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ABC VIERNES, 17 DE FEBRERO DE 2017 abc. es internacional INTERNACIONAL 29 La diplomacia La Administración Trump MONNET CO. JOSÉ M. DE AREILZA Tillerson tiende puentes para un nuevo eje Washington- Moscú Lavrov cree que, con Trump, Rusia volverá a recibir el trato de potencia internacional ROSALÍA SÁNCHEZ ENVIADA ESPECIAL A BONN LEVANTANDO BARRERAS Los ciudadanos confían algo más en las instituciones comunitarias que en las nacionales A yer Justin Trudeu, primer ministro de Canadá, tomó la palabra en el Parlamento Europeo, tras la aprobación provisional del Tratado de Libre Comercio con su país. Hijo de un grande de la política, se ha convertido en uno de los mejores jefes de gobierno del mundo por su capacidad de movilizar emociones ciudadanas positivas. Ofrece además el mejor ejemplo de liderazgo para la UE sobre cómo gestionar la relación con EE. UU. en la era Trump: trabajar sobre intereses comunes y pactar en abierto los desacuerdos sobre valores. El joven Trudeau parece tocado por los dioses, al reunir en su persona la juventud y el ímpetu de Renzi y el centrismo prudente de Merkel y Rajoy. No en vano es producto de ciento cincuenta años de moderación en la política canadiense. Las fuerzas antiglobalización en la cámara de Estrasburgo, desde Le Pen a Podemos, envidian su capacidad discursiva. Pero hay otra lección más en este pacto que debe traer prosperidad y empleo a nuestro continente (y que nos hace añorar lo que podía haber sido el acuerdo transatlántico con EE. UU. ahora en dique seco) La actual Comisión se resiste a actuar como ejecutivo europeo. En vez de aprobarse el tratado a nivel comunitario, se ha ampliado su contenido para que todos los parlamentos nacionales y algunos regionales tengan que ratificar este acuerdo. Es una una política errónea, como se pudo comprobar hace menos de un año cuando Valonia bloqueó el pacto por razones nacionalistas y miopes. Se convierte así la ratificación final en un campo de minas. Pero la Comisión se siente insegura y quiere ejercer el poder de modo conjunto con los gobiernos. Su explicación es que de no hacerlo de este modo, Bruselas se convierte en un chivo expiatorio en las capitales nacionales, muchas de ellas asediadas por un populismo rampante. Sin embargo, los ciudadanos confían algo más en las instituciones comunitarias que en las nacionales. Esperan de ellas eficacia a la hora de resolver problemas y añadir prosperidad y seguridad a sus sociedades. Quien no entienda esto no debería estar al frente del poder ejecutivo europeo. El primer cara a cara de los jefes de la diplomacia estadounidense y rusa tuvo lugar ayer en Bonn, en el marco de la conferencia de ministros de Exteriores del G- 20, y resultó todo un éxito. El secretario de Estado de EE. UU. Rex Tillerson, declaró tras el encuentro que ve una buena base para el trabajo conjunto entre los dos países, mientras que su homólogo Serguéi Lavrov comentaba que los dos gobiernos se entienden y comparten conceptos Aunque no dieron detalles sobre esas futuras colaboraciones que parecen estar gestando un nuevo eje Washington- Moscú, fuentes diplomáticas apuntaron más tarde que posiblemente donde primero puedan confluir los esfuerzos será la lucha contra el terrorismo. El punto más controvertido de la conversación y que con mayor tensión esperaban los socios del G- 20, que todavía ayer no permitieron la participación de Lavrov en la sesión plenaria en cumplimiento de las sanciones, era el conflicto de Ucrania. Tillerson dio una de cal y otra de arena, lo que le permitió quedar bien con el resto de los ministros dejando al mismo tiempo una salida airosa al ruso. Durante la reunión pidió a Moscú el cumplimiento de los acuerdos de Minsk y una participación más activa en la reducción de la violencia. A modo de contrapeso y como se encargó de subrayar Lavrov, durante la conversación no se ha dicho una sola palabra sobre sanciones Tanto el contenido como la forma empleados por Tillerson fueron bastante más homologables que los que ha exhibido hasta ahora el presidente Donald Trump. Ambos emplazaron el devenir de esta nueva relación diplomática al encuentro personal que tendrán lo antes posible Trump y Putin en persona y que dará el impulso definitivo a este nuevo entendimiento. De cara al público estadounidense, Tillerson dejó claro que nada habrá en la asociación con Rusia de filantrópico. Está claro que nosotros, nuestros dos países, no podríamos solucionar todos los problemas dijo, dando alas a un nuevo orden internacional en el que EE. UU. y Rusia aborden a una asuntos globales, pero estamos de acuerdo en que allí donde nuestros Tillerson confirmó además que el presidente Trump está preparado para superar las dificultades en las relacio- Tillerson y Lavrov conversan con Gabriel Sigmar (de espaldas) AFP Claves Ucrania EE. UU. pide a Putin que cumpla con los acuerdos de Minsk y una mayor colaboración para reducir la violencia en la zona, pero evita mencionar las sanciones a Rusia Multilateralismo Tillerson intensifica las reuniones bilaterales con países como China, Alemania o Reino Unido, restando importancia al pleno del G- 20 nes bilaterales y Lavrov salió convencido de que, con Trump, Rusia volverá a recibir el trato de potencia internacional que lleva reclamando prácticamente desde la caída del Muro de Berlín. La mayor parte de los participantes en la conferencia de Bonn, incluidos Tillerson y Lavrov, se trasladan hoy a Múnich, donde asistirán a la Conferencia de Seguridad que trata precisamente de esclarecer las características del nuevo orden que surge del contexto de debilidad de la UE, la llegada de Trump a la Casa Blanca y la nueva estructura del flujo informativo, que juntos están dado lugar a nuevos equilibrios geopolíticos todavía en gestación. Dastis, en Múnich El ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, que también asistirá a la Conferencia de Múnich, está aprovechando estas citas para transmitir a Tillerson la idea de que el eje trasatlántico ha de seguir pasando por la Unión Europea. Las señales son positivas declaró tras la primera impresión, como cabía esperar, estamos todos interesados y atentos para escuchar al nuevo secretario de Estado... y además trataremos de trasladarle nuestro profundo sentido de que Europa y Estados Unidos tienen que seguir siendo líderes y aliados para alcanzar los objetivos que se fijan en esta reunión Dastis tomará la palabra en la mesa redonda que abrirá la jornada hoy viernes y cuyo título es Mantener la paz en un mundo complejo Fotogalería del encuentro de ministros de Exteriores en Bonn Terrorismo Una de las áreas en las que ha sugerido que trabajarán conjuntamente y de forma más estrecha Washington y Moscú es en materia de lucha antiterrorista. Homologable Los ministros del G- 20 respiran más tranquilos, han comprobado que el tono y el contenido de las declaracionesde Tillerson aportan cierta continuidad y son más homologables que los de Trump.