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36 ECONOMÍA MIÉRCOLES, 15 DE FEBRERO DE 2017 abc. es economia ABC JUAN VELARDE FUERTES Colau abre otro frente, ahora contra Endesa y Gas Natural Impugnan un concurso por una cláusula contra la pobreza energética ABC BARCELONA ¿HACIA UN CARACOL CONTRACTIVO? Kinbleberger sostuvo a comienzos de la Segunda Guerra Mundial que los países en recesión tienden a aumentar el proteccionismo M ás de un asistente a la reunión de Davos, al escuchar el primer discurso presidencial de Trump quizá pensaría: ¿Este político habrá, o no habrá leído nunca aportaciones de Charles Poor Kinbleberger? Kinbleberger fue un estudioso del comercio internacional mundial, y debido en buena parte al tirón historicista que resplandece en su obra, y evidentemente en su aportación de 1956, Terms of Trade, a european case study ofreció una explicación que puede volver a tener actualidad. Manejando cifras y argumentos derivados de la crisis de 1930, que zarandeaban al planeta, desarrolló a comienzos de la II Guerra Mundial unos datos. Mostraban que un país en recesión, para aliviar los déficit de sus actividades productivas tenía tendencia a aumentar el proteccionismo; pero esto dañaba a las naciones que le vendían, las cuales pasaban a sufrir depresión. Para escapar de ella a su vez aumentaban el proteccionismo, y este enlace, cuando se cuantificaba en el conjunto internacional y se diseñaba temporalmente, mostraba caídas de la producción, subidas de apoyo proteccionista, y esto de manera continua, pasándose en las situaciones de depresión así de unos países a otros a lo largo del tiempo. Si esto se diseñaba, se observaba que tras pequeñas recuperaciones, acababan presentándose fuertes derrumbamientos que se lograban frenar levemente, pero que contribuían a otros derrumbamientos ajenos que generaban los propios. El diseño acababa siendo el de un caracol o una elipse vinculada a un defecto básico de la política económica mundial. De ahí se derivó una especie de solicitud general de apertura económica internacional tras la II Guerra Mundial. Este caracol contractivo de Kinbleberger ahora parece que puede volver a surgir. Desde el Brexit, a los nacionalismos populistas europeos y los planteamientos de Trump surgen en el recuerdo situaciones ya conocidas, que los asistentes a Davos recuerdan incluso con espanto. Después del sector turístico, el eléctrico. El Ayuntamiento de Barcelona ha abierto un nuevo frente de polémica, en este caso por el contrato de suministro eléctrico del Consistorio, que tiene que cubrir el alumbrado de las calles y los edificios municipales. Las dos grandes compañías del sector, Endesa y Gas Natural, han anunciado que rechazan participar en el concurso por la inseguridad jurídica que introducen las nuevas cláusulas impuestas por el Ayuntamiento de Ada Colau. El Gobierno municipal presentó ahora hace un mes unas nuevas cláusulas de contratación que incluían, entre otros aspectos, la lucha contra la pobreza energética y contra los daños medioambientales entre los criterios para definir el concurso. La adjudicación, por un valor de 65,2 millones de euros y dividido en tres lotes, está previsto para los dos próximos años con posibilidad de prórroga hasta que el consistorio pueda poner en marcha la comercializadora municipal de energía que anunció recientemente. La medida no ha gustado a Endesa y Gas Natural, que han presentado un recurso ante el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público, dependiente de la Generalitat, para que verifique la adecuación a la ley de las cláusulas sobre la pobreza energética introducidas por el Consistorio. El Tribunal tiene ahora cinco días para decidir si acepta las alegaciones. El argumento principal del recurso presentado por Endesa y Gas Natural es que el contrato obliga a la empresa ganadora a firmar, en un plazo de seis Ada Colau ABC celona, no serán apenas afectadas por esas obligaciones Del mismo modo, desde la compañía se recordó que aceptar las condiciones impuestas sería como firmar un contrato a ciegas en tanto que alude a la obligación de suscribir en medio año un convenio del que no se conocen las características. En paralelo, se recuerda que tanto la Generalitat, en fase final, como el Estado, están redactando sendas normativas contra la pobreza energética. Una posible colisión del convenio del Ayuntamiento con cualquier de esas dos próximas normativas situarían a cualquier empresa ante el dilema de incumplir el contrato municipal o incumplir la ley, lo que genera una situación de inseguridad jurídica ¿Quién puede obligar a las eléctricas? Las administraciones pueden introducir las cláusulas que consideren oportunas, siempre que no sean abusivas o discriminatorias, algo que en el caso del contrato eléctrico municipal acabará decidiendo el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público. La elaboración de dos normativas paralelas (autonómica y estatal) añade incertidumbre jurídica al proceso. Sin información La argumentación de Gas Natural Fenosa es parecida, insistiendo en que no pueden asumir la firma en un plazo de seis meses de un convenio del que no se incluye información concreta sobre el contenido dentro de las bases del concurso. Aunque se pidió información adicional al respecto esta no se facilitó apuntan desde la compañía, que recuerdan que en ningún caso se ha recurrido por que se establezcan obligaciones contra la pobreza energética sino por la falta de detalle e información sobre este punto Por parte municipal se precisó ayer que entre siete y ocho compañías la mayoría de ellas pequeñas y medianas que fomentan el uso de energías renovables sí optan al concurso que se falla el viernes. El Consistorio puntualizó que la cláusula únicamente implica un convenio de corresponsabilidad y voluntad de reducir la pobreza energética que conllevaría sanciones en caso de incumplimientos con la ley catalana contra la pobreza energética. No pretendíamos descartar a nadie, sino que queríamos dar una respuesta efectiva meses, un convenio contra la pobreza energética, aún por definir, sin disponer de los detalles al respecto. Un portavoz de Endesa apuntó a ABC que, además, de entrada, se trata de una cláusula discriminatoria Las comercializadoras pequeñas, que apenas tienen clientes domésticos en Bar- Adjudicación para Seat Componentes El nuevo cambio de marchas de Volkswagen se hará en El Prat ABC BARCELONA Excelentes noticias para la compañía automovilística Seat, en concreto para su división Seat Componentes. El grupo Volkswagen decidió ayer adjudicar a la planta de El Prat (Barcelona) la fabricación del nuevo cambio de marchas MQ 281, una noticia que, en buena forma, garantiza la continuidad y carga de trabajo de una planta barcelonesa hasta cierto pun- to amenazada por la ausencia de nuevos encargos durante los últimos años. Según ha podido saber ABC, la decisión tomada ayer en la sede central del grupo en Wolfsburgo (Alemania) implicará una fuerte inversión hasta que en abril de 2019 comience la producción del nuevo cambio. De este modo, se crearán nuevas líneas de mecanizado y se comprará una nueva línea de montaje para lo que se estima sea una producción de 1.800 unidades diarias de la nueva caja, una cifra anual muy superior a los volúmenes actuales de fabricación. Con una plantilla sobre los mil trabajadores, los sindicatos en Seat Componentes la antigua Gearbox temían que sin nuevas adjudicaciones, a la planta le esperaba un futuro aciago, por lo que habían reclamado un esfuerzo para atraer nueva producción. El único modelo que se fabrica ahora en El Prat, el MQ 200, destinado a coches de tamaño pequeño, tiene cada vez menor demanda, con lo que las previsiones de producción para los próximos años eran a la baja, con lo que se temía por un exceso de capacidad productiva a medio plazo.