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ABC DOMINGO, 18 DE JUNIO DE 2017 abc. es ENFOQUE 5 El presidente francés, Emmanuel Macron, regresa ayer a su casa tras jugar un partido de tenis REUTERS Segunda vuelta de las Legislativas Macron está en forma JUAN PABLO COLMENAREJO Tiene Macron aire de niño bien. Camina con naturalidad, con paso de tipo corriente, que en realidad es élite. Vestido de blanco parece más un jugador de hierba en el inglés Wimbledon que de tierra batida en Roland Garros junto al Bosque de Bolonia. El mosquetero está en forma. Camina tranquilo mientras le mira todo el mundo porque se va a convertir dentro de unas horas en el hombre con más poder de la reciente historia de Francia. Macron empezó solo. Hace menos de medio año se atrevió a ser un populista dentro del sistema. Una innovación que ha hecho trabajar muy duro a los politólogos, siempre de guardia, hasta alcanzar la definición adecuada. Se marchó del socialismo decadente en el momento justo. Escapó del desastre multinacional de la socialdemocracia que tiene serios problemas de adecuación a la realidad del siglo XXI. A la parálisis de Francia, dopada por la deuda y el gasto público de elefante, se ha enfrentado Macron prometiendo necesarias e inevitables reformas. Poner a su sociedad en marcha no es un solo un lema oportuno sino una esperanza última que ha evitado que Francia cayera en manos de los contrarios al sistema de la democracia liberal parlamentaria. Si el nuevo presidente de Francia acierta, no sólo cambiará su país, sino que creará una corriente contagiosa. Macron, el hombre sólo y sin red, contrario a los primarias porque destrozan, ha inventado una UCD a la francesa. Dentro de su grupo parlamentario, alrededor de 400 diputados sobre 577 según los sondeos, habrá socialistas, liberales, conservadores y todo tipo de familias políticas que de una u otra manera tocan el centro político en alguna cuestión esencial. La clave está en el medio y en la moderación frente los proyectos de derribo. La medida de Macron se verá en los próximos seis meses. Tendrá que reformar una estructura económica que no se deja tocar desde hace décadas. Del acierto del presidente de Francia dependen cuestiones que también nos afectan a los demás europeos. Va a marcar tendencia. El viernes, quedó claro que España tiene un nuevo amigo en el Palacio del Elíseo. A la primera, ha apoyado al Gobierno Rajoy frente a un intento de secesión debajo del sureste francés que en la vecina República sería imposible hasta de pensar. Rajoy recibió el apoyo de Macron con un lenguaje claro y sin los matices plurinacionales que acaban de adoptar los socialistas españoles. Rajoy voló de vuelta a Madrid afrancesado, pensando mientras despegaba en que a partir de mañana tiene que hablar otra vez con Pedro Sánchez. INTERNACIONAL