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ABC MARTES, 7 DE MARZO DE 2017 abc. es estilo GENTESTILO TV 75 Nicolas Sarkozy acompaña a su suegra en la presentación de sus memorias Confieso que he amado dice la madre de Carla Bruni a propósito de su libro ÁNGEL GÓMEZ FUENTES CORRESPONSAL EN ROMA arla Bruni (49 años) ha vuelto a su patria chica, Turín, para apoyar a su madre, Marisa Borini Bruni- Tedeschi (86) en la presentación del polémico libro en el que desvela los secretos de la familia, sus amores, traiciones y sus visitas al Elíseo durante la presidencia francesa de su yerno, Nicolas Sarzozy (62) quien también estuvo ayer en el acto. Evocando a Pablo Neruda y sus memorias Confieso que he vivido Marisa Borini, concertista de piano, dio a conocer la edición italiana de su propia obra, titulada Queridas hijas, os escribo en la Fundación Sandreto Re Rebaudengo, haciendo una confesión: Confieso que he amado Junto a Carla, estuvo Valeria (52) actriz y directora en racha, y a punto de estrenar el filme Locas de alegría de Paolo Virzi. Nacida en Turín, hija de madre francesa y padre italiano, Marisa explica así el origen de sus memorias: Me di cuenta de que mis hijas no sabían nada de mi infancia: viví quince años de fascismo, cinco de guerra, la muerte de mi padre... Así que me puse a escribir sobre mis vivencias de joven, el encuentro con mi marido, la música, los viajes... Di el manuscrito a Carla y Va- C quiebra de la CEAT, que pasó al grupo Pirelli. Nos fuimos para dos años y nos quedamos para siempre La autora habla sin tapujos de sus infidelidades, aunque considera que su matrimonio fue sólido: Yo perdí muy joven a mi padre (Carlo Boroni) y mi marido, a su madre cuando tenía 13 años. Con el tiempo, me convertí en su madre y él en mi padre. Tuve mis historias, de las que no me arrepiento Entre sus grandes amores, Marisa Borini destaca al pianista Arturo Benedetti Michelangeli, a quien abandonó porque la trataba mal: Era un neurótico, estaba loco por mí. Pero como todas las pasiones, también aquella terminó. Me marché una noche y caminé 18 kilómetros por los bosques Cuenta también su historia con el empresario italiano Maurizio Remmert, padre biológico de Carla, quien se enteró de esta historia cuando tenía 28 años. Carla me echó en cara que no se lo hubiera dicho antes. Le contesté: No te quejes, tienes dos padres, ¡cada uno mejor que el otro! Paso por El Elíseo FOTOS: EFE Marisa Borini Bruni- Tedeschi A punto de cumplir 87 años, la madre de la modelo y cantante (izq. publica en Italia Queridas hijas, os escribo Arriba, Nicolas Sarkozy y Carla Bruni ayer en Turín durante la presentación del polémico libro leria. Las dos lo encontraron divertido y me dijeron: Escribe un libro Y acepté con una condición: decir toda la verdad, sin mentir, porque a mi edad no me importa si me critican Su vida es un tanto novelesca. En 1959 se casó con el compositor y heredero de la CEAT, imperio industrial de aquella época, Alberto Bruni- Tedeschi, con el que viajó por todo el mundo, frecuentando artistas y músicos. En 1973, Marisa y su marido se trasladaron a París para huir del terrorismo de las Brigadas Rojas, aunque también para evitar verse implicados directamente en la La suegra de Sarkozy califica como muy bello el periodo en que frecuentó El Elíseo, cuando su yerno era presidente de Francia. Recuerda sus encuentros con los Obama y con la Reina Isabel II. Y evoca de manera especial a su hijo Virginio, fallecido en 2006, a los 46 años, víctima del sida. La palabra jubilación no forma parte de su vocabulario. Marisa toca el piano todos los días durante hora y media y se ocupa de sus cuatro nietos: En la vejez se debe seguir trabajando confiesa. Y sobre sus hijas, explica: Las tres tenemos temperamentos diversos, pero coincidimos en una cosa: la capacidad de trabajar muchísimo No lo reconoce, pero madre e hijas tienen otro punto en común: sus muchos amores. EN SU PUNTO Isabel Preysler sale en defensa de Miguel Boyer BEATRIZ CORTÁZAR MADRID EFE No es mujer de dejar pasar los titulares y sí de puntualizar todo aquello que considera injusto y que le hace especial daño. Por ello, Isabel Preysler ha salido al paso de unas informaciones sobre la herencia de Miguel Boyer, una vez que su cuñado Christian por fin ha realizado el reparto de la herencia entre los tres hijos de su difunto marido (Miguel, Laura y Ana) a quienes ha dejado todo, salvo el tercio de libre disposición que en el testamento figuraba a nombre de su viuda. Ni un Dalí, ni una colección de relojes carísimos, ni coches de alta gama, ni propiedades en ninguna parte. Aunque mucho se ha escrito sobre la cuestionada fortuna de Boyer, lo cierto es que el suyo era un patrimonio bastante limitado y vivía al día. Lo que sus hijos han recibido son recuerdos personales y familiares, así como una magnífica biblioteca, pero que no tiene un valor especial en el mercado de segunda mano. Lo que a Preysler le molesta especialmente es que se dijera que los hijos mayores de Boyer, fruto de un primer matrimonio con Elena Arnedo, no podían entrar en la casa de Puerta de Hierro. Sí lo hicieron, antes y después de la muerte de su padre. También, aclara que impidió que Laura se llevara una escultura de Benlliure y un cuadro de su padre, puesto que ese reparto tenía que hacerlo el albacea designado en el testamento. Preysler además insiste en que no ha pedido dinero a los hijos, pese a que ella costeó tanto los gastos de la enfermedad de su marido como los derivados de su fallecimiento. Como ya informamos en su día, Isabel no dudó en tirar de su cuenta personal para pagar al personal que acudía a diario a su residencia, con el fin de mejorar la calidad de vida de Boyer. Una vez que abandonó el hospital tras sufrir un ictus (en febrero de 2012) le recomendaron un par de centros especializados, pero su deseo fue que Miguel permaneciera en casa, pese a que el coste aumentó de forma considerable. Así lo hizo durante los dos años y medio de enfermedad del exministro.