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ABC MARTES, 7 DE MARZO DE 2017 abc. es opinion LA TERCERA 3 F U N DA D O E N 1 9 0 3 P O R D O N T O R C UAT O LU C A D E T E NA ¿EL FIN DEL SUEÑO EUROPEO? POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL La Grecia clásica, la que venció a Asia, la que alumbró el arte, el pensamiento y la ciencia moderna, sucumbió por ser incapaz de unir a sus ciudades- estados. ¿Va la Unión Europea a sucumbir por ser incapaz de unir a sus Estados- naciones? Prefiero no apostar. la ruleta, siguen jugando hasta quedarse sin blanca. Lo que empezó siendo una unión del carbón y del acero en torno al Benelux, abarca hoy desde el Báltico a Portugal, desde Irlanda a Grecia. Lo que significa que no hay sólo una Europa del Norte y del Sur, sino también una del Este y el Oeste, luterana y católica (a más de la ortodoxa) con amplia experiencia democrática en su núcleo central, y sin ninguna en los países hasta ayer comunistas. Lograr que todos ellos marchen al unísono sin un auténtico gobierno, sin un verdadero parlamento y sin unos tribunales de justicia con poderes coercitivos estaba condenado al fracaso. Junker no lo dijo, tal vez porque sería abrir proceso a los fundadores de una Unión Europea que ha crecido demasiado y demasiado rápido. Y como a los chicos que crecen demasiado rápido, se le quedan pequeñas todas las prendas, dejando al descubierto sus defectos. L A fábula de Europa, la doncella fenicia raptada por Zeus en forma de toro, se transformó en la leyenda de Asia, ansiosa de poseer su península más occidental, que a fin de cuentas es Europa. Y como todas las leyendas, ha resultado falsa: quien acabó poseyendo, no ya Asia sino todos los demás continentes, fue Europa, en los siglos del colonialismo. Pero, tras dos guerras civiles que se convirtieron en mundiales que la dejaron sin colonias, Europa ha vivido los años más hermosos de su historia, años de vino y de rosas, de besos y de abrazos, de sueños y realidades que desgraciadamente parecen llegar a su fin. El último Libro Blanco presentado por el presidente de la Comisión Europea, el luxemburgués Jean- Claude Junker, tiene aire de elegía: la Unión Europea se encuentra en un momento crítico, viene a decir, amenazada por todas partes, por el Este y por el Oeste, por los que quieren irse y por lo que intentan entrar. Putin, Trump, el Brexit, los subsaharianos, cuantos huyen de los conflictos y la miseria en sus países, parecen haberse puesto de acuerdo para inundar una Europa demasiado pequeña para soportar tanto peso. Europa aparece como una isla de paz y prosperidad en medio de un mundo convulso, violento, que crece por un lado y se hunde en la mayor de las pobrezas por el otro, lo que la convierte en imán de cuantos se han quedado sin país, casa, protección, quedándoles sólo la vida, por lo que no les importa jugársela para poder dormir bajo un puente en Madrid, París o Berlín. Al mismo tiempo que despierta el resentimiento de las nuevas potencias que heredaron su anterior riqueza y poderío. Una situación angustiosa para Europa, ya que, haga lo que haga, abrirse o cerrarse, enfrentarse o someterse, saldrá mal. Demasiados problemas y demasiado grandes para ella. En tal situación, Junker propone cinco salidas: Seguir como estamos en espera de que los problemas se resuelvan por su propio peso, congelando la Comisión, el Parlamento y los Tribunales europeos. Lo que supone arriesgarse a que Europa vuelva a ser lo que fue: un conjunto de naciones enfrentadas entre sí. Retroceder a la etapa en que era sólo un Mercado Común eliminando todas las competencias de Bruselas en asuntos políticos, sociales, fiscales, judiciales, etcétera. Es, en realidad, lo que desea Londres, con la paradoja de que el Reino Unido ya no estaría en la Comunidad Europea. Una Europa de varias velocidades, especialmente dos, con los países más desarrollados, los del Norte, estrechando sus relaciones, y los del ero Junker sí que hizo lista de las consecuencias de ese pecado original: que cada miembro ha crecido a su aire, en vez de todos a la vez, como era lo lógico y lo previsto. Todos se declaran europeos de corazón, pero de hecho cada uno busca su propio beneficio a costa de los demás. Por si ello fuera poco, la crisis de 2008, que no fue NIETO sólo económica, sino también política, social, cultural, ideológica y otras cuantas cosas, ha traído una crisis de confianza en una Europa Sur, que podrán ajustar su marcha a sus circuns- unida, con populismos de izquierda y derecha tancias económicas y sociales específicas. Un que la desafían. Y no sólo ellos. Ahí, Junker no poco lo que viene ocurriendo desde que empe- tuvo pelos en la lengua, acusando a los políticos zaron los rescates de Grecia y otros miembros, de apropiarse de los éxitos que la política comuque tan poco resultado han dado. nitaria ha traído a sus países y culpando a BruOlvidarse de los problemas insolubles y cen- selas de las desventajas que la política de intetrarse en los que todos están de acuerdo. Se tra- gración les reportan. En España tenemos un ejemta de una combinación del primer y tercer pun- plo bien reciente con el caso de los estibadores: to, lo que le hace el más factible, aunque puede nadie ha protestado cuando fondos europeos fique no resuelva nada. nanciaron buena parte de nuestras infraestrucInsistir en la solución federal: crear unos Es- turas, pero cuando se nos exige acabar con el motados Unidos de Europa. Es, sin duda, la salida nopolio que tienen sindicatos portuarios, todos ideal, la originaria, la soñada por todos. Pero tam- los partidos, menos el de gobierno, se echan atrás. bién la menos realista, hasta el punto de que pue- Hay montones de ejemplos, no sólo en España de considerarse imposible: Europa y Estados Uni- sino en el resto de los países miembros. Así no dos nacieron y crecieron de forma totalmente se construye la Unión Europea, así se la destrudistintas, habiendo algunos, entre los que me ye dormida en su Estado de bienestar cuento, que consideran opuestas. El papel de Europa en el mundo se reduce Con lo que el buen análisis de Junker nos de- advierte el Libro Blanco de la Comisión, sin vuelve al punto de partida: estamos como está- entrar a fondo en su pérdida de poder e influenbamos, diría que un poco peor pues la situación cia, tal vez por ser obvio. Pero añade: Europa no europea se deteriora cada día que pasa. No hace puede ser naif. Ser un poder blando ya no es sufalta más que ver cómo se agrava el problema de ficiente para ser realmente poderoso cuando la los refugiados, cómo a la amenaza de Putin se fuerza puede prevalecer sobre las normas Que ha añadido la de Trump, cómo los ingleses se dis- va a ser la tónica en el futuro, añado por mi cuenponen a abandonarla como ratas de un barco que ta, recordando que la Grecia clásica, la que vense hunde. Por citar sólo las amenazas más evi- ció a Asia, la que alumbró el arte, el pensamiendentes. to y la ciencia moderna, sucumbió por ser inca ¿Cómo es posible que hayamos llegado aquí? paz de unir a sus ciudades- estados. ¿Va la Unión ¿Cómo pueden haberse disuelto tantos sueños? Europea a sucumbir por ser incapaz de unir a Pues muy sencillo: porque Europa ha sido vícti- sus Estados- naciones? Prefiero no apostar. ma de su propio éxito. Le ha ido tan bien que, como esos jugadores que empiezan ganando a JOSÉ MARÍA CARRASCAL ES PERIODISTA P