Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES, 28 DE FEBRERO DE 2017 abc. es opinion LA TERCERA 3 F U N DA D O E N 1 9 0 3 P O R D O N T O R C UAT O LU C A D E T E NA PREVISIONES Y REALIDADES POR JOAQUÍN LEGUINA Tanto el problema de las pensiones como el estrictamente demográfico son abordables desde otra óptica, que no es demográfica: la de una mayor productividad, acompañada por una mejor distribución del trabajo y de la renta Salgamos de China y de su política de hijo único y vayamos a las previsiones demográficas de hoy, que también anuncian problemas sin cuento, pero ahora en sentido contrario de las catástrofes que se anunciaban al inicio de los años setenta. Hoy se habla de la catástrofe del envejecimiento. Sin salir de España, hace unos pocos días el profesor de la Universidad Complutense David Reher escribió un artículo amenazador respecto al futuro insostenible de las pensiones. Allí podía leerse: El número de dependientes mayores aumenta de forma imparable y los grupos en edad de trabajar decrecen Y yo me pregunto: ¿cómo saber a ciencia cierta que esa va a ser nuestra realidad futura? Mis dudas nacen de una realidad ella sí perfectamente comprobable, pues no tan lejos concretamente en 1990 las previsiones demográficas más sesudas preveían para 2015 algo que no se parece en nada a la realidad comprobada después. En efecto, España lleva más de treinta años con una fecundidad por debajo del nivel de reemplazo sin que eso se haya notado mucho en su población, pues la inmigración ha compensado ese déficit de nacimientos. E N los años setenta del siglo XX imperaba en todas partes el maltusianismo y las instituciones internacionales hacían unas previsiones demográficas catastrofistas, llegándose a escribir que el crecimiento de la población acabaría con la Humanidad En 1968, un profesor de Biología de la Universidad de Stanford llamado Paul Ehrlich publicó The population bomb La explosión demográfica Salvat. 1993) donde se podía leer: En los próximos años cientos de millones de seres humanos morirán de hambre a causa de la sobrepoblación nadie podrá impedir un enorme crecimiento de la mortalidad No tuvo que pasar mucho tiempo para que las previsiones de la ONU, del MIT o las del citado Ehrlich cayeran en el más absoluto ridículo, pues la crisis demográfica nunca existió y hoy nos encontramos con una crisis de distribución de alimentos, pero no de producción. De hecho, se produce más de lo que se consume e incluso podemos hablar de una epidemia de sobrealimentación. Por otra parte, la población necesaria para la producción agraria ha disminuido de una forma espectacular. No hace mucho, entre un 30 y un 40 de la población ocupada trabajaba en el campo y ahora, con un 3 se obtienen más alimentos de los que se necesitan. En el fracaso de las previsiones demográficas catastrofistas tuvieron mucho que ver las posteriores evoluciones demográficas en China y en India. La población china había crecido notablemente entre 1949 (fundación del Estado comunista) y 1979, y, tras tres décadas de brillante construcción del socialismo China seguía siendo una sociedad rural. Rural y hambrienta (más del 77 de los chinos contaba a mediados de los años setenta con menos de 1,25 dólares diarios para vivir) En otras palabras: casi el 80 de la población china vivía entonces por debajo de la pobreza absoluta. Así estaban las cosas cuando en septiembre de 1979 todos los miembros del PC chino recibieron una carta instándoles a que dieran ejemplo y no tuvieran más de un hijo. Un año después, en septiembre de 1980, la política del hijo único se le impuso a toda la población y quien no cumpliera la orden recibiría cuantiosas multas. Más tarde, ya en los años noventa, las mujeres que hubieran tenido más de un hijo estaban obligadas a la esterilización. Aquello fue un ataque, uno más, contra los derechos humanos, pero también produjo desequilibrios y desastres demográficos. En efecto, aquella política, propia de una dic- a capacidad adivinatoria a largo plazo de las previsiones demográficas se parece bastante a la que tienen las echadoras de cartas, pero esto no quieNIETO re decir que no vayan a existir problemas demográficos y que los juegos de hipótesis sobre mortalidad, fecundidad y migraciones tadura acostumbrada a la ingeniería social, pro- futuras carezcan de utilidad. Al contrario, son dujo desastres inmediatos; en primer lugar, una útiles en la medida en que nos muestran a dóncatarata de infanticidios y auténticas matanzas de conducirían esas hipótesis, pero ¿habrá en de niñas recién nacidas, además de la existen- 2060 tantos jubilables (mayores de 64 años) cia de mujeres clandestinas cuyos nacimien- como nos dice hoy el INE? Yo no lo sé, y mucho tos sus padres ocultaron. De hecho, en la China menos se puede asegurar que la previsión de de principios del siglo XXI el número de varo- jubilables vaya a ser de 15,6 millones en 2050 nes entre 0 y 35 años era ya notablemente supe- (ahora son 8,7 millones) tal como dice el INE, rior al de mujeres de esas mismas edades. Con- que también prevé 23,4 millones de personas en cretamente, en 2004 la relación entre varones y edad de trabajar frente a los 30,7 millones acmujeres llegó a ser de 1,21 varones por cada mu- tuales. jer (en condiciones normales nacen 105 varones Aun dando estas cifras por buenas, la pregunpor cada 100 mujeres) En otras palabras: du- ta es otra: ¿podrá una población en edad de trarante los últimos treinta años nacieron en Chi- bajar más reducida que la actual producir igual na unos 30 millones más de varones que de mu- o más que ahora? La respuesta es sí. De hecho, jeres. No es de extrañar, por tanto, que la nup- la tasa de empleo (porcentaje de ocupados en la cialidad venga cayendo desde hace ya algunos población en edad de trabajar) es actualmente años y de forma notable. de 61 en España y podría fácilmente alcanzar Fueron esos los efectos primeros de la mili- 73 o 75 tarización de la fecundidad, pero produjo otros Estamos hoy ante la siguiente contradicción: desequilibrios demográficos: en China, entre faltan jóvenes (demografía) y sobran jóvenes 1980 y 2005, la población potencialmente acti- (robotización) En otras palabras: tanto el prova creció casi el 2 anual y el peso de esa pobla- blema de las pensiones como el estrictamente ción sobre el total pasó del 60 al 72 pero las demográfico son abordables desde otra óptica, proyecciones más sensatas aseguran hoy que que no es demográfica: la de una mayor producesa población potencialmente activa caerá a par- tividad, acompañada por una mejor distributir de 2030 un 1 anual. En esa fecha (1- I- 2030) ción del trabajo y de la renta. las personas del grupo 20- 29 años pesarán dentro de la población total un 30 menos de lo que JOAQUÍN LEGUINA FUE PRESIDENTE pesaban en 2010. DE LA COMUNIDAD DE MADRID L