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26 INTERNACIONAL JUEVES, 25 DE MAYO DE 2017 abc. es internacional ABC Soldados británicos se dirigen hacia Buckingham Palace para su vigilancia La Policía conocía al terrorista y recibió alertas sobre su peligrosidad Detenidos en Trípoli el padre y un hermano del suicida, mientras en Inglaterra se busca a la red de apoyo y a quien fabricó la potente bomba LUIS VENTOSO CORRESPONSAL EN LONDRES C uando una espeluznante cadena de atentados islamistas casi encadenados sacudía Francia y Bélgica, en Inglaterra se combinaba la solidaridad más ejemplar, con vigilias multitudinarias en Trafalgar Square, con una cierta mirada displicente, que venía a decir que la Europa continental no había sabido integrar bien a sus comunidades musulmanas ni trabajar policialmente. Ahora esas mismas dudas se plantean a este lado del Canal. La ministra del Interior, Amber Rudd, ha reconocido que el asesino de Mánchester, el suicida Salman Abedi, de 22 años, era conocido hasta cierto punto por los servicios secretos. Se repite la historia del terrorista del ataque de hace dos meses en Westminster, Khalid Masood, al que la Inteligencia del MI 5 controló por un tiempo pero luego olvidó. Monitorizar a todos los sospechosos resulta casi imposible. Se cree que solo los jóvenes musulmanes británicos que han retornado tras combatir en Siria e Irak alcanzan la cifra de 350. Pero existían serios indicios de que Salman Abedi, nacido en Mánchester en una familia de refugiados libios, suponía un peligro. Citando fuentes de la Inteligencia estadounidense, la cadena NBC asegura que un familiar de Salman llegó a alertar sobre él a la Policía británica. El atentado ha abierto una fricción entre los servicios de seguridad británicos y estadounidenses. Rudd aseguró ayer que sus socios americanos perjudicaron la investigación sobre la red que dio apoyo a Abedi, al filtrar a la prensa de su país la identidad del suicida. La Policía británica quería preservar ese dato por unas horas para no alertar a la célula yihadista. Un trabajador social de Mánchester de fe islámica ha revelado a la BBC que hace siete años dos musulmanes que trataban a Salman llamaron a la Policía para contar que defendía los atentados suicidas y parecía fuera de sí. Todo el rato se dice que los musulmanes no dan la cara, pero esto demuestra que sí lo hacen se quejó el trabajador anónimo. Los investigadores dan por senta- Más explosivos La Policía halla más explosivos en los registros y cree que se han podido fabricar más bombas do que Salman, que en 2015 plantó sus estudios de Empresariales en la Universidad de Salford, había estado hace solo unas semanas en Libia y tal vez también en Siria. Pudo haber sido entrenado en uno de los campamentos que comparten en el sur del país Daesh y Al Qaida. Libia es hoy un Estado fallido tras una torpe intervención de EE. UU. y la Unión Europea. En la matanza del Manchester Arena, Salman habría actuado como lo que se conoce en el argot antiterrorista como mula Portó la bomba y se inmoló con ella, tal y como ha comprobado la Policía en la grabación del circuito cerrado de televisión. Pero carecía de conocimientos para armarla, dado el relativo nivel de sofisticación del artefacto. El martes a la tarde, las fuerzas de seguridad ya sabían que el suicida había contado con el respaldo de una red terrorista, célula que mientras no se desarticule dispone de capacidad para fabricar más bombas y detonarlas. De hecho, la Policía halló ayer más explosivos en los registros efectuados y cree que tal vez se han fabricado más bom-