Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES, 25 DE MAYO DE 2017 abc. es opinion OPINIÓN 15 TRIBUNA ABIERTA ¿Y SI NO FUERA UN PRIVILEGIO? Leer y escribir Vitaminas para el cerebro El saber no ocupa lugar en un cerebro que incluso en la edad adulta experimenta una profunda transformación con la lectura. Hubo que viajar a la India para lograr que treinta voluntarias todas analfabetas se sometieran a un ensayo que ha terminado por demostrar los cambios que desencadenan la lectura y la escritura en un cerebro cuya permeabilidad cognitiva no se detiene con la edad. El estudio, realizado por el Instituto Max Planck de Psicolingüística, coincide con la publicación del último informe PISA, dedicado a analizar la competencia financiera de los alumnos de los países de la OCDE y de nuevo demoledor para España, que rebaja su nota anterior. Una cuarta parte de los estudiantes de quince años no sabe interpretar una factura o utilizar una tarjeta de crédito. Sin necesidad de volver a la India, habría que recurrir al instituto alemán para analizar las consecuencias de la falta de lectura a la hora de descifrar una factura o, simplemente, de conducirse en la vida real. POR IGNACIO MARCO- GARDOQUI Ante la conciencia general de que el Concierto vasco es una prerrogativa, el autor trata de refutar o matizar que sea un privilegio intolerable E Nuevas normas de tráfico Me parecen adecuadas las nuevas normas de tráfico, siempre que se cumplan, pero todos sabemos que muchas personas conducen teniendo retirado el carné; es más, hay quien ni lo tiene. Propongo que a las personas que cometan una infracción por ir bajo los efectos de las drogas o del alcohol se les retirase el vehículo el tiempo que dure la sanción, sin posibilidad de alquilar o comprar otro. MARÍA P. JIMÉNEZ VALENCIA Pueden dirigir sus cartas y preguntas al Director por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid, por fax: 91 320 33 56 o por correo electrónico: cartas abc. es. ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. STE de hoy es uno de esos trabajos que producen melancolía, dada su inutilidad. En efecto, el fracaso está garantizado cuando se trata de refutar, o simplemente de matizar, la convicción general de que el Concierto vasco es un privilegio intolerable. Si ha tenido la paciencia de seguir el debate suscitado alrededor del acuerdo entre el Gobierno central y el vasco habrá comprobado la indignación de muchos que han visto en él un abuso de los nacionalistas y una cesión timorata del Gobierno. Voy a separar temas que son diferentes y se han mezclado, embarullándolo todo. Porque una cosa es el sistema del Concierto, otra el cálculo del Cupo y una tercera el acuerdo presupuestario. Vayamos con el primero. El Concierto se impuso a las provincias vascas hace 139 años. ¿Cómo ha podido subsistir, bajo todo tipo de gobiernos y regímenes un privilegio impuesto, curiosamente, por los liberales vencedores a los carlistas perdedores de la guerra? Franco lo retiró, pero solo a Vizcaya y Guipúzcoa y no lo justificó como una lucha contra el privilegio, sino como un castigo por la connivencia, que fue parcial, con la República. Desde entonces, ha recibido más de cuatrocientas sentencias del Tribunal Superior de la UE hacia abajo que lo han respetado. ¿Respetaron un privilegio? Más críticas. Una, que es un privilegio porque nadie lo tiene. Cierto, algunos no lo quisieron en su día, como los catalanes, y otros nunca lo han querido. ¿De quién es la culpa? Otra, es un privilegio porque no se puede extender a todas las comunidades. Falso. El centro del sistema es que el País Vasco recauda, financia sus competencias y paga al Estado las prestadas por él. Si el pago, el famoso cupo, está bien calculado, no existe ningún privilegio. Y si se le añade el necesario elemento de solidaridad, se puede extrapolar a todas las CC. AA. Pasemos al Cupo, cuya determinación es un arcano envuelto en un misterio que nadie entiende ni explica. La crítica más eficaz es la sobrefinanciación que surge al comparar el gasto público per cápita en el País Vasco con el resto. Pero aquí se ignoran varias cuestiones. Los vascos disfrutamos de una renta más elevada que la media y padecemos una mayor presión fiscal. El marginal del IRPF en Madrid es del 43,5 y en el País Vasco llega al 65 tras su cruce con el Impuesto de Patrimonio, un privilegio éste sí, que los madrileños no disfrutan. Por su parte, el tipo del Impuesto sobre Sociedades es 3 puntos porcentuales superior al común. Tipos impositivos más elevados, aplicados sobre bases imponibles más altas dan como resultado inexorable unas recaudaciones mayores, en un hábitat con menor peso de la economía sumergida y menos corrup- ción pública. ¿Es eso un privilegio y si lo es, quién lo ha concedido? Siempre se dice que el País Vasco es un paraíso fiscal Sin embargo, ¿cómo es posible que sean muchos los contribuyentes vascos que se trasladan a Madrid, con ETA ya desaparecida? ¿Cuál es la razón que explica el sorprendente hecho de que ninguna de las 2.272 sicav existentes en abril de 2017 tengan su sede social en el País Vasco, que cuenta con una Bolsa en Bilbao desde 1890? ¿Tiene sentido huir del paraíso fiscal vasco para aterrizar en el infierno fiscal madrileño? Solo si los vascos somos bobos. Algo que quizás no habría que descartar, pero que cuesta admitir. Luego se olvidan algunas nimiedades de importancia. Se olvida que el sistema impone una corresponsabilidad fiscal que a nadie más se exige. Si no ingresa, no gasta. Así de simple, así de sencillo. Una circunstancia esta de gastar cada uno de lo suyo que dificulta el despilfarro en el gasto. Se olvida que los vascos contribuimos al Estado por PIB (el 6,24 y no por población (somos el 4,66 lo SR. GARCÍA que implica un elevado nivel de solidaridad. Máxime cuando desde el 2000 hasta la fecha, el INE asegura que tan sólo en 2001 superamos la barrera pactada del 6,24 y en todos los demás ha supuesto un porcentaje menor del conjunto. Y se olvida también que contribuimos con ese 6,24 al Fondo de Compensación Interterritorial que fija el Gobierno central, aprueba el Congreso y nadie discute. Por último el acuerdo. Solo tres cosas. Una, contrariamente a lo que se dice, aquí no ha habido ningún regalo, sino un arreglo de una antigua discrepancia, dado que las cantidades que supuestamente se deben y se condonan no estaban acordadas entre las partes. Dos, el AVE llegará al País Vasco en 2023. Si eso es un privilegio, ¿qué es el que Sevilla lo tenga desde 1992? Un AVE a Sevilla, por cierto, del que los vascos pagamos nuestro correspondiente 6,24 Tres, ¿cuánto vale la estabilidad del Gobierno central? ¿Preferiría usted que estuvieran al frente Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Gabriel Rufián? ¿De quién es la culpa de su inestabilidad? Termino. Seguro que no le he convencido. ¿Le he hecho dudar? Si es así, me conformo. IGNACIO MARCO- GARDOQUI ES ECONOMISTA