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68 GENTESTILO TV MARTES, 24 DE ENERO DE 2017 abc. es estilo ABC Chelsea Clinton sale en defensa de Barron Trump A la agitada llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, entre multitudinarias manifestaciones de protesta y declaraciones incendiarias, se suma ahora la polémica por situar al joven Barron (10 años) el hijo pequeño del presidente, en el punto de mira de las redes sociales y los humoristas televisivos más despiadados. Protagonista de parodias, memes y comentarios hirientes de todo tipo, Barron Trump ha encontrado en Chelsea Clinton una defensora. Ayer, la hija del expresidente demócrata, quien sufrió en sus propias carnes la presión mediática, exigió desde su cuenta de Twitter que cesara el acoso: Barron Trump se merece la oportunidad de todo niño a tener una infancia Sin embargo, el mensaje no era del todo inocente, ya que acto seguido añadió que defender a cada niño también significa oponerse a las políticas de POTUS la cuenta en Twitter del presidente de EE. UU. que les hieren Con esto, Chelsea ha sido tachada de hipócrita Arriba, dos propuestas de Christian Dior, que resumen las claves del desfile. Abajo, modelo de Schiaparelli FOTOS: AFP Semana de la Alta Costura de París Dior en su bosque encantado Maria Grazia Chiuri, al frente de la maison, abre con éxito la pasarela más exclusiva MARÍA LUISA FUNES FOTOS: REUTERS Y EFE Arriba, Barron Trump el pasado viernes; debajo, Chelsea Clinton El estreno de Maria Grazia Chiuri en Dior hace unos meses se revistió de triunfo del feminismo en una casa de modas en la que nunca había estado al mando de la creatividad una mujer. En esta era de mujeres poderosas, y en un sector en el que Coco Chanel, Elsa Schiaparelli, Sonia Rykiel o Miuccia Prada, entre otras, hace tiempo que dejaron su impronta, sobran feminismos exacerbados. Ayer, Chiuri abrió con éxito y sin tanto mensaje la Semana de la Alta Costura de París. Caperucita con capa y capucha negra, princesas medievales, Jane Eyre y su ama de llaves, la película Los otros y delicadísimas bellas durmientes llenaron una escena llena de árboles caducos, con hojas tristes y caminos de hierba. Combinando música más propia de una película de terror con otras piezas de carrillón, Maria Grazia Chiuri transportó a público y prensa a un bosque encantado, un espacio irreal, tan eterno y clásico como su colección. Los vestidos de corte medieval, los modelos con mini- volantes de tul y los tejidos sobrepuestos, negro sobre blan- co, presidieron una pasarela que recordaba a los históricos desfiles de monsieur Dior, pero también, y cómo no, a los maravillosos vestidos de noche de Valentino, la marca donde Chiuri ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Que su maestría en la ropa de noche tiene pocos parangones, es algo que se demostró ayer, si bien se centró en el blanco y negro, el tul, el plumetti, las telas ricas, las flores y los bordados. Al detalle Los detalles y accesorios reinaron en el desfile de esta italiana, quien heredó la afición por la costura de su madre. A los imperantes y suavizados tutús, les acompañaban tocados de plumas y flores con un twist curioso. Las plumas estaban colocadas en las cabezas de las modelos de manera peculiar: mientras en algunos casos se asemejaban a los tocados que puso de moda María Antonieta, allá por el siglo XVIII, otros parecían sacados del Folies Bergère; en algunos casos, las plumas se enredaban entre sí, dando lugar a una especie de cornamenta que podía recordar a las conejitas de Playboy. Los tocados florales también pasaban de angelicales a monstruosos, de meras diademas hechas con flores de tela a grandes plantas que asemejaban macetas con orquídeas. Las máscaras de carnaval con forma de mariposa hechas en tul bordado, las capuchas, las elegantes mules y los collares con flores de tela daban un toque aún más onírico a un desfile que por otra parte incluía piezas muy comerciales. En este bosque encantado, Maria Grazia Chiuri ha sabido plasmar con maestría un estilo femenino pero austero, la exquisitez de monsieur Dior. Schiaparelli, que ya es parte oficial de la Cámara Sindical de la Costura de París, desfiló con un elenco de piezas surrealistas pero modernas, factibles optimistas e incluso ponibles, algo que en su día no era siempre la norma. Bertrand Guyon ha retomado las claves de la marca, entre otras su shocking pink y su langosta, sin por ello haber quedado como una mala copia del original. Buen resultado. Y entre tanto desfile, un recuerdo y un triste adiós a Bimba Bosé, una mujer educada, sencilla, valiente, trabajadora y encantadora, que tantos años ha abanderado la moda española. Hasta siempre, Bimba.