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22 ESPAÑA JUEVES, 18 DE MAYO DE 2017 abc. es espana ABC ACOTACIONES DE UN OYENTE DAVID GISTAU BLUES DEL REPROBADO bierno respondieron ayer con altanería chulapona e isidril a sus adversarios. Así el propio Catalá, que se vengó de la pregunta sobre sus injerencias del diputado Sahuquillo sacándole a éste, en respuesta de muy stedes conocen el juego de fe- baja estofa, los malos resultados elecria que consiste en que un vo- torales en su circunscripción, como luntario se sienta sobre una si eso lo deslegitimara para ejercer pileta llena de agua y otros arrojan control. Luego soltó, como petardeanpelotas para alcanzar el resorte que do tópicos, una respuesta evasiva en lo hará caer. El ministro Catalá lleva la que llegó a tirar de la herencia soun par de jornadas parlamentarias cialista de 2011 y de la congelasentado sobre la pileta, reprobación ción de las pensiones Si de lo que incluida, a cuento de las supuestas se trata es de darse mus cuando una injerencias políticas en la fiscalía para pregunta lo deja en una situación inrepeler lo que el Hernando PSOE lla- cómoda, sugiero al ministro que pruemó la avalancha de corrupción be con técnicas aún más audaces, taAyer llegué a interiorizar les como cacarear imitanesta imagen hasta el pundo el paso de una gallina Desmanes to de que creí posible que Hemiciclo arriba y abajo. El Estado de Catalá desapareciera de Altanero también esDerecho lo su escaño hacia profuntuvo Zoido con Errejón dinamitan didades abisales para cuando le preguntó si se después oír, muy remo- quienes abusan había quedado a gusto to, un plof. Imaginé a Racon otra pregunta acerde él desde joy volviéndose hacia un ca del intervencionismo dentro, no los ministrable de Justicia que denuncian protector en los ámbitos entre sus diputados: Catales desmanes del Estado. Puede tener lienta que sales Esa es razón Zoido cuando aleuna alegoría de la finitud ga que Errejón pretende política que aún no hemos visto en un escaparate en el que foguearse ya el parlamento: un ministro pegando como candidato regional. Pero utilas últimas tarascadas defensivas lizó una hipérbole paradójica que mientras delante de él, junto a las ta- me parece peligrosa incluso de ser quígrafas, hace estiramientos su su- aplicada a la función periodística cesor. Todo mientras el presidente ahora que hay intentos de ejercer renueva la confianza. censura con el pretexto de las filtraEl síndrome minoritario, así como ciones. Zoido dijo que ciertas prelas sesiones hostiles que lleva ya pa- guntas como ciertas investigaciodecidas, parecen haber hecho mella nes dinamitan el Estado de Deen la bancada popular. Tal vez por recho. No es verdad. El Estado de eso, muchos de los oradores del go- derecho lo dinamitan quienes abusan de él desde dentro, no los que denuncian o preguntan tales desmanes. El Estado de derecho lo dinamiMariano tan González y los fiscales Rajoy, instrumentales, en caso de existir ayer en el éstos. El Estado de derecho lo revienCongreso ta la corrupción, por más que ahora de los el PP esté promocionando opiniones por las que parece que vivimos Diputados con una cuota de corrupción tolerable y perfectamente homologable con la de las naciones de nuestro entorno, mientras que el furor judicial se debe a que la magistratura está penetrada por conspiradores de extrema izquierda. Por lo demás, a la vice hay que buscarle un adversario, porque con Irene Montero terminará enseñando una pancarta como aquella del Bernabeu en la que se pedía un rival digno para los derbis. Y me gusta mucho el truco con el que Rajoy va atemperando las exigencias reformistas de Rivera. Le dice que sí a todo y luego lo mete en una maraña tecnocrática para hacerle comprender qué difícil es introducir un solo cambio en el mecanismo. El síndrome minoritario y las muchas sesiones hostiles hacen mella en la bancada popular U El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ayer en el Congreso IGNACIO GIL Rajoy subraya su plena confianza en Catalá, Moix y Maza El presidente ignora la reprobación del Congreso a su ministro de Justicia ANA I. SÁNCHEZ MADRID La lata con el pasado a Rivera El jefe del Ejecutivo recibió ayer también fuego amigo de parte del presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que le instó a cumplir su palabra y poner ya en marcha la reducción de los aforamientos. Rajoy sacó entonces el tono más severo que exhibió en la sesión para recomendarle que conviene estudiar bien los temas en vez de dar la lata con el pasado Le dio así largas de nuevo advirtiéndole que no por mucho madrugar amanece más temprano y se va muy deprisa corre el riesgo de estrellarse entre gestos de aprobación y sonrisas de la bancada popular. Nueva sesión de control en el Congreso con la corrupción como arma política blandida por la oposición para intentar acorralar a Gobierno. Y nuevo cierre de filas del Ejecutivo para intentar convencer a la oposición de que sus esfuerzos son en vano: no habrá consecuencias políticas porque Moncloa no ve motivo alguno para desconfiar de la labor realizada por el ministro de Justicia, Rafael Catalá, el fiscal general, José Manuel Maza, o el fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix. Sobre ellos declaró el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, mantener plena confianza ignorando así la moción de reprobación aprobada un día antes por el Pleno del Congreso, reclamando su cese. También señaló el jefe del Ejecutivo que conserva su confianza absolutamente en la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, tras conocerse el informe de la Guardia Civil que apunta a supuestas irregularidades en un contrato en la Asamblea de Madrid al empresario Arturo Fernández. Apuntando al presidente Dijo todo ello y además pidió al portavoz socialista, Antonio Hernando, que en el futuro no haga perder el tiempo a la Cámara promoviendo iniciativas que no tendrán después consecuencias ejecutivas, en referencia a que estos cargos seguirán desempe- ñando sus funciones. Por lo demás, Rajoy mantuvo su estrategia de no seguir el juego a los socialistas y no contestó ni desmintió las acusaciones que le lanzó Hernando relacionándole una y otra vez con la corrupción del PP. Ni me molesto despreció Rajoy sus embestidas. Y es que Hernando utilizó el respaldo que el jefe del Ejecutivo proporcionó a los tres reprobados para intentar extender sobre él la sombra de la sospecha. ¿Cómo va hacerles dimitir o destituirlos si están haciendo lo que usted quiere? le acusó en el Pleno. Leales con la Justicia no están siendo pero sí obedientes para intentar frenar la avalancha de corrupción del PP abundó. ÓSCAR DEL POZO