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48 SOCIEDAD JUEVES, 2 DE FEBRERO DE 2017 abc. es conocer ABC La pobreza acorta más la vida que la obesidad y la hipertensión Las personas con peor estatus durante su niñez son propensas a tener peor salud ABC MADRID ABC Factores de riesgo El tabaquismo Es el factor que más puede acortar la vida: 4,8 años. Diabetes La diabetes recorta la esperanza de vida en 3,9 años. Sor Lucía Caram, en una imagen de archivo La monja se disculpa por si alguién se sintió ofendido Desacreditan a sor Lucía Caram por decir que María no fue virgen A. CABEZA BARCELONA El Obispado de Vic (Barcelona) ha desautorizado a la monja dominica sor Lucía Caram por haber defendido en un programa de televisión que María no fue virgen y que mantenía sexo con su esposo José. La religiosa, conocida por su faceta mediática y por su defensa del soberanismo catalán, hizo estas declaraciones en el programa Chester in love (en la cadena Cuatro) que presenta Risto Mejide, el pasado domingo. Yo creo que María estaba enamorada de José y que era una pareja normal, y lo normal es tener sexo. Cuesta de creer y de digerir. Nos hemos quedado en normas que nos hemos inventado sin llegar al auténtico mensaje consideró Caram. También defendió que el sexo es una forma de expresarse, vivir, expresar los sentimientos y el amor y confesó que había estado enamorada de un seminarista. Las controvertidas afirmaciones sobre María no gustaron al Obispado de Vic, la diócesis a la que pertenece Ca- ram, que emitió un comunicado en el que recordaba que forma parte de la fe de la Iglesia, desde sus inicios, que María fue siempre virgen y que esta verdad de fe fue recogida y proclamada de modo definitivo por el Concilio II de Constantinopla Además, el Obispado lamentaba públicamente la confusión que hayan podido crear en el pueblo fiel estas declaraciones, que no se ajustan a la fe de la Iglesia La monja se disculpa A raíz de la polémica, sor Lucía Caram quiso ayer pedir disculpas por si alguien se sintió ofendido En una carta dirigida a Efe, comentó que se había hecho una lectura fragmentada, ideológica y perversa de sus declaraciones. Quise manifestar que no me escandalizaría si hubiera tenido una relación de pareja con José, su esposo. Tal vez porque no hubo espacios para matizaciones, pero creo que quedó clara mi fidelidad y amor a la Iglesia sentenció la religiosa. Una revisión de estudios financiada por la Comisión Europea ha revelado que las condiciones socioeconómicas pueden condicionar la esperanza de vida y acortarla en más de dos años, un impacto similar al que causa el sedentarismo y más que la obesidad y la hipertensión. El trabajo, publicado en la revista The Lancet es el primero que compara la esperanza de vida entre personas de diferente estatus socioeconómico y la correlaciona con otros factores de riesgo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya asocia a una mayor mortalidad. Sin embargo, la pobreza no se considera aún un factor relevante por la institución. Se sabía que la educación, la renta y el trabajo afectan a la salud, pero pocos estudios han examinado la importancia de los factores socioeconómicos añadió Mika Kivimaki, profesor del University College de Londres, que ha participado en el estudio. Las pobres circunstancias parecen matar a la gente como lo hacen otros poderosos factores de riesgo, tales como el consumo de tabaco, la obesidad y la hipertensión reconoció la investigadora Silvia Stringhini, del Hospital Universitatio de Lausana (Suiza) Para su investigación analizaron datos de 48 estudios del Reino Unido, Italia, EE. UU. Australia, Portugal, Suiza y Francia, con datos de 1,7 millones de personas adultas. Sedentarismo y pobreza El impacto de llevar una vida sedentaria es de 2,4 años, similar a la pobreza (2,1) Hipertensión, obesidad y alcohol El impacto de la hipertensión es de 1,6 años. La obesidad la acorta 0,7 años; y el consumo de alcohol, 0,5. Los participantes fueron monitorizados durante 13 años y el estatus se midió con el último puesto de trabajo conocido, indicó la investigadora, quien admite que en su análisis se han observado diferencias entre países, si bien no cree que se deban a sus sistemas sanitarios. Stringhini asume que no estudiaron qué enfermedades fueron las causantes de esa menor esperanza de vida ligada a un menor estatus socioeconómico, pero sí que las personas más pobres son más propensas a tener peor salud por las condiciones en las que han vivido durante sus primeros años de vida, por un mayor estrés psicosocial o falta de apoyo social, y por un menor acceso a los sistemas sanitarios, entre otras cuestiones.