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44 SOCIEDAD VIERNES, 19 DE MAYO DE 2017 abc. es conocer ABC En las mujeres Investigación del hospital Miguel Servet de Zaragoza Identifican la proteína clave para mejorar la fertilidad después de los 40 RAFAEL IBARRA MADRID Un tratamiento pionero permite superar la alergia a la leche de vaca ABC ZARAGOZA El paso de los años, o lo que es lo mismo, el envejecimiento, conlleva entre otras muchas consecuencias una disminución de la fertilidad, muy especialmente en las mujeres. Y es que cumplidos los 37, la fertilidad femenina se deteriora a una gran velocidad, hasta el punto de que la probabilidad de que una fémina mayor de 42 años tenga un hijo de forma natural es decir, sin recurrir a un tratamiento de fertilidad es de únicamente un 5 La razón obedece, básicamente, a que según envejece la mujer, así lo hacen sus óvulos, con lo que acumulan un mayor número de anomalías cromosómicas. Y llegados a este punto, ¿no hay nada que se pueda hacer? Según un estudio dirigido por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de la Universidad de Monash, tan solo habría que aumentar los niveles de una proteína, la securina, que controla la división celular (o meiosis durante la última fase de desarrollo del óvulo. Como explica John Carroll, director de esta investigación publicada en la revista Nature Communications ahora que tenemos una idea de una de las causas que aumentan la incidencia de anomalías cromosómicas y abortos espontáneos en las mujeres longevas, podemos encontrar la manera para prevenir que esto ocurra En el momento de su nacimiento, las mujeres ya portan todos los óvulos (si bien aún inmaduros) que tendrán a lo largo de toda su vida. Tanto la mujer como sus óvulos envejecen de forma paralela, lo que hace que, alcanzada la quinta década de vida, la probabilidad de que estas células sexuales presenten alguna anomalía cromosómica se eleva. Un 6 por ciento de la población española desarrolla algún tipo de alergia durante su vida. Un equipo del hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza ha logrado que un grupo de niños menores de un año supere la intolerancia a la leche de vaca con un tratamiento pionero. Un total de 251 bebés fueron tratados de su alergia a la leche de vaca durante los últimos diez años en este centro hospitalario usando un tratamiento de inmunoterapia oral que se inició desde el primer día del diagnóstico. Con esta terapia, que dura un pro- medio de 15 semanas, los bebés se vuelven tolerantes a la leche de vaca antes del cumplir el primer año de edad, según explicó ayer Javier Boné, coordinador de este estudio y presidente del comité organizador del 41 Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergia y Asma Pediátrica (Seicap) que se celebra estos días en la capital aragonesa. De los 251 bebés incluidos en el estudio, de una alergia que afec- ta a 5 de cada 1.000 niños, tras el tratamiento se ha conseguido que aproximadamente el 98 sea tolerante. En tan solo 4 casos las pruebas se tuvieron que paralizar y 2 de ellos están pendientes de evaluación, en lo que se considera que son unos resultados alentadores y prometedores. Lactancia materna La media de edad de los bebés tratados se sitúa entre los 5,3 y 5,4 meses, aunque abarca prácticamente la totalidad de los doce meses dependiendo del momento en el que dejan la lactancia materna, además de que el inicio varía dependiendo de la cultura. De hecho, a principios del siglo XXI era de 4 meses. 3 K 6- 0 D. 1, D 0 D 0 V 6 8 D 7 U. D 8 V. D D 84. 6: T 4. 7 D 6 0 D? 0- D 5 493? 1324+ 93 4+ 94 +29 51 $4 4 +3 $3) +3 +3 7? +3 B 3? 7942+ 2 $3 $2! 90 %89, +42 $4 0+ $4 C B 3 1 29? 1. $1; +3 A; 9; 1 93 2? 0? $3 3 +3 7+ 4+ +74 $46 Deficiencia proteica Pero, ¿por qué se producen estas anomalías cromosómicas? Pues porque como muestra el nuevo estudio, el paso de los años provoca una deficiencia de la proteína securina, indispensable para que los óvulos se dividan correctamente. De hecho, los autores destacan que, en último término, este hallazgo, facilitará que las mujeres longevas tengan óvulos con un menor número de anomalías cromosómicas. Y para ello, tan solo habría que regular los procesos que controlan los niveles de securina durante las meiosis o, en su defecto, controlar la proteína que regula esta securina una enzima denominada separasa 8 D 6: 6- D P 8 8: 0? D 740 P 8 D. D 6, P 8 404? 8 0: 6 P D 6. 8) 0 8 P 8 CD 0 C 04? 88 D P 8 8 D 4? 84. 6 P 8 D. C 4? D. N D 04 P 88 074- 88 P 8 48 D 6? S. 00 D 6- P 40 4) 0 N? P 8 D 00 D D 8 D? 046 D P D 8. -D P? 46 4+ D 66: P 8: 4 P 8 D C 4; O7 P D: D P 8 D D 81, 0: D P 0: 6 D 8? 4 P 8 D 46 V 7 C, 8 D P 8 D 9 D? 8 0 7: 6- 4 P 8 D. D- 04 -D 46 P 8 D C 88 D? 07: 6- P) 7, 4. 7 V. Q 46. 8- D 8 8: -D? 4 4728 -4 6 B GGJB (EEE 5 %5 H (JIL! L LM H FH AM MLH 459 9 29 8 3. (57+ 3 2 (3) 171117 $2 2 1) %7 $2 2 A 1) 1 17