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60 ABCdelOCIO VIERNES, 19 DE MAYO DE 2017 abc. es ABC C ine Familiar y deprimente NO SÉ DECIR ADIÓS Dirección: Lino Escalera. Intérpretes: Nathalie Poza, Juan Diego y Lola Dueñas OTI R. MARCHANTE A unque premiada en el Festival de Málaga, hay que encontrar ahora el modo de hincarle el diente a esta deprimente historia de padre terminal, hijas dolientes y trasiegos emocionales sobre los abismos de las relaciones familiares, las heridas supurantes, los reproches y todo un horizonte que se acaba más o menos en la punta de la propia nariz. No es una película divertida, a pesar de que Juan Diego interprete a un anciano puñetero con cierta sorna. Tampoco es un drama lacrimógeno, a pesar de que las intensas interpretaciones de Nathalie Poza y Lola Dueñas, las hijas, sepan Nathalie Poza en el filme cómo crujirle las costuras a un relato que tanto se ve venir como se ve irse. En fin, hay mucha franqueza en la mirada del director Lino Escalera, pero todo resulta tan triste, tan desquiciado y tan previsiblemente dramático que uno no estaría a la altura de la franqueza del director si no dijera el poco entusiasmo que le produce asistir a este tipo de viajes Ya se sabe lo socorrido que es ponerle esas cuatro letras juntas y malsonantes que anteceden a la palabra vida. Jessica Chastain La elección de Trump está cambiando el cine La actriz protagoniza El caso Sloane donde da vida a una lobbista sin código ético INMA ZAMORA Tigresa legal EL CASO SLOANE Dirección: John Madden. Intérpretes: Jessica Chastain, Mark Strong y Michael Stuhlbarg ANTONIO WEINRICHTER A ace ya tiempo que Jessica Chastain decidió erigirse como una de las voces más contrarias a la desigualdad que impera en Hollywood entre hombres y mujeres. La actriz, que cuenta con dos nominaciones al Oscar y ha sido reclamada por directores como Terrence Malick y Ridley Scott, dice no aceptar un papel sin preguntar antes el salario que recibirán sus compañeros varones por el mismo trabajo. Chastain estuvo en Madrid para hablar sobre su impecable interpretación en El caso Sloane la última película de John Madden y en la que la actriz se mete en la piel de una lobbista sin sentimientos que decide plantar cara a la industria armamentística, caiga quien caiga en su camino. Como demuestra en la cinta de Maden, no es la lucha por la igualdad salarial lo único que motiva a la actriz a la hora de escoger un papel en Hollywood. Cuando acepto un trabajo, siempre pienso en cómo puedo contribuir con él a la sociedad. El caso Sloane es un filme muy polémico, no solo por el hecho de denunciar la situación de la industria armamentística en EE. UU. sino también por mostrar a un personaje que no tiene nada que ver con lo que se piensa que debe ser una mujer destaca. Su papel, el de Elizabeth Sloane, es el de una gélida política que en ningún caso sigue H Jessica Chastain es una fría lobbista en la trastienda de Washington ABC las convenciones sociales. Muchos esperan que una mujer cuide de su casa y tenga hijos. Elizabeth no es así, va contra los estereotipos y eso es algo que me gusta subraya Chastain. Protestar sin miedo No fue fácil meterse en la piel de una mujer sin código ético. Elizabeth siempre es la más lista de la clase, algo que no encaja conmigo y que me costó a la hora de preparar el papel. Mi personaje, sin embargo, debería de servir como fuente de inspiración para que las jóvenes de- Muchos esperan que una mujer cuide de su casa y tenga hijos. Mi personaje no es así, y eso me gusta cidan hacer todo aquello que se propongan, sin importar el género recalca. El pasado año la intérprete creó su propia productora, Freckle Films en la que intervienen conocidos rostros del cine como Juliette Binoche o Freida Pinto y con la que Chastain pretende aumentar el cupo de películas realizadas, producidas y dirigidas por mujeres. Busco guiones que representen a mujeres realistas, papeles interesantes sobre personas fuertes con los que, además, pueda dar voz a todo aquello que no se cuenta en las grandes producciones explica. La brecha salarial en Hollywood comienza a hacerse cada vez más delgada. Al menos dice Chastain ya hemos conseguido quitarnos el miedo a la hora de hablar. Cuando comencé a actuar pensé que si señalaba una injusticia en Hollywood mi carrera terminaría. Ahora, todo es diferente. Además, la elección de Trump como presidente de EE. UU. está cambiando la industria, que ha empezado a mirarse a sí misma para mejorar respecto al modo en que trata a las minorías Jessica Chastain la descubrimos flotando tan etérea, tan intensa en El árbol de la vida que todavía nos estamos recuperando. Aquí su flamígera cabellera sigue enmarcando un rostro ideal para el drama (no tanto, parece, para la comedia) si bien este personaje no está hecho para ganarse nuestras simpatías. Miss Sloane es una lobbista, uno de esos conseguidores típicos del mundo estadounidense que hacen que nuestra forma de hacer política nos parezca más transparente ¡ja! El caso es que nada más empezar da un giro imprevisto, renuncia a un cliente poderoso, la temible Asociación del rifle (NRA) y se pasa al otro lado para unirse a un bufete, casi una ONG, que se enfrenta a los de las pistolas. Todo esto nos parece más noble aquí que a la mitad de los ciudadanos americanos, pero no es ese el tema de la película. Sloane, famosa por su dominio de la manipulación, por adelantarse siempre al político al que tiene que doblegar, se trae esas buenas malas prácticas a su nueva y noble causa. Chastain la viste de forma tan impecable como su conducta es implacable: al trote con sus tacones de vértigo, sin una fisura que la delate y con una profunda soledad y falta de empatía con los seres humanos que la rodean. Esto se nota más cuando no son unos tiburones legales sino personas más idealistas. Chastain dignifica su causa por encima de un guión una de juicios con vuelco final cuyas carencias nos parecerían más graves con una actriz menos interesante.