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76 AGENDA Necrológicas José Antonio Alonso (1960- 2017) VIERNES, 3 DE FEBRERO DE 2017 abc. es ABC Buscó ampliar derechos y libertades El ministro de Interior y Defensa inició el camino que hoy nos permite ser más libres uando desaparece un ser querido, un amigo, a uno le es fácil recordar el último momento en que le vio. Pero si la relación de amistad ha sido larga, si se ha trabajado codo a codo con él, resulta imposible concretar cuándo tu vida coincidió con la suya por primera vez, cuándo el destino te permitió compartir parte de su vida. Si no el momento exacto, sí sé que empecé a conocer a José Antonio Alonso, Toño para todo el mundo que le conocía, en los tiempos en los que ambos nos dedicábamos a la Justicia y desde nuestras respectivas asociaciones intentábamos hacer avanzar una idea que compartíamos: impulsar una Justicia que permitiera a los ciudadanos ser más iguales y más libres. De ese tiempo hay algo que recuerdo con nitidez: Toño creía en todo lo que hacía y cuando creía en algo ponía todas sus energías en avanzar y conseguir resultados. Convencido de que para transformar la realidad hay que tomar partido e implicarse a fondo, Toño cambió los tribunales por el Congreso. Era 2004, el PSOE ganó las elecciones y sus amigos dábamos por hecho que su próxima responsabilidad estaría en el mundo de la Justicia, que tan bien conocía. Pero en política las cosas no son siempre como uno piensa y, como señaló el filósofo, el destino mezcla las cartas y nosotros las jugamos y Toño fue nombrado ministro del Interior, un cargo nunca fácil pero que en aquellos momentos era especialmente complicado. Nuestra sociedad estaba en shock lo que parecía imposible se había materializado y el terrorismo islamista radical aparecía como un nuevo riesgo al que había que hacer frente, algo que era especialmente injusto para una sociedad que llevaba décadas soportando un terrorismo especialmente cruento. Poca gente sabía cuál iba a ser el verdadero destino de Toño y por eso, me sorprendió su llamada proponiéndome un café y la conversación posterior en la que me ofreció ser su segundo. Acepté. Empezamos a trabajar juntos y pude ser testigo directo de las ganas, la fuerza y el ímpetu del ministro Alonso. Recuerdo aquellos días, aquellas mañanas, una tras otra durante meses, en las que desayunábamos con alguna noticia que hacía que todas nuestras energías tuvieran C IGNACIO GIL José Antonio Alonso Suárez nació el 28 de marzo de 1960 en León y ha muerto el 2 de febrero de 2017 en Madrid. Fue ministro de Interior y de Defensa en la primera legislatura presidida por José Luis Rodríguez Zapatero. Juez desde 1985, en 1988 ascendió a magistrado, y un año más tarde fue nombrado juez penal en Madrid, y poco después, magistrado de esa Audiencia Provincial, cargo que ha ocupado hasta su muerte. Entre 1994 y 1998, fue el portavoz de Jueces para la Democracia. que centrarse inexcusablemente en el incendio provocado. Años después, Toño lo seguía recordando con distancia y con cierta amargura. En aquel momento, él era plenamente consciente del papel central que ocupaba para que los ciudadanos recuperaran la confianza y la tranquilidad y para evitar que se repitiera otra vez la misma locura. Por eso, no titubeó a la hora de construir una nueva estrategia que hiciera frente al terrorismo yihadista sin renunciar a una sola de nuestras libertades y apoyada en el refuerzo de unos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que entendieron la magnitud del reto y hoy están a la cabeza de las mejores policías del mundo. Desgraciadamente, aquel no era el único desafío. Por eso, al mismo tiempo que impulsaba medidas frente al terrorismo yihadista, el ministro Alonso también estuvo en ese grupo de personas que puso en marcha una estrategia para terminar con la mayor lacra de nuestro país durante decenios, la de esa banda terrorista cuya sanguinaria crueldad justifica que ni siquiera cite su nombre. Como ciudadano español, siempre le agradeceré ese esfuerzo, porque inició el camino que hoy nos permite ser más libres. Y además lo hizo siendo fiel a su forma de entender cómo se debe combatir al terrorismo en una democracia: respetando siempre los derechos de los ciudadanos y las garantías que proporciona el Estado de Derecho, ese que tantas vidas había costado conseguir y que no podíamos, ni podemos, poner en peligro en nombre de la seguridad. José Antonio Alonso nunca perdió de vista que lo más decente que puede hacer un gobernante es ampliar los derechos y libertades de la gente. A ello dedicó toda su vida, como juez, como ministro y como diputado. En los últimos meses sabía que Principios Hay que agradecerle lo que se esforzó para que este fuera un país más libre y más justo Islamismo No titubeó al construir una nueva estrategia que hiciera frente al terrorismo yihadista Toño estaba enfermo, pero uno siempre espera que las cosas no vayan rápido, que la medicina funcione. No ha podido ser. Ahora, solo nos queda conservar su recuerdo, agradecerle lo que se esforzó para que este fuera un país más libre y más justo, y acompañar a su hijo, demasiado joven para hacer frente a su desaparición pero que, afortunadamente, cuenta con una madre magnífica que le contará que su padre fue un hombre de bien que dedicó todo su talento a lograr que este país fuera un poco mejor. ANTONIO CAMACHO EXMINISTRO DEL INTERIOR