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ABC VIERNES, 10 DE FEBRERO DE 2017 abc. es cultura CULTURA 49 Traviata en el tiempo y el espacio L A TRAVIATA Autor: G. Verdi. Int. Marina Rebeka (Violetta Valéry) Arturo Chacón Cruz (Alfredo) Plácido Domingo (Giorgio Germont) Coro de la Comunidad Valenciana, Orq. Comunidad Valenciana. Dir. escena: Sofia Coppola. Dir. musical: Ramón Tebar. Lugar: Palau de les Arts. Fecha: 9- II. ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Sin duda es una gran noche de ópera: se anuncia a un gran divo, un vestuario espectacular, la producción de autora famosa, fotógrafos, luces, una gran alfombra roja a la entrada y gente guapa, bien vestida, con el móvil siempre a punto para la foto. Es difícil imaginar condiciones más propicias para el éxito social y artístico. La ópera es esto. Lo fue, eso dicen, y así debe seguir. Opiniones hay para todos los gustos. Por eso alguien echa de menos una escalera con la que añadir elegancia al glamour. No hay que precipitarse. Primero está el protocolo: una nube de reporteros gráficos atraviesan el patio de butacas del valenciano Palau de les Arts anticipando la entrada de la Reina Doña Sofía. Aplausos. Detrás aparece Valentino. Murmullos. El gran diseñador de la moda es el promotor de la producción a través de la fundación creada junto a Giancarlo Giammetti. Es una gran hazaña que ayudó a la Ópera de Roma donde se estrenó en mayo de 2016. Se rumorea que desde 1880 no se lograba un éxito de taquilla semejante. El propio Valentino apunta que la Plácido Domingo y Marina Rebeka, durante el ensayo general Traviata no puede presentarse vestida con un impermeable o con trajes ridículos Y él se los ha diseñado, mientras los directores creativos de la marca, Maria Grazia Chiuri y Pier Paolo Piccioli, hicieron los demás. Todos son importantes, en tanto concuerdan con la exigencia de que la ópera de Ver- ABC di permanezca fiel al libreto, a la historia y a la época Con una escalera lucirían más. Hay que esperar. Valentino buscó más tarde a la oscarizada directora de cine Sofia Coppola, quien hizo así su primera incursión el teatro operístico. Se nota. También (quizá) que no ha venido a Valencia. El desarrollo escénico es torpe, rígido, estático en las posiciones del coro y sin gracia en los encuentros. Pero los dúos del segundo acto se aplauden y hasta se jalean. En escena está Plácido Domingo, que deletrea y fuerza Di provenza agotando el fiato. Su aportación es sentimental, canta lento, cuidadoso, poniendo en dificultad al maestro Ramón Tebar. Los espectadores disfrutan. También aplauden a María Rebeka. En ella la técnica es muy sólida, de gran potencial; apunta maneras y crece en detalles bien delineados, tiene color aparente, una emisión generosa y no acaba de profundizar lo suficiente. Su Addio del passato es un buen ejemplo. Necesitaría otro Alfredo porque Arturo Chacón- Cruz dice su parte y basta. Sale desafinado, se repone al entrar en el segundo acto para, de inmediato cantar plano, con vibrato poco expresivo. Sin calidad de fondo, ni intención gestual. Es una circunstancia que apenas resuelve la escenografía de Nathan Crowley, colaborador habitual del director de cine Christopher Nolan en títulos como Batman Begins o Interstellar No es cuestión de estética, que también. Se trata de falta de imaginación para dibujar espacios creativos. Todo simétrico. Todo semicircular. Todo convencional. ¿Bonito? Adecuado. Excepto la gran escalera blanca, por fin, que anacrónicamente atraviesa la primera escena. Lo curioso es que no se utiliza. Es un añadido absurdo, que apenas empaña un éxito considerable. En la música, porque el maestro Tebar mantiene la obra. La maduración es cosa de tiempo. De momento hay rigor orquestal, buena intención, conocimiento. En la escena, porque La Traviata es así. Siempre lo fue. Doña Sofía y Monica Belucci, entre los asistentes Valentino enciende de rojo el esperado estreno en Valencia MARTA MOREIRA VALENCIA El rojo, color emblemático de Valentino a lo largo de su carrera, tomó anoche el protagonismo absoluto en el estreno de La Traviata en el Palau de les Arts de Valencia. Fue la tonalidad escogida por las dos principales invitadas de la noche, la Reina Doña Sofía y la escultural actriz Monica Bellucci, y por supuesto también formaba parte de la paleta cromática del vestuario diseñado por el modisto italiano para la soprano letona Marina Rebeka en su Violetta. Valentino y su socio Giancarlo Giammetti, creadores de esta nueva producción de Verdi por encargo de la Ópera de Roma, quisieron rodearse de amigos para su debut en España. Entre ellos, Nati Abascal, que acudió acompañada de Cari Lapique. Elegantísima con un vestido negro de la casa de su íntimo amigo, Abascal también había acudido la primavera pasada al estreno de esta ópera en Roma. Por la alfombra roja desfilaron también Luis Alfonso de Borbón y su mujer, Margarita Vargas (ella con un vestido de detalles dorados obra del diseñador libanés Georges Hobeika) el interiorista Pascua Ortega, la modelo Marta Ortiz y el director creativo de la casa Valentino, Pierpaolo Piccioli. Apenas veinte minutos antes del comienzo de la función, el cantante y director Plácido Domingo esperaba en el exterior junto al resto de invitados la llegada de la Reina Doña Sofía. Tuvo así la oportunidad de saludar a Monica Bellucci, con quien había coincidido el pasado verano en el rodaje de uno de los episodios de la serie televisiva Mozart in the jun- Doña Sofía y Ximo Puig ABC Monica Belluci y Valentino ABC gle bajo la dirección del mexicano Gael García Bernal. El sello de Valentino no es ni mucho menos el único reclamo de esta Traviata de la que se ofrecerán siete representaciones hasta el 23 de febrero. La cineasta Sofia Coppola, especialista en contar historias trági- cas de mujeres aisladas y de personalidad compleja, debuta como directora de escena con una producción estrictamente fiel a la época y al libreto. Por su parte, el londinense Nathan Crowley, candidato a los Oscar en varias ocasiones por películas como Interstellar y a los Bafta por otras como Batman Begins firma la escenografía. Además de Marina Rebeka, el reparto vocal está protagonizado por el tenor Arturo Chacón- Cruz y por Plácido Domingo, que interpretará por primera vez en su vida el rol barítono de Giorgio Germont.