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ABC SÁBADO, 13 DE MAYO DE 2017 abc. es estilo GENTESTILO TV 83 rante 25 años. En cambio, a la hora de representar a Francia de modo oficial, Carla, que en el pasado había aparecido incluso sin ropa en alguna publicación, se tornaba prudente y recatada, con faldas y abrigos por debajo de la rodilla, bailarinas para no superar mucho en altura a su marido o prendas de Dior. En el front row Valérie Trierweiler entró al Elíseo de la mano de François Hollande. Periodista e hija de la cajera de una piscina en Angers, estaba encantada con su nuevo rol. Se sentaba en los principales desfiles de París: Dior, Saint Laurent o Louis Vuitton estaban entre sus preferencias, si bien su estilo personal nunca fue un justo reflejo del altísimo nivel de la moda francesa. Julie Gayet, en la sombra, tampoco ha dado muestras de saber combinar sus prendas, exceptuando un par de escotados y favorecedores vestidos en alguna entrega de premios. El resultado de sus estilismos es irregular y cuestionable. Claro que, oficialmente no ha representado nunca a Francia. La llegada de Brigitte supone un cambio en muchos sentidos. De primeras, su marido ha declarado que ella tendrá rol, voz e importancia en su presidencia. Tras el revuelo creado al saberse que es 24 años mayor que Emmanuel Macron y que fue su profesora en el instituto, Brigitte refresca el rol de primera dama a sus 63 años. Y es que no hay nada que no solucione un buen lifting, una actitud vital y un buen guardarropa. Brigitte se atreve con todo: si bien puede que no sea nombrada nunca la mujer más elegante de Francia, lleva los leggings de cuero con determinación, las minifaldas como si tuviera 30 años menos y los bolsos de Vuitton con soltura. Empática y activa, Brigitte Trogneux va a dar nuevos bríos al Elíseo y a la moda francesa. Bien es cierto, que la moda francesa, no necesita su ayuda. ABC FOTOS: ABC Del cuerpo al cabello Sobre estas líneas, uno de los peinados de la serie Reak del estilista navarro Luzea. A la derecha, arriba, pendiente de Sonia Rykiel; debajo, Liz Hurley, vestida de Versace en 1994 Cogido con imperdibles Cuarenta años después de que Vivienne Westwood convirtiera esta herramienta de sastre en un accesorio de moda, el peluquero Mikel Luzea lo convierte en un adorno para la cabeza TERESA DE LA CIERVA MADRID Valérie Trierweiler y Julie Gayet Izquierda, la periodista en un desfile de Saint Laurent. Derecha, la actriz en Alexis Mabille En 1977, la diseñadora británica Vivienne Westwood, irreverente y provocadora, catapultó el uso del imperdible al estrellato de la estética punk durante un concierto de Sex Pistols, en el que los músicos llevaron unos diseños que incluían alfileres de gancho. Así se convirtieron en el símbolo de irreverencia de un motín artístico, que compartía con la mítica banda. Ese mismo año, la revolución punk volvió a dejar su sello en la pasarela, con la colección de Zandra Rodhes, que utilizaba el imperdible como nexo de unión entre distintas partes de una misma prenda, en una propuesta que sería bautizada por la diseñadora como chic contemporáneo A su vez, el diseñador de joyas Judy Blame, cuyo toque hemos podido ver en la última colección de gorros de Moschino, firmada por Jeremy Scott, Desde principios de este siglo, Paco Rabanne, Martin Margiela, Sonia Rykiel, Marc Jacobs, Jeremy Scott, Victor Rolf, Prada, Jean Paul Gaultier y Alexander McQueen han usado este instrumento de costura como un icono en algunas de sus creaciones. Hoy, se establecía en Nueva York como uno 40 años después de que se convirtiera de los joyeros más indómitos de la ciu- por primera vez en tendencia, el peludad gracias a sus frondosas garganti- quero Mikel Luzea le rinde homenaje llas confeccionadas con imperdibles, con una serie de peinados que ha llasustituyendo a las perlas por un sim- mado Erak (formas, en euskera) Son ple truco de sastre. fruto de un flash back. Cuando tenía 15 En los 80, el neoyorquino años y el movimiento punk ateStephen Sprouse se adueñarrizaba en España, me hice PUNK ba de nuevo de este utensilio un piercing en la oreja y me En los 70, de apaño y lo convertía en coloqué un imperdible, en este utensiliode el protagonista de la colecseñal de rebeldía cuencostura pasó a ción Gold safety- pins Y ta el estilista navarro. ser santo y seña en los 90, Jean Paul Gaul Hace unos meses, me de aquella tier presentaba en la pasaquedé prendado de una carevolución rela unos chalecos revestidos miseta adornada de arriba de imperdibles a modo de botoabajo con imperdibles, que me nes, mientras que Gianni Versace los hizo volver a esa adolescencia irrevecolocaba estratégicamente en sus ves- rente. Y me pregunté ¿cómo funcionatidos de noche para cerrar abertu- rían los imperdibles como accesorios ras indiscretas, con tal éxito que el mo- en el cabello? En su laboratorio de delo que lució Liz Hurley, entonces ideas, se puso a trabajar sobre un tepareja de Hugh Grant, para el estreno jido como el cabello para aderezar sus de Cuatro bodas y un funeral se co- creaciones, y el resultado es una colecnoce entre los gurús de la moda como ción de recogidos absolutamente imthat dress (aquel vestido) perdibles (que no imprescindibles)