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36 ECONOMÍA VIERNES, 17 DE FEBRERO DE 2017 abc. es economia ABC IGNACIO MARCOGARDOQUI La excúpula de Abengoa debe pagar una fianza de 4,7 millones en un día La magistrada abre juicio oral a Benjumea y Sánchez Ortega por las indemnizaciones L. P. ARECHEDERRA L. M. ONTOSO MADRID EL DISGUSTO DE LAS PYMES Cualquiera diría que Montoro ha cogido ojeriza al mundo empresarial L os autónomos y las pymes forman la columna vertebral de nuestro sistema económico y concitan el respeto y la simpatía de todos, incluidos los populistas más acérrimos. Ahora están que trinan contra el nuevo proyecto de ley de contratación pública que prepara el Gobierno. No es para menos. En él se prevé que los plazos en los que la Administración pagará a sus proveedores se establecerán en las negociaciones previas a la adjudicación del contrato. Es decir, se trata de eliminar las obligaciones actuales en cuanto a tiempo máximo de pago. La idea es, simplemente, perversa. Si ahora, cuando la ley establece unos plazos de pago taxativos y más bien cortos, se incumplen con alegría sanferminera, ¿que será en adelante cuando una parte todopoderosa en el mercado, como son las administraciones públicas, se enfrente a otra muchísimo más débil como son las pymes? No es difícil suponer que los pagos se van a alargar. Si alguna limitación se puede imponer al libre juego del mercado es aquella que trata de proteger al débil cuando existen posiciones de dominio y cuando la asimetría entre el poder de las partes resulta escandalosa, como es el caso. Y luego está la onda expansiva. Todos los proveedores de las administraciones son clientes de alguna otra empresa y no es necesario ser un cenizo para suponer que aquellos intentarán trasladar a éstos sus penurias de liquidez. La Administración ha tratado de poner orden, más bien con éxito moderado, y ahora se le ocurre dejarlo a criterio de una negociación que es demasiado desequilibrada para ser justa. El aumento de los periodos de pago drena liquidez del sistema en un momento en que la financiación ha dejado, quizás, de ser una restricción asfixiante pero no se ha convertido aún en un flujo infatigable. Si unimos todo esto a los retoques al alza del impuesto sobre Sociedades tendremos un panorama realmente desalentador. Cualquiera diría que Montoro ha cogido ojeriza al mundo empresarial. ¿Pero no quería este Gobierno terminar con el paro? Pues que no estrangule a quien lo puede y debe solucionar. Que deje los plazos como están y, si quiere innovar, que los cumpla. Los cinco antiguos dirigentes de Abengoa que serán juzgados por el caso de las indemnizaciones millonarias tienen veinticuatro horas para abonar una fianza de 4,81 millones de euros. El objetivo de este pago es garantizar la posible responsabilidad civil a la que pueden ser condenados en el futuro juicio. La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela impuso ayer esta medida cautelar en el auto en el que abrió juicio oral contra los expresidentes de la empresa Felipe Benjumea y Antonio Fornieles, el exconsejero delegado Manuel Sánchez Ortega y las exconsejeras Mercedes Gracia Díez y Alicia Velarde. Todos se sentarán en el banquillo de la Audiencia Nacional en una fecha aún por fijar por un delito de administración desleal. La Sala de lo Penal se encargará del juicio. El importe de la fianza que deben abonar se reparte entre los 3,49 millones de euros que tienen que aportar Benjumea, Gracia Díez, Velarde y Fornieles, de forma conjunta y solidaria, y los 1,32 millones de euros que la juez exige a Sánchez Ortega. En ambos casos se han descontado las cantidades ya garantizadas por Benjumea y Sánchez Ortega, de 11,4 y 4,5 millones de euros respectivamente. Estas cantidades coinciden con las indemnizaciones que ambos cobraron en septiembre de 2015, cuando la empresa ya se encontraba en horas bajas. JUAN FLORES MANUEL SÁNCHEZ ORTEGA EXCONSEJERO DELEGADO Administración desleal El fiscal acusa a Sánchez Ortega por administración desleal, pero descartó un delito de uso de información privilegiada tras su fichaje por un banco de inversión. EFE EFE FELIPE BENJUMEA EXPRESIDENTE DE ABENGOA ANTONIO FORNIELES EXPRESIDENTE DE ABENGOA 11,4 millones de euros El antiguo presidente de Abengoa está acusado de perjudicar a la empresa por cobrar 11,4 millones de euros sin merecerlo en un momento delicado de la compañía. Votó a favor Fornieles formó parte de la comisión de nombramientos de la empresa que aprobó los pagos millonarios cuestionados. Expresidente de la sociedad, votó a favor. Hasta cinco años de prisión La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicita cinco años de cárcel para el expresidente Benjumea y 4 años y 3 meses para el exconsejero delegado de la empresa Sánchez Ortega por las indemnizaciones millonarias que cobraron en la energética. El Ministerio Público argumenta que los dos antiguos directivos no tenían derecho a cobrar los 11,4 y 4,5 millones de euros que se embolsaron, porque no quedaron desvinculados de la compañía, la supuesta razón que justificaba los pagos. Dos meses después de los cobros, la empresa presentó el preconcurso de acreedores. El Ministerio Público pone el acento en la delicada situación económica que atravesaba la compañía cuando Benjumea y Sánchez Ortega cobraron estos pagos. Cuando ambos cobraron tales cantidades la compañía ya atravesaba una grave crisis y se estaba a punto de negociar o se había negociado con los bancos financiadores y aseguradores la ampliación del capital de la sociedad expresó el fiscal del caso, José Perals, que solicita 3 años y 6 meses de cárcel para los otros tres acusados. La magistrada que les ha investigado comparte el diagnóstico de la Fiscalía y, cuando cerró la investigación, concluyó que los pagos millonarios no parecen acordes con los resultados empresariales de la sociedad en aquel momento. El fiscal también argumenta que los acusados encubrieron la salida voluntaria de Benjumea, que no reunía los requisitos legales para merecer la indemnización millonaria, y asegura que el expresidente de Abengoa no quedó desvinculado de la entidad, ya que en el mismo consejo que aprobó los pagos se le otorgó un contrato de asesoramiento con una retribución de 1,08 millones de euros. Mientras tanto, Abengoa da nuevos pasos en ese camino aparentemente interminable que es su rescate, que ha alcanzado un importe de 1.169,6 millones. El acuerdo entre entidades y bonistas por el que la compañía se garantizaba una inyección de un préstamo para solventar sus problemas de liquidez se topó, a finales del año pasado, con el concurso de acreedores de su filial mexicana, una pieza clave dentro del intrincado plan de saneamiento de la firma de ingeniería. Para acelerar la finalización de la reestructuración la compañía solicitó el pasado martes una dispensa, hasta el próximo día 28, para aprobar un nuevo sistema de financiación. Los acreedores tendrán la última palabra.