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16 ESPAÑA SÁBADO, 13 DE MAYO DE 2017 abc. es espana ABC Ignacio González, tras ser detenido por la Guardia Civil EFE Mauricio Casals sale de declarar ante el juez Caso Lezo Casals reunió a González y Rodríguez Sobrino el día antes de la operación La cita se produjo por la mañana en un salón de la habitación de hotel del presidente de La Razón y Eloy Velasco autorizó que fuera controlada PABLO MUÑOZ CRUZ MORCILLO MADRID El exdirector del Canal intenta destruir pruebas Adrián Martín López, exdirector general del Canal y en libertad bajo fianza, intentó destruir 16 documentos relacionados con Inassa, la filial de Iberoamérica, según ha comunicado la empresa al juez. Son dos trabajadores los que denunciaron los hechos, según la Cadena Ser. El primer escrito hace referencia a una serie de documentos que el entonces director general entregó, a finales de abril de 2016, al primer trabajador dependiente de él, con la indicación de que fueran destruidos El segundo escrito relata dos llamadas que recibió un segundo trabajador. La primera la hizo esta semana y pidió a dicho trabajador que eliminara el registro de las reuniones que tuvo él como director general entre 2012 y 2016. La segunda llamada es del 3 de mayo, a través de su mujer, solicitando a este trabajador dos informes de auditoría. l presidente de La Razón Mauricio Casals, que fue investigado en el operación Lezo aunque luego se sobreseyó provisionalmente el asunto respecto a él, reunió a Ignacio González, expresidente de la Comunidad de Madrid, y a Edmundo Rodríguez Sobrino, consejero de ese diario ambos encarcelados ahora justo la mañana anterior a la de las detenciones, realizadas el pasado 19 de abril. Los asistentes dieron una gran importancia a esa cita, como lo demuestra el hecho de que el expresidente madrileño anuló una visita al oftalmólogo tenía previsto someterse a una intervención quirúrgica por problemas de visión para poder asistir. El encuentro se celebró en un salón de la habitación del conocido y céntrico hotel en el que se aloja Casals cuando está en Madrid. La secuencia que acabó con la celebración de esta reunión se remonta al pasado 13 de marzo, con Manuel Moix E recién llegado a la Fiscalía Antcorrupción y contra el Crimen Organizado. En ese momento debía decidirse si se solicitaba al juez Eloy Velasco la prórroga de las intervenciones telefónicas a los investigados, como pedían la UCO de la Guardia Civil de acuerdo con los fiscales del caso, o por el contrario se consideraba que esa medida llevaba ya demasiado tiempo y era necesario poner fin a esa situación. Moix aceptaba la petición de prórroga de las escuchas pero solo durante un mes, aunque de esa forma se perdería parte de su eficacia, al menos en lo que respecta a las localizaciones de los que iban a ser arrestados. En cualquier caso, el escrito de los fiscales a Eloy Velasco cumplió fielmente las instrucciones recibidas y fue en ese sentido. Sin embargo, hubo un elemento con el que nadie contaba. Probablemente después de haber pedido opinión a los responsables de la investigación, el instructor decidió prorrogar las escuchas, aunque en lugar de por un mes, como solicitaba la Fiscalía, por mes y medio. Por supuesto, los investigadores de la UCO cumplieron fielmente el mandato del magistrado. Discusión técnica Moix era partidario de esta segunda opción y así se lo hizo saber a los fiscales Carlos Yáñez y Carmen García Cerdá, que se opusieron frontalmente a esa medida. No solo por las razones esgrimidas por la Guardia Civil, que consideraba que esos teléfonos aún tenían que dar más de sí, sino porque ya estaba fijada la fecha de la operación, el 19 del mes siguiente, y la mejor forma de tener controlados las horas anteriores a los objetivos era, precisamente, a través de sus móviles. La discusión técnica entre el jefe de Anticorrupción y los dos fiscales derivó en un acuerdo de mínimos: Comportamiento extraño Durante los primeros 30 días de prórroga de las intervenciones telefónicas los móviles estuvieron prácticamente mudos, sin que se obtuvieran datos relevantes para las investigaciones. Era un indicio más de que los sospechosos podían haber recibido alguna confidencia de que estaban siendo controlados. A partir del 14 de abril, sorprendentemente, la situación cambió y las personas más relevantes investigadas comenzaron a hablar con más tranquilidad. Fue de esta forma como los investigadores conocieron que Mauricio Casals se iba a reunir con Ignacio Gon-