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48 CULTURA SÁBADO, 1 DE ABRIL DE 2017 abc. es cultura ABC El Museo del Prado exhibe, a partir del próximo martes, 200 tesoros de la prestigiosa institución neoyorquina HISPANIC SOCIETY Pintura De arriba abajo, Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba de Antonio Moro; y Gaspar de Guzmán, Conde- Duque de Olivares de Velázquez España redescubre su Historia NATIVIDAD PULIDO MADRID E Antigüedades y artes decorativas Arriba, seda de la Alhambra (Granada, h. 1400) A la derecha, Torso de Diana cazadora (Roma, Periodo Antonino, 138- 150 d. C. n 1889 el padre de Archer Milton Huntington, fundador de la Hispanic Society of America de Nueva York, adquirió en París el retrato de Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba, pintado por Antonio Moro. Años después se lo regaló a su hijo. Fue la primera obra de su colección, formada hoy por 750.000 objetos. En 1892, con 22 años, este hispanista, mecenas y filántropo pisó por primera vez el Prado. Deslumbrante, increíble, un descubrimiento, no sé cómo expresarlo escribió en su diario. Cómo poder imaginar que décadas después los tesoros de su colección se verían en la pinacoteca que tanto le impresionó. El desembarco es mayúsculo. La Hispanic Society ha tomado literalmente el Prado: los 200 préstamos quedan repartidos por las tres salas temporales (A, B y C) del edificio Jerónimos. Incluso ocupa una pequeña sala anexa (D) donde se proyecta un documental sobre la institución neoyorquina, dirigido por Francesco Jodice. No se ha escatimado en gastos para recibir a tan insignes huéspedes (algunos nunca habían salido de la Hispanic) El montaje, firmado por JOSÉ RAMÓN LADRA Pese a que no ha habido contrapartida económica por parte del Prado, esta exposición no tiene pinta de haber sido barata. Aunque no se ha facilitado su presupuesto (la Fundación BBVA, patrocinadora de la misma, ha aportado 625.000 euros, pero eso es solo una parte del coste) la garantía del Estado está valorada en 471,8 millones de euros. Da una idea de la calidad de las piezas expuestas, que abarcan 4.000 años de la mejor cultura hispánica. Biblioteca y cartografía Arriba de la página, Mapamundi de Juan Vespucci (Sevilla, 1526) Sobre estas líneas, libros iluminados en la exposición el arquitecto Jesús Moreno, es muy singular. Las dos salas de la planta baja tienen un efecto dramático: paredes negras y una iluminación muy tenue resaltan la belleza de cada pieza. A Mitchell Codding, director de la Hispanic y comisario de la exposición, casi se le caían las lágrimas al verlas. Nunca habían lucido estas piezas con tanto esplendor, encerradas en impecables vitrinas. La sala más espectacular, la que recrea una biblioteca donde joyas bibliográficas parecen flotar: el exquisito Libro de Horas negro de María de Castilla, biblias, misales, privilegios rodados... Muy interesantes, cartas autógrafas de Velázquez o Rubens, así como las instrucciones de puño y letra de Carlos V a Felipe II sobre cómo ser rey. No hay que perderse... Como buen anfitrión, Archer Milton Huntington recibe al visitante. Le vemos con aspecto solemne, retratado por López Mezquita. Llegó a dominar tanto el español que tradujo al inglés El Cantar de Mio Cid Aunque lo mejor es recorrer la exposición y dejarse llevar por estos tesoros, aquí va una guía de lo que no hay que perderse. Como las obras más antiguas de la muestra: cerámica campaniforme de 2400- 1900 a. C. procedente de Carmona (Sevilla) acompañada por preciosas joyas celtibéricas (150- 72 a. C. De la España medieval, una pieza de seda de la Alhambra (h. 1400) que parece recién salida del telar. Se halla intacta. Fue vendida a Huntington por Raimundo de Madrazo. Siempre estuvo plegada en un convento, donde la descubrió el barón Davillier. Exquisita igualmente, una píxide en marfil y plata dorada, realizada por Jalaf, de Medina Azahara. Del mausoleo familiar, la efigie de