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68 CULTURA En la muerte de Iván Fandiño DOMINGO, 18 DE JUNIO DE 2017 abc. es cultura ABC Condolencias MENSAJE DE PÉSAME DE LOS REYES Don Felipe y Doña Letizia han transmitido su pésame a través de Twitter: Nuestro sentido homenaje y nuestro recuerdo para Iván Fandiño, gran figura del toreo ÍÑIGO MÉNDEZ DE VIGO MINISTRO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE MARCIAL MARÍN SECRETARIO DE ESTADO DE EDUCACIÓN Condolencias a su familia, a los aficionados y al mundo del toro, a los que me uno en el sentimiento por la triste pérdida de este joven torero Éramos amigos desde hacía años. Le seguí casi desde sus inicios en sus principales corridas. Esta vez no pudo ser, lo lamento profundamente El héroe que buscaba la verdad Si he de morir, moriré libre confesaba en una entrevista con ABC el torero vasco ROSARIO PÉREZ ÁNGEL G. ABAD MADRID Lo que su verdad escondía no era ningún secreto. En su nombre ganó batallas y derramó sangre, la sangre que ayer se hizo inmortal y rosa. Iván Fandiño desafiaba a su propio destino cada tarde. Tengo una cita con la Historia y, si he de morir, moriré libre Las palabras de Iván Fandiño ante la que fue la apuesta más importante de su carrera y la gesta jamás realizada por ningún torero resuenan ahora como triste profecía. Aquel Domingo de Ramos de 2015 el torero vasco se encerraba en solitario frente a seis toros de divisas de leyenda. Logró lo que ni siquiera muchas figuras han conseguido: colgar el No hay billetes fuera de feria. Fandiño tenía un gran cartel en Madrid, el coliseo donde he tenido algunas de mis mejores victorias y seguramente mi mayor derrota En Las Ventas logró una de las mejores faenas de su vida y una de las más emocionantes de este siglo a un toro de Parladé, bautizado como Grosella Con esa ganadería conquistó la Puerta Grande en San Isidro de 2014, en una tarde en la que entró a matar sin muleta, al desnudo, a cuerpo limpio. Siempre con la verdad, esa verdad que llevaba el hierro de la pasión y el dolor, el que hoy vive el mundo del toro y toda su familia. Desde la independencia Casado y con una hija, Iván Fandiño Barros nació el 29 de septiembre de 1980 en la localidad vizcaína de Orduña y despuntó como pelotari en su juventud, pero el toreo era su sueño. Abandonó su tierra vasca para forjarse en Guadalajara y en las capeas conoció a Néstor García, mucho más que un apoderado, su hermano, su amigo. Juntos emprendieron la lucha, siempre desde la independencia, juntos hasta el final, que siempre llega a deshora... Su debut en la capital de la Fiesta, en 2004, ya dio muestras de su dimensión: cortó una oreja a Risueño Un Fandiño, en el patio de cuadrillas de Las Ventas en San Isidro de 2014 FOTOS: IGNACIO GIL, PALOMA AGUILAR Y EFE año después, tomó la alternativa en Bilbao, de manos de El Juli y en presencia de Salvador Vega, con el toro Afrodisiaco del Ventorrillo. En 2009 comenzó a despuntar, aunque fue 2011 su temporada de consagración, con cuatro orejas en la Monumental venteña. Su ascensión continuó en 2012, con triunfos en Valencia, Sevilla, Madrid, Pamplona y Bilbao. Su nombre tomó fuerza en Francia, hasta ser uno de los toreros predilectos de allí, con éxitos en Bayona, Dax o Mont- de- Marsan, la tierra donde ayer moría un ma- tador que para muchos fue el torero del pueblo como él mismo decía en una entrevista. Y el pueblo quiere héroes y gestas Fandiño, el héroe caído frente al toro, vino a recordarnos que en el ruedo se muere de verdad. Ganador de dos Orejas de Oro, continuó su carrera al alza en 2013 y la redondeó en 2014. En 2015 llegaría aquella encerrona en la Monumental que colgó el No hay billetes en taquilla, pero que no resultó en lo artístico. Aquello le pesó toda esa temporada y la siguiente, aunque en agosto de 2016 cuajó una de sus faenas más sentidas a un Jandilla en Vista Alegre. Este año había hecho tres paseíllos en Las Ventas, uno en Plasencia y otro en Inca, donde salió a hombros por última vez. La oreja final de su trayectoria sería la que cortó ayer en el coso francés de Aire- sur- l Adour... El contundente verbo de Fandiño, que se sentía artista y guerrero, retumba ahora como un martillazo: El auténtico guerrero sabe que solo tiene una opción, ganar o morir en el intento. Lo contemplo como algo natural. Tengo