Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
72 MADRID INTER NOS MARTES, 7 DE MARZO DE 2017 abc. es espana madrid ABC FEDERICO FERNÁNDEZ DE BUJÁN VILLAR MIR EN LA RADE Hay que seguir estudiando hasta la víspera de morirnos H e tenido la fortuna de asistir a una conferencia de Villar Mir. Se enmarcaba en las actividades desarrolladas por la Real Academia de Doctores de España. Su rica programación abarca todas las parcelas del saber. Cualquier inquietud científica o cultural encuentra actos académicos que satisfacen la curiosidad y nutren el conocimiento. En esta ocasión, el conferenciante y el tema auguraban especial interés. Del primero, conocido para el lector de este periódico, un flash: pilarista número uno de su promoción de la Escuela de Caminos; Catedrático de la misma, sus alumnos guardan magnífico recuerdo; servidor público (me resisto a calificarlo de político) desde la Subdirección general de puertos hasta la Vicepresidencia económica del primer gobierno de la transición; Académico de Número de la Real de Ciencias morales y de Honor de la RADE; y empresario que, con una peseta, en 1987 adquiere la constructora Obrascón y doce años más tarde la convierte en OHL, integrada en el grupo Villar Mir, que ocupa el número veinte de los holdings que operan en España. Su intervención, Innovación y bienestar presenta como leit motiv apostar por la primera para alcanzar el segundo. El ponente, con sus 85 años, declina intervenir sentado y se sitúa detrás de un atril, para exponer durante 90 minutos una luminosa conferencia sin apenas consultar papeles. Subraya la educación como palanca del bienestar. Aborda la ciencia y constata que hasta la revolución industrial su progreso repercute poco en la bonanza social. Analiza la trilogía investigación, desarrollo e innovación. Pocas veces he asistido a una síntesis tan precisa de esa triada I+ D +i. La primera ensancha los límites del conocimiento. El desarrollo convierte la ciencia en tecnología. La innovación aplica el conocimiento para añadir valor a productos. Mientras que las dos primeras precisan inversión, la tercera provoca ganancia. Y termina proclamando lo que es una de sus premisas vitales: Hay que seguir estudiando hasta la víspera de morirnos Me quedé con ganas de contestarle: D. Juan, aunque no lo diga... ya se le nota Fernando Martín posa con su moto y su perro para ABC en el jardín de su casa ISABEL PERMUY El motorista que salvó de un infarto al conductor que paró a auxiliarle, pendiente de su estado en la UCI del Doce de Octubre Nos ayudamos mutuamente AITOR SANTOS MOYA MADRID omo cualquier día laborable, Fernando Martín (52 años) cogió su moto el pasado lunes para iniciar el camino de vuelta a casa. Después de una larga jornada, acababa de dejar el trailer en la base de su empresa en Pinto y aún tenía media hora por delante cerca de 15 kilómetros por la A- 4 y otros tantos por la M- 30 hasta llegar a su domicilio, en el barrio del Pilar. Sin embargo, lo que todavía desconocía es que un pinchazo iba a desencadenar una cadena de acontecimientos que llevarían a Fernando a salvar la vida del conductor que paró a auxiliarle. Apenas cubierto un tercio de la ruta, Fernando pinchó una rueda y tuvo que detener su moto. Me salí al arcén llegando a la salida de la M- 45 e inmediatamente un hombre detuvo su furgoneta para prestarme ayuda relata, sin sospechar lo que se avecinaba. Le conté lo que pasaba y automáticamente se ofreció a llevarme a casa para que no tuviera que esperar a la asistencia prosigue. Así, entre los dos cargaron la moto en la parte trasera del furgón y se dispusieron a iniciar la marcha. Pero no por mucho tiempo. A la altura de la M- 40, el conductor de la furgoneta entró en parada cardiorrespiratoria. Una situación, aún más grave, dada la tesitura de los dos C ocupantes del vehículo. Íbamos charlando de la familia, del trabajo... y, de repente, empezó a convulsionar explica el motorista, quien, en ese instante, no dudó en asumir el control. Al perder el conocimiento, el hombre soltó las manos del volante y aceleró a fondo. Por lo que, desde el lado del acompañante, tuve que coger el volante y con el freno de mano llevar la furgoneta hasta sacarla hacia el arcén señala. Una vez en posición, Fernando, que posee nociones básicas en primeros auxilios gracias a un curso recibido en su empresa, le desabrochó la camisa y empezó a realizarse las compresiones torácicas. Unas maniobras, a la postre, trascendentales, para que no hubiera fallecido en el acto. En menos de cinco minutos, varias unidades del Samur llegaron a la zona y, a través de maniobras avanzadas, pudieron sacar al afectado de la parada y traslaReanimación darlo hasta el Hospital FERNANDO En ese momento (22.15 hoDoce de Octubre, donde MARTÍN ras) una llamada al 112 alerpermanece ingresado en TRANSPORTISTA taba del infarto de un homestado grave. Está basbre en el interior de su vehí Hablo con su tante mal, aunque poco culo, en el kilómetro 7 de la hermano todos a poco va mejorando. La A- 4 en sentido Madrid. A un verdad es que nos ayudalos días. Me lado del teléfono, un operamos mutuamente redor de la central del Samur- cuenta que está cuerda cuando le feliciProtección Civil; al otro, Fer- grave, pero que tan por su gesto. poco a poco va nando. Primero empezó Desde el primer mocon un ronquido de fondo mento, el motorista se inmejorando y luego ya dejó de respirar. teresó por su compañeUna vez aparqué la furgoro, del que por no saber, neta, llamé a emergencias y una per- no sabía ni su nombre. Al día siguiensona me fue dando una serie de pau- te, llamó sin éxito al hospital para pretas para iniciar las maniobras de rea- guntar por su estado. Gracias a la Cope nimación apunta, sin dejar de perder logró hacerse con el teléfono de su herel ingenio: Me dijeron que lo sacara mano. Con su hermano hablo todos del furgón, pero era imposible. Así que los días. Como ya sé que sobre las 12 le quité el cinturón, tiré de él y le tum- pasan el parte médico, suelo esperar bé como pude entre los asientos del hasta la 1 para que me informe terconductor y del copiloto mina, deseando que se recupere.