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32 INTERNACIONAL SÁBADO, 1 DE ABRIL DE 2017 abc. es internacional ABC Flynn declararía sobre Rusia a cambio de inmunidad El Congreso rechaza la petición del exasesor de Seguridad Nacional JAVIER ANSORENA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK Las investigaciones sobre las interferencias del Gobierno de Rusia en las elecciones presidenciales de EE. UU. están tomando temperatura y el último en avivar la llama ha sido el general Michael Flynn, el que fuera asesor de seguridad nacional de Donald Trump por unas semanas. Flynn ha ofrecido ser interrogado por los comités del Senado y de la Cámara de Representantes de EE. UU. que investigan las interferencias de Moscú a cambio de obtener la inmunidad ante una posible imputación por parte de la Justicia. La propuesta la desveló el Wall Street Journal y el abogado de Flynn no tardó en reconocerlo. El general Flynn tiene un relato que contar, y sin duda desea hacerlo dijo de su representado Robert Kelner. Sin embargo, ayer trascendió que la Comisión de Inteligencia del Senado de Estados Unidos habría rechazado la petición del exasesor. Según una fuente parlamentaria citada por NBC News, la petición es muy preliminar y la inmunidad, de momento, no está sobre la mesa El pasado 13 de febrero, Flynn fue forzado a dimitir de su cargo de asesor de seguridad nacional una responsabilidad clave dentro de la Casa Blanca después de un escándalo relacionado con sus contactos con Rusia. La mano derecha del presidente en materia de seguridad estableció contactos con el embajador de Moscú en Washington, Serguei Kislyak, en diciembre cuando todavía Trump no había jurado su cargo. Uno de los temas de las conversaciones eran las sanciones que Barack Obama acababa de imponer a Rusia después de que la comunidad de inteligencia constatara que había tratado de influir en las urnas. El contenido de esa conversación era cuestionable, pero además engañó al vicepresidente, Mike Pence, y a otros altos cargos negando que hubiera hablado sobre ello. Flynn fue uno de los principales lugartenientes de Trump durante la campaña, en la que captó mucha atención mediática por sus repetidos ataques a su contrincante, Hillary Clinton, por su escándalo en el uso de un servidor privado de emails durante su etapa como secretaria de Estado. También fue un firme defensor de un cambio de relaciones con Rusia, con la que Flynn considera que EE. UU. comparte muchos objetivos. Trump, ayer durante un encuentro con empresarios en la Casa Blanca AFP Washington asegura que se libra una guerra comercial Trump presenta dos decretos para frenar lo que considera abusos en comercio exterior J. ANSORENA NUEVA YORK Futura causa Para el abogado de Flynn, su cliente es objeto de alegaciones infundadas, acusaciones de traición intolerables e insinuaciones mezquinas en relación a las investigaciones sobre Rusia. Ninguna persona razonable que cuente con asesoramiento legal se sometería a un interrogatorio en un ambiente altamente politizado y de caza de brujas sin garantías de que sea utilizado para su persecución criminal La inmunidad que solicita Flynn le permitiría que cualquier declaración que hiciera ante los comités investigadores del Congreso no pudiera ser utilizada en su contra en una futura causa criminal. Ambos comités, al igual que una investigación del FBI, tratan de averiguar cuál fue el papel de Rusia en las elecciones y si miembros de la campaña de Trump se conchabaron con Moscú para interferir en el proceso electoral. Es habitual que las personas investigadas por el Congreso soliciten esa inmunidad, que los legisladores normalmente conceden tras consultarlo con el Departamento de Justicia. Para Michael Flynn parece improbable que se acepte en este momento de las investigaciones, cuando todavía los legisladores no han entrado en el fondo del asunto. El exasesor Michael Flynn REUTERS Donald Trump siempre ha señalado las deficiencias en el comercio exterior y las consecuencias de acuerdos comerciales mal diseñados como principales responsables del declive de la clase media estadounidense, aquella que le aupó al poder. Tras dos meses en la Casa Blanca, ahora impulsa a golpe de orden ejecutiva la revisión de la política comercial de EE. UU. en su conjunto en la que tratará de combatir los abusos que sufre su país a mano de socios como Japón, Alemania, México o, sobre todo, China y que contribuyen a un déficit comercial de 734.000 millones de dólares. En el primer decreto presidencial, Trump encarga al Departamento de Comercio y a la Oficina del Representante de Comercio un análisis país por país, producto a producto para entender las causas de ese déficit para después tomar decisiones al respecto, según explicó el secretario de Comercio, Wilbur Ross. El análisis también incluirá el estudio del papel de las normativas de la Organización Mundial del Comercio en ese déficit y de los acuerdos comerciales que tiene firmados EE. UU. con otros países. El plazo para presentar las conclusiones es de 90 días, lo que coincide con el inicio de las negociaciones sobre el tratado de libre comercio con México y Canadá (Nafta, en sus siglas en inglés) uno de los caballos de batalla de Trump en la campaña. Una segunda orden está dedicada a combatir las prácticas de dumping o de competencia desleal con otros mercados, para lo que dará mayores poderes a agencias gubernamentales para aplicar multas en este campo. Según la Casa Blanca, EE. UU. no ha cobrado 2.800 millones de dólares que debería haber ingresado en multas y tarifas por dumping En relación con este tipo de prácticas, EE. UU. acaba de aumentar las tarifas sobre las planchas de acero que importa desde diversos países, en especial, de Alemania, por determinar que los precios suponían competencia desleal. La decisión motivó una protesta airada del ministro de Asuntos Exteriores germano, Sigmar Gabriel, que lo calificó de paso peligroso que da a las empresas estadounidenses ventajas competitivas injustas respecto a productores alemanes y de otros países Ross respondió a las acusaciones: Estamos en una guerra comercial dijo en televisión, lo hemos estado durante décadas Encuentro crucial El endurecimiento de la política comercial de EE. UU. se produce una semana antes de la visita del presidente chino, Xi Jinping, a EE. UU. donde pasará dos días en la residencia de Trump en Florida. China es la principal responsable del déficit comercial de EE. UU. con un superávit de 347.000 millones a su favor. Será una reunión muy difícil reconoció Trump sobre su encuentro con Xi, probablemente el de mayor importancia desde su llegada a la Casa Blanca. El viceministro chino de Asuntos Exteriores, Zheng Zeguang, reconoció el desequilibrio comercial, pero aseguró que China no lo busca de forma deliberada y que no persigue la devaluación de la moneda para estimular sus exportaciones.