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ABC VIERNES, 10 DE FEBRERO DE 2017 abc. es ENFOQUE 5 Deyverson consuela a los aficionados del Celta de Vigo, tras la clasificación el miércoles del Alavés para la final de la Copa del Rey GETTY La final no será en el Bernabéu Obras de mayo HUGHES El entrañable Joan Gaspart, que sorprendentemente llegó a ser vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol y no sólo lo fue, sino que sigue siéndolo años después, recurrió ayer a la figura de Bernabéu para persuadir al madridismo de que lo mejor para cumplir con su masoquista tradición de señorío sería permitir que la próxima final de Copa se jugara en su estadio. Así podría ver destrozadas sus instalaciones, el himno y la bandera nacional ultrajados, seis o siete vueltas al campo y a Piqué haciéndole al césped lo que los guerreros de la tribu kuru le hacen a la tierra cuando quieren fertilizarla. No se sabe si intervino en condición de federativo o de forofo. También se pronunciaron polemistas inevitables como Rufián, que constantemente nos recuerdan el enloquecedor nivel en el que nos movemos. Este asunto se ha convertido en una costumbre porque el Madrid es incapaz de ser regular en la Copa y porque el Barça es insaciable y no perdona nada. Al Madrid le imponían hace unos días la decisión de no jugar en Vigo, y tratándose de campo ajeno no podía rechistar. Ahora le quieren imponer la final en el Bernabéu, como si el estadio no fuera de su propiedad. Cobra sentido aquella preocupación patrimonial de hace unas décadas, cuando el Primer Advenimiento Terrenal de Florentino. El patrimonio y la propiedad. Si el Madrid no fuese dueño de sí... ¡a qué cosas lo someterían! Sería como cuando el franquismo y las Copas del Generalísimo, sede permanente de todas las finales, que es lo que el Barcelona parece desear: la perpetuación oficial y capitalina. En lo tocante a esto es bastante centralista. Y si no, fíjense en los argumentos que aportan para solicitar Madrid como sede: la distancia intermedia, la comodidad del nudo, la capacidad... Pero ¿no sería lo suyo jugar en Zaragoza? No, ha de ser en Madrid. Ni un solo año pensó el Barça en términos de red. Les falta añadir, a lo Sostres, que el resto de campos son de pobres. En estas cosas el Barça es de un centralismo sorprendente y muy decepcionante. Sabido era que no se jugaría, las obras estaban anunciadas (serán siempre en mayo) pero el Barcelona enreda y con estas pequeñas cizañas nos hemos de entretener. DEPORTES