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46 CULTURA SÁBADO, 1 DE ABRIL DE 2017 abc. es cultura ABC Peter Doig No siempre hay que entender el significado de nuestra obra ARTISTA El escocés, uno de los pintores más prominentes de nuestro tiempo, expone por primera vez en España ELENA CUÉ E l Centro de Arte Contemporáneo de Málaga acaba de inaugurar Studiofilmclub En la muestra, comisariada por el director del museo, Fernando Francés, pueden verse 166 de los carteles de películas que el artista Peter Doig realizó para su cineclub en Trinidad y Tobago. En esta isla es donde él vive y trabaja actualmente. El improvisado cine, una antigua fábrica de ron, fue fundado en 2003 junto con el artista trinitario Che Lovelace para hacer presentaciones públicas de películas. Los carteles creados para ellas son libres interpretaciones de estos filmes que amplían el conocimiento formal de uno de los artistas más prominentes de nuestro tiempo. En la obra pictórica de Peter Doig (Edimburgo, 1959) la memoria y la imaginación del artista se vuelcan en representaciones de paisajes que evocan sensaciones y huellas del pasado. Casas deshabitadas y arquitecturas modernistas engullidas por la energía vital y desbordante de la naturaleza, parajes cubiertos por velos de nieve o por translúcidas cortinas, figuras que se dejan entrever, canoas flotando en aguas calmas... Una pintura caracterizada por la intensidad y, al mismo tiempo, por un ambiente de quietud y ensoñación. Peter Doig, cuya obra se exhibe por primera vez en España, nos habla con este motivo sobre su trayectoria artística. ¿Qué nos puede contar de Studiofilmclub -En esta exposición muestro la mayoría de los carteles de películas que he pintado para mi club de cine en Puerto España, Trinidad. En general, están pintados a mano y muy rápida- Sobre estas líneas, Swamped subastada por 23,1 millones de euros. A la izquierda, uno de los carteles Studiofilmclub Centro de arte Contemporáneo de Málaga. Calle Alemania, S N. 29001, Málaga. Hasta el 25 de junio. www. cacmalaga. eu mente, casi instintivamente, lo que me hace sorprenderme de su resultado y de una manera en la que no lo he hecho con el resto de mis pinturas. El club existe todavía, pero los espectadores ya no se reúnen allí semanalmente como lo han hecho durante muchos años. Cada jueves por la noche, ante una pantalla grande, se emocionaban viendo películas mientras bebían agua de coco y la cerveza local. ¿Por qué, de entre todos los lenguajes artísticos, se inclinó por la pintura? -Elegí la pintura por la libertad que ofrece y, sobre todo, porque me gusta trabajar solo. Me gusta estar a mis cosas. Me interesa la historia de la pintura y disfruto con las limitaciones que su inmensa riqueza y variedad me im- pone. También aquí hay que elegir. Ya se han hecho tantas cosas... -Nació en Edimburgo pero tempranamente se trasladó a Trinidad, donde vivió hasta los 7 años. Luego residió en Canadá hasta los 19 y más tarde en Londres, donde cursó sus estudios superiores. Finalmente, en 2000 volvió para instalarse en Trinidad. ¿Cómo cree que ha influido en su pintura esta vida nómada? -Este tipo de vida ha tenido una importante influencia en mi pintura, porque me ha abierto a temas que de otro modo no se me habrían ocurrido. Si hubiera pasado la vida en un solo pueblo, ciudad o país no hubiese sido lo mismo. Vivir en un sitio no es igual que visitarlo, y he tenido la suerte de vivir en lugares que no solo aparentemente son distintos entre sí. Todos han tenido un profundo impacto en mi forma de pintar y en lo que pinto. -Y, ¿qué le ofrece la Isla de Trinidad para haber fijado actualmente su residencia ahí? -Muchas cosas. La yuxtaposición y la proximidad de una ciudad vibrante con los entornos salvajes. Los sonidos de la ciudad y del bosque que se entremezclan a veces. El hecho de que los trinidenses estén inmersos en su propia cultura. Para mí eso es muy importante. -Ha comentado que sus cuadros sobre Canadá expresan los sentimientos de su infancia, que en alguna ocasión ha calificado de aburrida. ¿Qué supuso para usted retratar ese periodo de su vida? -Pintar estos cuadros fue para mí toda una sorpresa. No fue algo pensado o planificado. Cuando sucedió me dejé llevar por una inspiración y la seguí. Esto me emocionó. De repente, sentí que no solo se trataba de un tema nuevo y trivialmente subversivo (porque era tan ordinario) sino que lo que pintaba abría para mi arte nuevas perspectivas, formas y usos de la pintura. ¿Qué le parece que sus cuadros sugieran reminiscencias, por ejemplo, de Gauguin, Monet, o Munch? -Me han influido esos tres artistas, entre muchos otros. Por ello las conexiones son visibles. Pero eso se puede