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62 ABCdelOCIO VIERNES, 17 DE FEBRERO DE 2017 abc. es ABC E n escena La armonía del silencio Álbum familiar con piano al fondo J. B. Una escena de In memoriam ROS RIBAS In memoriam Homenaje a una generación J. B. a quinta del biberón es el subtítulo de esta pieza, estrenada el pasado mes de septiembre en el festival Temporada Alta de Gerona y que llega ahora a la programación del Centro Dramático Nacional. No se trata de una generación de futbolistas, sino de aquellos jóvenes nacidos en 1920 y 1921 que fueron reclutados por el Gobierno de la República en la primavera de 1938, cuando la situación del bando republicano en la Guerra Civil era desesperada. Treinta mil jóvenes, que bien pudieran estar tomando el biberón según expresión atribuida a la ministra anarquista de la época Federica Montseny formaron parte de aquel contingente. Entre ellos, un tío de Lluís Pasqual, director del espectáculo, que ha montado como homenaje a toda una generación L No hay una crítica a lo ocurrido, sino una explicación a partir de la aventura humana de seis chicos ha dicho Lluís Pasqual a propósito del espectáculo, creado por el propio director para La Kompanyia, el proyecto joven del Teatre Lliure; compuesto por actores de entre 20 y 30 años elegidos en marzo del pasado año, con este montaje se estrenó la nueva formación de La Kompanyia Lliure. Joan Amargós, Enric Auquer, Quim Àvila, Eduardo Lloveras, Lluís Marqués y Joan Solé conforman, junto a ocho músicos, el reparto de In memoriam La dirección musical es de Dani Espasa, la escenografía del propio Pascual, la iluminación de Pascal Merat y el vestuario de Alejandro Andújar. In memoriam Madrid. Teatro María Guerrero. Del 22 de febrero al 12 de marzo l Teatro Español abre con La armonía del silencio de Lola Blasco a la que seguirá la semana próxima Vientos de Levante de Carolina África, un ciclo titulado Dos Piezas Dos en las que el denominador común es la voz femenina. Las dos obras llevan la firma de una mujer, y las dos funciones están dirigidas por sus respectivas autoras. Dice Lola Blasco, a propósito de La armonía del silencio que surge, sin duda, de una necesidad personal, de un deseo de ajustar cuentas con mi presente y mi pasado Cuenta sigue la dramaturga la historia de una familia a través de tres generaciones y de un objeto: el piano. La armonía del silencio es una historia sobre la preguerra y la posguerra española, es una historia sobre el abuso de poder a peLa queña y a gran escala obra la ha La obra, partiendo de escrito y Una escena dela obra nuestro presente y de un hecho aparentemente dirigido anecdótico (la recuperaLola ción por parte de dos herhogares españoles. Un siBlasco manos del piano que pertelencio dice que ha durado neció a su abuela) se retromuchos más años que la dictrae hasta los años treinta, a una tadura, un silencio que todavía persala de cine donde un grupo de mú- vive cuando se nos impide ejercer sicos interpreta las bandas sonoras nuestro derecho a la memoria, o a de un arte ya en decadencia: el cine dar entierro a nuestros muertos mudo. Se trata por tanto de una obra Luis Bermejo, Antonio Lafuente, extraída de la memoria de la propia Ana Mayo, Mélida Molina y David Teautora. La abuela de Lola Blasco to- rreiro componen el reparto de esta caba, junto al bisabuelo de la drama- obra, que cuenta con escenografía e turga y un tercer músico, en los ci- iluminación de Luis Perdiguero y vesnes acompañando las películas del tuario de Joan Miquel Reig, cine mudo. Y ese cambio de ciclo lo emplea como metáfora de una situa- La armonía del silencio Madrid. Teatro Español. Días 22 y 23 de ción general: Con el cine sonoro comienza el verdadero silencio en los febrero, a las 20 horas E Crítica de teatro Una mujer sueña ser libre TRISTANA Autor: Benito Pérez Galdós. Adaptación: Eduardo Galán y Sandra García. Dirección: Alberto Castrillo- Ferrer. Escenografía: Mónica Boromello. Iluminación: Nicolás Fischtel. Vestuario: Sastrería Cornejo. Intérpretes: Olivia Molina, Pere Ponce, María Pujalte y Alejandro Arestegui. Teatro Fernán Gómez. Madrid JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN PEDRO GATO O. Molina y A. Arestegui Hace ciento veinticinco años Benito Pérez Galdós dibujó a su Tristana, pro- tagonista de la novela del mismo título, con el carácter de lo que él entendía como una mujer libre y dueña de su destino, anticipando la voz de Virginia Woolf en Una habitación propia Ya sé que es difícil eso de ser libre... y honrada. ¿Y de qué vive una mujer no poseyendo rentas? dice la criatura galdosiana, que reclama su derecho y el de todas las mujeres a ser libres viviendo de sí mismas. Aún hoy, pese al trecho avanzado, en muchos lugares del mundo esas aspiraciones continúan siendo una quimera. Eduardo Galán y Sandro García han realizado una limpia y ajustada adap- tación que conserva la esencia del texto novelístico y tiene cabal respiración escénica, bien desarrollada por la dirección de Alberto Castrillo- Ferrer sobre la escenografía en tres niveles diseñada por Mónica Boromello. Olivia Molina realiza un trabajo estupendo como esa huérfana Tristana acogida al amparo de un benefactor, trémula de emociones, pujante de ilusiones y firme en la amargura, una mujer luminosa a la que el infortunio cercena las alas. El don Lope de Pere Ponce logra transmitir la pulsión mezquina, lasciva y miedosa que el personaje disfraza de generosidad; María Pujalte otorga peso y calidad a la criada Saturna, y Alejandro Arestegui esboza desahogadamente el papel más lineal de la obra, el del joven pintor Horacio.