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ABC SÁBADO, 17 DE JUNIO DE 2017 abc. es espana ESPAÑA 17 SÁBADO DOMINGO DOMINGO Junio Comisiones Durante todo el día los 1.035 delegados se dividirán entres comisiones (política, economía y modelo de partido) Ejecutiva Sánchez tiene muy preparada ya su Ejecutiva. La cuestión se votará el mismo domingo por la mañana. Habla Sánchez El secretario general clausurará el congreso con un discurso al que se espera que asistan unas 8.000 personas Adriana Lasta, ayer, durante un recorrido por el Palacio Municipal de Congresos Felipe González hablará a través de un vídeo José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba asistirán a la inauguración del cónclave socialista el sábado, mientras que Felipe González, de viaje en Colombia, ha mandado un vídeo para que sea proyectado en la primera jornada del Congreso. Ninguno de ellos estará en la clausura del congreso, que tendrá lugar mañana con un discurso de Pedro Sánchez ante 8.000 asistentes. De sus antecesores sí se sabe que Joaquín Almunia estará presente en algún momento. Se cuenta también con la presencia del presidente del Grupo socialista en el Parlamento Europeo, Gianni Pitella. 17- 18 EFE Felipe González en el marco del pacto contra el terrorismo yihadista que Rajoy y Sánchez suscribieron en febrero de 2015. El cónclave se concentra en una extensa jornada en el día de hoy, donde los 1.035 delegados se dividirán en tres comisiones (política, economía y modelo de partido) para elaborar la que será la hoja de ruta de los socialistas. Pero la ausencia de contestación an- ticipa el resultado: un partido más a la izquierda en lo económico, que hará bandera de la plurinacionalidad en la cuestión territorial y que reforzará la figura del líder. La gestora que ha pi- lotado el partido estos meses no tendrá presencia, y los barones críticos no darán ninguna batalla. En el nuevo PSOE, el éxito o el fracaso solo serán achacables a Pedro Sánchez. ANÁLISIS MANUEL MARÍN LA DUDA DEL LÍDER A lgo ha conseguido Pedro Sánchez sin siquiera haber clausurado el congreso federal de entronización: sembrar la duda, generar incertidumbre y reavivar el espíritu de aquella investidura fallida en la que Podemos y Ciudadanos se negaron a pactar para ponerse al servicio del PSOE. Sánchez ha expresado su intención de hacer el máximo esfuerzo por aglutinar una mayoría que permita desalojar a Mariano Rajoy de La Moncloa. Pero ese máximo esfuerzo leído en su textualidad, no es más una declaración de intenciones, un anuncio que no tiene por qué conllevar un compromiso expreso ni fecha concreta. Un fuego de artificio sin mayor recorrido. No será fácil que Sánchez intente una moción de censura. Algo ha aprendido en ese periodo de frustraciones políticas y personales que le abocaron a una travesía en el desierto. Pablo Iglesias no es fiable, el PSOE tiene capacidad para recuperar su espacio porque cada día que pasa es evidente que no es el de Podemos... y la paciencia se ha convertido para Sánchez en una virtud en política frente a la precipi- tación y la ansiedad del poder a toda costa. El PSOE percibe en sondeos internos un progresivo desgaste de Podemos y no procede cometer más errores acelerados. Tampoco ayudaría al nuevo Partido Socialista someterse a las exigencias de ERC, de Bildu o de otros partidos extremistas. El coste de coadyuvar a la ruptura de España, las cesiones políticas a grupos que pretenden erradicar las bases de nuestro sistema, y gobernar bajo una sumisión absoluta del radicalismo irracional está causando desoladoras consecuencias a Puigdemont con la CUP. Sánchez necesita transmitir al votante huido del PSOE el mensaje de que él lidera la izquierda y que Iglesias empieza a convertirse en un simulacro fantasmagórico. La credibilidad no reside en el histrionismo, y Sánchez ya no parece dis- puesto a experimentos contra natura que terminarían por reproducir un cisma emocional en el PSOE que persistirá durante meses. Lo sostuvo Ábalos en la moción de censura: mucha mano abierta a Podemos, mucho teatro de colaboración frente a la derecha corrupta... pero Sánchez quiere ganar elecciones, no mociones. A su vez, a medida que transcurren los meses de legislatura, Rajoy está fortaleciendo los vínculos con partidos como el PNV o Coalición Canaria indispensables para el PP. Hay vocación de estabilidad y de no provocar una ruptura abrupta de la legislatura. Solo la amenaza de una grave pulsión social de rebelión y sedición en Cataluña alteraría los planes de Rajoy. Sánchez pretende ahogar a Rajoy poco a poco, no derrocarlo si el precio es la separación de Cataluña. EFE