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78 GENTESTILO TV SÁBADO, 1 DE ABRIL DE 2017 abc. es estilo ABC Querida Oma... Era una mujer de campo, siempre coqueta y muy puntual Los nietos y bisnietos de la Infanta Doña Alicia, fallecida el pasado martes, dibujan su perfil más íntimo y personal ANA MELLADO MADRID Les cuesta encontrar las palabras para describirla cuando su pérdida resulta aún tan dolorosa y reciente. Todos tratan de afrontar su desaparición con entereza, aferrándose al cúmulo de recuerdos que siempre guardarán de ella. Tras la muerte de la Infanta Doña Alicia de Borbón- Parma el pasado martes, a los 99 años, en su domicilio de Madrid, ABC esboza su retrato más íntimo a través del relato certero y emotivo de algunos de sus 16 nietos y 41 bisnietos. En su entorno privado, sus familiares se referían a ella cariñosamente como Oma. Todos destacan su vitalidad, su férreo carácter, su pasión por la familia y su gran vinculación al campo. Adoraba los animales. Le encantaba estar al aire libre rodeada de perros y caballos. Recuerdo que leía muchísimas revistas sobre caza y que era una mujer muy diurna relata uno de sus nietos. Doña Alicia, que nació en 1917 en Viena durante la Gran Guerra, siempre exhibió un gran talento para la caza y los deportes. Se proclamó en varias ocasiones campeona de España de tiro al pichón y fue la única mujer que cazó toda la fauna mayor en España. Todos los veranos se desplazaba un par de meses a su finca austriaca para cazar corzos. Monteó hasta casi los 90 años. Su abuelo Federico de Austria y su padre Elías de Borbón fueron dos de los mayores terratenientes de Europa y probablemente ese es el origen de su afición por el campo explican. DE SAN BERNARDO Álbum familiar Don Juan Carlos y Doña Sofía, a la salida del tanatorio de Tres Cantos con el Duque de Calabria, los marqueses de Laserna y Manuel de Morales. Abajo, boda de Doña Alicia con el Infante Alfonso de Borbón en 1936 y el matrimonio en Roma, en 1960, con Antonio Guerrero Bullaque (Ciudad Real) La Infanta fue pionera en traer a España el primer sabueso de Baviera y ser la introductora de los drathar y teckel de pelo duro que crió durante toda su vida en esta propiedad de 2.000 hectáreas en los Montes de Toledo. Siempre impecable A pesar de que sus jornadas discurrían principalmente en el campo, Doña Alicia siempre lucía impecable. Fue una mujer muy coqueta y presumida. Llevaba el pelo arreglado de peluquería y no importaba dónde estu 2004 viera para preguntar: ¿Llevo La Infanta bien el gloss? Respecto a su Alicia con su look, como buena amante del nieto Rodrigo campo solía vestir la típica Moreno de chaqueta austríaca declaBorbón en la fluencia francesa provera una de sus bisnietas. boda de Don niente de su rama paterna: Sobre sus costumbres hoFelipe los Borbón- Parma, descengareñas, recuerdan su pasión por dientes de Enrique de Artois, conla buena mesa y los largos almuerzos familiares de verano al aire libre. de de Chambord. Hablaba alemán, Para comer siempre pedía agua con francés y español, pero los autodefizumo de limón y le encantaba el re- nidos, que le encantaban, siempre los vuelto de trigueros. Era muy golosa, hacía en la lengua germana. Eso sí, en le volvía loca la tarta Sacher y cuan- la puntualidad se regía por las costumdo íbamos a verla a La Toledana nos bres inglesas. Por ejemplo, si tenía daba galletas Artinata. No perdona- que ir a un funeral o una misa, llegaba ningún día su café con leche. Mo- ba media hora antes y esperaba en el jaba en él una onza de chocolate y coche hasta que llegase la hora exaclo endulzaba con un poco de nata ta y entonces ya aparecía Doña Alicia se desvivía por los sumontada. En su casa no se repetía comida nunca. Si un día se cocina- yos y le encantaba pasar las tardes roba un plato, no se podía tomar lo deada de las generaciones más jóvenes de la familia. Le gustaba que almismo el día siguiente Doña Alicia recibió una educa- gunos de sus nietos estuvieran solteros ción austríaca, pero con mucha in- para poder ir del brazo de ellos a las Traslado a España En 1936, Doña Alicia contrajo matrimonio en Viena con el Infante Alfonso de Borbón, heredero de la Corona Española hasta el nacimiento del primer hijo de Alfonso XIII. La pareja se instaló cerca de Blois, en Francia, pero ante el auge del Frente Popular se mudó a la neutral Lausana, donde nacieron sus tres hijos: Teresa, Carlos e Inés. En 1941, el matrimonio hace las maletas y fija su residencia en la finca La Toledana, en Retuerta de