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ABC SÁBADO, 17 DE JUNIO DE 2017 abc. es economia ECONOMÍA 35 fusiones, estas integraciones contaban con el visto bueno de la Comisión Europea. ¿Qué es lo que provoca el derrumbe final del sector financiero en 2012? El Banco de España atribuye esa debacle a la profunda recesión en que recayó España, que provocó un rápido aumento de la morosidad y las refinanciaciones en los balances debido a la elevadísima exposición crediticia adquirida durante la burbuja inmobiliaria por las entidades; a la crisis de deuda soberana y del euro, que provocó el cierre total de los mercados y una desconfianza generalizada en el sector. De Guindos pide esperar a la venta de Bankia antes de hacer cálculos Dice que el banco vale muchísimo dinero y vamos a recuperar el máximo ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL A LUXEMBURGO IGNACIO MARCOGARDOQUI FALTAN MUCHOS CAPÍTULOS Un rescate caro y necesario El Banco de España recuerda además que, los decretos aprobados en febrero y mayo de 2012 por el Ministerio de Economía y que obligaban a los bancos a reconocer todos sus activos inmobilarios improductivos, forzaron un saneamiento que contribuyeron también a la caída de entidades como Bankia, cuya salida a Bolsa va camino de ser juzgada en la Audiencia Nacional. Nada se dice sobre esto último en este informe, y únicamente se describe qué motivó esa ops cumplir con los nuevos requerimientos de capital y que la liquidación del banco hubiese costado 64.092 millones. En el relato objetivo y aséptico del Banco de España sobre la crisis bancaria se evidencia una consideración de que en la recuperación del sector fueron clave tanto esos decretos que obligaron a levantar todas las alfombras como la petición de asistencia financiera a la UE, que vino acompañada de una serie de requisitos de reforma y reestructuración del sector y refuerzo de la regulación. Desde 2008, recopila la institución, la banca española ha hecho saneamientos por 238.318 millones de euros, casi 100.000 solo en 2012, a raíz de los citados decretos, y ampliado capital en 49.622 millones. Luis María Linde El ministro español de Economía, Luis de Guindos, cree que es necesario esperar a conocer la evolución en el mercado de Bankia antes de calcular la parte de los casi sesenta mil millones del rescate bancario que no podrá ser recuperada a medio plazo. Al término de la reunión de ayer de ministros de Economía europeos (Ecofin) dijo que la cifra va a depender del resultado final de la Sareb y de cuánto se obtenga de ingresos como consecuencia de la fusión futura de Bankia y BMN El informe del Banco de España ya tiene en cuenta esas variables, que, en efecto, son la base de la estrategia del rescate. Todo lo que el Estado no recupere por la venta de activos una vez saneados y privatizados es deuda pública que tendrán que pagar los contribuyentes. De Guindos confía en que vamos a recuperar lo máximo posible, el banco (Bankia) vale muchísimo dinero Las autoridades bancarias españolas son partidarias de la fusión de Bankia y BMN, dos entidades que recibieron ayudas públicas, con la idea de recuperar una mayor suma cuando sean privatizadas. El FROB calcula que obtendría 401 millones de euros más si ambas entidades se fusionan antes de ponerse a la venta, que si se vendiesen por separado. En todo caso, no sucederá como en otros países como Suecia, donde una situación parecida en parte se solventó incluso con beneficios para el Estado una vez que se vendieron los bancos rescatados. La experiencia en este rescate explica la satisfacción con la que se ha recibido la fórmula de la resolución del Popular, porque como repiten sin cesar tanto De Guindos como los responsables del Eurogrupo, en este caso no se ha pagado ni un céntimo de dinero de los contribuyentes y los depósitos de los ahorradores han estado garantizados en todo momento. Lo que sí quiere De Guindos es que se estudie la posibilidad de dotar de liquidez a la Junta de Resolución Bancaria para que tenga más margen de maniobra en un caso de urgencia y también que los órganos de supervisión reflexionen sobre las posibles deficiencias de su análisis previo de la situación real del Banco Popular antes de ser declarado en quiebra. L Sin acuerdo en el IVA Por otro lado, los ministros europeos no lograron ayer ponerse de acuerdo para aplicar el IVA reducido a los libros y publicaciones electrónicas. Todos los países estaban de acuerdo salvo la República Checa, que vetó el acuerdo. La norma permitiría a los países aplicar un IVA reducido a ebooks y publicaciones digitales. Los libros electrónicos están gravados en la UE con un tipo mínimo estándar del 15 y no al 4 que use aplica en el formato papel. Se espera que la medida pueda ser aprobada en el próximo Ecofin, previsto para julio. Videoanálisis sobre la radiografía de la crisis bancaria No poner límites a los riesgos El organismo admite que pudo aprobar límites a la exposición de las entidades a un sector como era la construcción, aunque no lo hizo porque la normativa internacional solo permitía estos controles sobre la dependencia a una o varias empresas. Falta de control al endeudamiento La institución también reconoce que podría haber impuesto límites al exceso de apalancamiento o a las proporciones máximas entre el valor de los préstamos y la valoración de sus garantías, pero los elevados niveles de solvencia hicieron pensar que no era conveniente. Previsiones erradas en 2011 El Banco de España resalta el error en las previsiones de crecimiento para España en 2011 de la institución, del Gobierno y de los organismos internacionales. En el FMI, el error de previsión sobre el crecimiento de la economía española fue el mayor de su historia dicen fuentes del Banco de España. os ministros del Eurogrupo analizaron el jueves la intervención del Banco Popular y llegaron a la conclusión de que todos los mecanismos habían funcionado a la perfección. Ya se sabe, nadie es buen juez de sí mismo. Solo les faltó poner a volar al botafumeiro, impregnarse de incienso y cantar aleluyas. Es curioso. Si le escuchan al presidente anterior le oirán decir que el banco estaba muy bien gestionado, como refrendaron los test de estrés, la inspección del Banco de España y las auditorías externas. En consecuencia concluye que su solución era sencilla y que la culpa de todo la tiene su sucesor. Si le escuchan a este, le oirán asegurar que recibió un regalo envenenado, un auténtico naufragio imposible de reflotar. Si atienden al ministro De Guindos sabrán que culpa al último presidente por sus excesivamente frecuentes y ambiguas declaraciones a la prensa que, cada una de ellas, hundía un poco más a la acción. Si se fijan en los damnificados comprobarán que, en buena lógica, disparan contra todos. Bueno pues, aquí, lo único seguro es que el muerto está a la espera de su resurrección en el nuevo regazo bancario. Una resurrección que, como mucho, alcanzará a empleados y clientes, pero no a los accionistas, de los que solo se salvarán quienes se cobijen bajo el manto caritativo de la señora Botín. Y lo probable es que la disección definitiva del cadáver arroje todo un rosario de malas prácticas; de errores de apreciación de auditores e inspectores; de indiferencia de la CNMV, encargada de velar por la correcta formación de los precios y los intereses de los minoristas; de la excesiva lejanía de un Gobierno aterrorizado ante la eventualidad de tener que emplear dinero público en el rescate y de unos mecanismos europeos lentos y faltos de rodaje. La regulación, los controles, la inspección y las auditorías deben servir para evitar los naufragios, no para determinar las causas que los motivaron. Para eso ya están los historiadores. Otra cosa segura es que las demandas judiciales se amontonan en el horizonte, haciendo presagiar una auténtica ciclogénesis procesal. En resumen, a esta lamentable historia, le faltan aún muchos capítulos por escribir. ERRORES