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58 DEPORTES Baloncesto Entrevista JUEVES, 2 DE FEBRERO DE 2017 abc. es deportes ABC Luka Doncic Con mis amigos casi no hablo de baloncesto Entrevista MUY PERSONAL El Real Madrid le fichó con 13 años y su carrera dentro del club ha sido meteórica A los 16 fue el canterano más joven en debutar, por delante de leyendas como Corbalán De España le gusta casi todo, pero se muere por un plato de buen jamón En las concentraciones escucha música de su país, Eslovenia Su padre fue jugador de baloncesto, y su madre, campeona de baile Le encanta jugar a la consola, donde practica puntería con el Call of Duty y el NBA 2 K 17 Sus preferidos en la NBA son Curry y LeBron Jugador del Real Madrid Llegó a España con 13 años, y a punto de cumplir 18 ya es uno de los bases con mejores números de la ACB y la Euroliga. Mientras le corteja la NBA, él solo quiere seguir creciendo en Madrid EMILIO V. ESCUDERO MADRID Aún no ha cumplido los 18 años, pero hace tiempo que Luka Doncic (Liubliana, 1999) se convirtió en uno más dentro del vestuario del Real Madrid. El esloveno, cuyas apariciones públicas se pueden contar con los dedos de una mano, recibe a ABC en el nuevo centro de entrenamiento que el club blanco construyó para su equipo de baloncesto hace unos meses en Valdebebas. Es su segundo hogar, donde más horas pasa a lo largo del día y donde es habitual verle realizando sesiones de tiro y de técnica individual después de cada entrenamiento. El primer contacto con él es frío. Medida de seguridad ante lo desconocido que va dejando paso al auténtico Doncic. Al chico joven que disfruta cerca del aro. Descaro y calidad dentro de la pista que contrasta con la timidez que muestra fuera de ella. Es ahí donde más se nota su juventud. Talento precoz que apunta a la NBA, pero que mientras tanto disfrutan los aficionados del club blanco. ¿Dónde deja esta timidez cuando entra en cancha? (Se ríe) No lo sé. La verdad es que dentro de la cancha me transformo y se me olvidan todas las cosas. Solo pienso en baloncesto y dejo a un lado todo lo demás. Soy feliz ahí dentro. ¿Cuál es su primera imagen de una pista de baloncesto? -Supongo que la de los partidos que jugaba mi padre. Recuerdo que me gustaba ir a verle para poder jugar en el descanso e intentar meter alguna canasta, aunque era tan pequeño que me costaba llegar al aro con el balón. ¿Cómo era su primera canasta? -Era una de esas pequeñitas que tenía uno en casa, de esas que se ponen detrás de la puerta. Pfff. La utilizaba mucho. Estaba todo el día jugando y cada dos o tres semanas tenían que comprarme una nueva porque la rompía de tanto usarla. -Su padre fue jugador de baloncesto, y su madre, campeona del mundo de baile... ¿Influyó eso para que acabara siendo deportista? -Cuando era pequeño hacía muchos deportes. Jugaba al fútbol, al tenis, bailaba... Hacía un poco de todo, pero lo que mejor se me daba era el baloncesto, y por eso lo elegí, aunque me sigue gustando mucho el fútbol y cuando puedo me escapo al Bernabéu. ¿Si hubiera sido futbolista, quién le habría gustado ser? -No sé decirle uno, porque en el Real Madrid hay muchos y todos son buenísimos. Elegiría tener un poco de todos, de Cristiano, de Modric, de Bale... ¿Recuerda la primera vez que vino a Madrid? -Vine para entrenar durante tres días en 2012 antes de la Minicopa de Barcelona. Recuerdo todo tan perfecto, que no me lo creía. La cancha donde entrenamos era increíble, lo que comimos también me gustó... Todo ese cariño influyó luego en la decisión de fichar luego por el club y venir a vivir a Madrid. -Entonces tenía apenas 13 años. ¿No tuvo dudas? -Claro que las tuve. Era un niño y tenía que dejar atrás a mis amigos y venir a vivir solo a un país en el que no conocía a nadie, pero al Real Madrid no se le puede decir que no. Me arriesgué y estoy contento de aquella decisión. ¿Cómo fueron esos primeros meses? -Se hicieron muy duros, sobre todo las primeras semanas, porque mi familia no podía estar aquí conmigo y me sentía muy solo. Cada vez que venían a verme y tenía que despedirme de ellos lo pasaba muy mal, aunque con el tiempo todo fue mejorando. Recuerdo que aproveché aquellas semanas para aprender español. En solo tres meses ya había aprendido lo necesario para poder entenderme con los compañeros. -Tan solo un año después, su nombre empezó ya a aparecer en los medios... -Sí, fue en la Minicopa que ganamos en Vitoria, la primera vez que lo conseguíamos, y fue una gran alegría. El año anterior, en mi primer campeonato con el Real Madrid, habíamos perdido y por eso esta fue una de las primeras grandes alegrías que me llevé de blanco, y guardo un gran recuerdo. -La Copa este año es de nuevo en Vitoria. ¿Espera repetir experiencia? Su fichaje por el Real Madrid Vine para entrenar unos días antes de la Minicopa de 2012 y recuerdo todo tan perfecto que no me lo creía. Ese cariño fue clave para que me viniera a jugar a Madrid La adaptación a España Como estaba solo, aprendí español en tres meses. Fueron unas semanas muy duras y lo pasé muy mal, pero estoy feliz de haber tomado aquella decisión -Claro, quiero levantar la Copa en esa ciudad de nuevo como hice cuando era un canterano, pero con el primer equipo. Será complicado, porque hay clubes muy buenos, pero vamos a poner todas las ganas para volver a ganar. -Hace nada era un niño que jugaba en la cantera y ahora despunta en la Euroliga. ¿No siente que todo le está pasando muy rápido? -La verdad es que cuando llegué con 13 años al Real Madrid no imaginaba que todo iba a ir así de rápido, pero estoy muy orgulloso de haber llegado hasta aquí y de poder jugar con la camiseta del Real Madrid. -Su cumpleaños es a final de mes. ¿Qué es lo primero que quiere hacer cuando cumpla 18 años? -Lo primero, seguir disfrutando del baloncesto como lo estoy haciendo; y segundo, sacarme el carné de conducir para poder venir al entrenamiento en coche como los demás (se ríe) Ahora me trae y me lleva mi madre, que lo hace encantada. -Cada verano vuelve a Eslovenia. ¿Qué le dicen sus amigos de toda la vida? -La verdad es que con mis amigos casi no hablo de baloncesto. Me felicitan y eso, pero con ellos hablo menos de baloncesto y más de otras cosas... ¿De cuáles? (Se ríe) Pues de cosas de chavales. De la vida, de lo que nos pasa, cómo van las clases... La mayoría están estudiando, acabando el instituto o empezando la universidad... ¿Le cansan los halagos? -No, es un orgullo escuchar cosas buenas de uno mismo. A todos nos gusta,