáculo La poesía siempre ha estado muy presente en los trabajos de María Pagés. Porque lo está en el flamenco jusitifica la coreógrafa y bailaora yo siempre he valorado mucho las palabras, las letras de los cantes, Muchas veces no se les da valor; incluso nosotros, cuando bailamos nos emocionamos más con la forma en que los cantaores interpretan que con lo que dicen. Cuando coreografié Ergo uma rosa con el poema de José Saramago, yo quería bailar solamente la palabra, porque tiene su propio ritmo, su sonido, su melodía y su contenido emocional. En ella están todos los ingredientes para poder bailar. Es natural bailar la palabra Óyeme con los ojos Madrid. Teatro Español. Hasta el 25 de junio, a las 20 horas Crítica de danza Viaje interior ÓYEME CON LOS OJOS Dirección, coreografía y vestuario: María Pagés. Dramaturgia: El Arbi El Harti. Iluminación: Pau Fullana. Música: Rubén Levaniegos, M. Pagés y popular. Baile: María Pagés. Cante: Ana Ramón y Juan de Mairena. Acompañamiento y palmas: José Barrios. Guitarra: Rubén Levaniegos. Violonchelo: Sergio Menem. Violín: David Moñiz. Teatro Español, Madrid JULIO BRAVO Cada nuevo espectáculo de María Pagés se espera con ilusión. Se espera mucho de su talento, de su creatividad y de esa permanente búsqueda de avanzar en la manera que entiende de expresar el flamenco, que es un diálogo constante: con las ideas, con las palabras, con otros lenguajes, con otros idiomas, con la historia, con la leyenda... En Óyeme con los ojos María dialoga consigo misma. Con la ayuda de los versos de poetas de distintas culturas y épocas, profundiza en un baile decididamente espiritual; lo hace en un espectáculo esencial, introspectivo. Una iluminación matizada y artística, que pinta el escenario de claroscuros, envuelve su danza, expresada con goterones de alma a través de sus expresivos y volanderos brazos, de la sinuosa cadencia de su cuerpo y de la hondura de su expresión. Alcanza sus mejores momentos María Pagés cuando baila por derecho, con sabor antiguo, con un baile horneado lentamente y desprovisto de adornos. Ahí emerge la bailaora, la artista poderosa y atrayente. A su lado, un conjunto de músicos sobresaliente, complemento perfecto de su lenguaje coreográfico, con mención especial para la cantaora Ana Ramón, el violonchelista Sergio Menem y el violinista David Moñiz. Y precisamente por el tono de la obra, sorprende un extemporáneo número cómico un rap a lo Lola Flores que quiebra el clima y contrasta, para mal, con la hondura del espectáculo.