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ABC MARTES, 7 DE MARZO DE 2017 abc. es ENFOQUE 5 Caso Auditorio ¿Saben el chiste del dentista? JAIME GONZÁLEZ Pedro Antonio Sánchez abandona ayer la Audiencia de Murcia tras declarar ante el juez AFP Liquidada la presunción de inocencia en la vida pública española un derecho fundamental que parece no ser de aplicación para quienes se dedican a la política el caso Auditorio ha entrado en su fase crítica, esa en la que a un señor de Murcia, de nombre Pedro Antonio y de apellido Sánchez, se le condena de forma preventiva en horario de máxima audiencia. El paso previo para poder ejercer en libertad sus derechos individuales es la renuncia a su puesto, exigencia que viene determinada por la demanda social hallazgo pseudojurídico que consiste en que mientras sus adversarios políticos sacan la doble vara de medir corruptos, la calle se moviliza para gritarle chorizo La triple pinza mediática, política y callejera es tan eficaz que lo que decida la justicia carece de relevancia, porque sea cual sea el fallo de los tribunales Pedro Antonio Sánchez habrá visto aumentada su pena. Dicho esto que es de aplicación general y no se circunscribe solo a la figura del hoy protagonista la derivada parlamentaria del caso Auditorio revela con toda su crudeza el grado de hipocresía de la política española. Si Pedro Antonio Sánchez firmó con Ciudadanos un compromiso de abandonar el cargo en caso de ser investigado judicialmente, el presidente de Murcia debería de cumplir su palabra, por suscribir un pacto que supone de facto la renuncia política a su derecho a la presunción de inocencia. Nadie como él sabía que el camino de la imputación en Murcia era muy sencillo de recorrer. Y ahora, Ciudadanos: si Pedro Antonio Sánchez se niega a dimitir, puede forzar su retirada negándole su apoyo parlamentario y apoyando una moción de censura del PSOE que contaría también con el visto bueno de Podemos. ¿Cuál es la razón de que el partido de Rivera lleve dos semanas mareando la perdiz? Su miedo a propiciar un Ejecutivo de izquierda- populista, algo que en Murcia y el resto de España tendría muy difícil venta. Ciudadanos se encuentra en una encrucijada que tampoco resolvería la celebración de unas nuevas elecciones, porque el reparto de fuerzas sería muy parecido al de ahora. Lo que está pasando en Murcia en las relaciones PP- Cs recuerda mucho al chiste del dentista. No nos vamos a hacer daño, ¿verdad doctor? espeta el paciente mientras agarra de sus partes al odontólogo que le amenaza con introducirle las tenazas en la boca. Lo malo es que, a la espera del desenlace, la presunción de inocencia se marchita en horario de máxima audiencia. Se buscan culpables. ESPAÑA