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26 INTERNACIONAL SÁBADO, 17 DE JUNIO DE 2017 abc. es internacional ABC Trump endurece las relaciones con Cuba hasta que haya democracia Acusa a Obama de enriquecer a la dictadura y propone a Raúl Castro un mejor acuerdo pero con elecciones libres y la excarcelación de presos MANUEL ERICE CORRESPONSAL EN WASHINGTON onald Trump devolvió ayer al congelador la relación entre EE. UU. y Cuba. En un nuevo revés al legado de Obama, que va desmontando paso a paso como prometió en campaña, su sucesor recuperó el lenguaje de denuncia de la falta de libertades y la violación de los derechos humanos en la isla, que la anterior Administración había guardado en el baúl de los recuerdos. En el lugar más apropiado para escenificar un giro a la política sobre Cuba, Little Havana, el corazón de Miami, de donde procede Marco Rubio, el senador que ha sido clave en su diseño, Trump declaró cancelado de inmediato el acuerdo impulsado por Obama, y propuso a Raúl Castro uno mucho mejor que condicionó a un listado de tareas básicas resumidas con el nombre de democracia: Legalización de los partidos, liberación de todos los presos políticos y celebración de elecciones libres, que sean supervisadas internacionalmente En su regreso como presidente a la Florida que le catapultó a la victoria electoral, Trump traía bajo el brazo un rosario de críticas a los protagonistas de una etapa de entendimiento que el actual presidente calificó de unilateral en alusión a Estados Unidos. A su antecesor en el cargo, Obama, le reprochó haber enriquecido al régimen de Castro, a cambio de más represión Censura de una política que, según explicó, ha empobrecido a los cubanos La Habana cree que está mal aconsejado Desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca, Raúl Castro ha enviado el mensaje de que ambos países pueden vivir en armonía y respeto pero que no esperen concesiones inherentes a su soberanía en previsión de un cambio de estrategia con mayor énfasis en los derechos humanos. El diario oficial Granma adelantó ayer que el giro de timón se debe a la influencia de unos pocos legisladores de origen cubano que han utilizado artimañas políticas y chantajes para llevar la política hacia Cuba y llevarla en una dirección contraria a la de la mayoría de los estadounidenses D tado de acusaciones que se centraron en los crímenes del castrismo que, según advirtió el presidente, expondremos en las instancias internacionales la participación directa en el deterioro de la situación en Venezuela, la colaboración con regímenes como el de Corea del Norte y la existencia de presos políticos, exiliados y disidentes, a quienes puso de testigos de cómo el comunismo oprime y destruye a una nación Trump no va a romper relaciones con Cuba ni a cerrar la Embajada, pero el cambio de lenguaje augura la vuelta a la política de guerra fría, mientras el régimen cubano no muestre su apertura Embargo Durante la etapa de entendimiento entre Washington y La Habana que ayer terminó, Obama había promovido el fin del embargo comercial en las instancias internacionales. Había sacado a Cuba fuera de la lista de regímenes que financian el terrorismo y eliminado la política de wet foot, dry foot (pies mojados, pies secos) que permitía a cualquier cubano que ponía pie en Estados Unidos convertirse en ciudadano norteamericano más. Ayer, Trump fue explícito con respecto a la prohibición comercial, decretada por Estados Unidos hace más de cincuenta años: Reforzaremos el embargo La mayoría republicana garantiza a Trump la continuidad legal, mientras que la restricción de las medidas comerciales decretadas por Obama supone un freno al fin del embargo de facto que había emprendido. A ello hay que añadir la limitación del llamado turismo cubano que el presidente vinculó con el cumplimiento de la ley y el refuerzo de la seguridad en Estados Unidos. Además, entre los cambios más significativos, la Administración Trump volverá a hacer vigente la prohibición para los ciudadanos estadounidenses de viajar a la isla. En la práctica, la normativa aplicada por Obama permitía saltarse ese impedimento mediante la certificación de viajes como un intercambio cultural con grupos turísticos. Plan de Obama Relaciones diplomáticas Restableció las relaciones y avaló al castrismo sin apertura del régimen a cambio Embargo Combatió el embargo y lo desmontó de facto, aunque no pudo suprimirlo por falta de mayoría El yerno de Raúl Castro En la aplicación de medidas concretas, la nueva política de Trump hacia Cuba busca debilitar económicamente el conglomerado empresarial que controla el desarrollo turístico en la isla, en manos del aparato militar, así como otros vinculados a los servicios de Inteligencia. La nueva Administración prohibirá a las empresas estadounidenses el establecimiento de negocios con el llamado Grupo de Administración Empresarial, SA (Gaesa) que controla Luis Alberto Rodríguez, el yerno de Raúl Castro. Con cincuenta compañías bajo su mando, dependen de él hasta 29.000 habitaciones, bajo la marca Gaviota, todas ellas de hoteles de cuatro y cinco estrellas. Las únicas excepciones a la nueva prohibición serán las del sector de las aerolíneas y los cruceros marítimos, así como aquellos negocios que se encuentren ahora mismo en camino. Si Trump recriminó a Obama su condescendencia, para Raúl Castro recuperó el lenguaje- denuncia propio de los republicanos, con un largo lis- Militares empresarios Trump busca debilitar económicamente el conglomerado empresarial que controla el desarrollo turístico en la isla y que está en manos de militares Política de guerra fría El cambio de tono y lenguaje del presidente de EE. UU. augura la vuelta a la política de guerra fría con la isla En el caso de los no cubanonorteamericanos que pese a todo visiten la isla, está prevista también una restricción del máximo de dinero que podrán gastar, que la anterior Administración había flexibilizado mediante categorías que eran supervisadas por el Departamento del Tesoro. Las nuevas medidas económicas y comerciales no entrarán en vigor hasta treinta días después de la orden que dará hoy Trump a este departamento y al de Comercio. Sin embargo, en el caso de los cubanoamericanos, el presidente ha optado por mantener las medidas que aprobó Obama para facilitar las visitas entre familiares y de carácter humanitario. Con el objetivo último de favorecer al pueblo cubano y al régimen que no respeta los derechos humanos