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58 MADRID MARTES, 24 DE ENERO DE 2017 abc. es espana madrid ABC Tres vecinos pasean con sus carritos de bebé, ayer por la mañana, delante del último pino caído el pasado sábado JOSÉ RAMÓN LADRA Barrio de Las Águilas Los jardines olvidados de Carmena Vecinos de Latina denuncian la falta de mantenimiento municipal en una colonia asolada por el desplome de árboles: En unos meses han caído 17 AITOR SANTOS MOYA MADRID C uando en junio de 2016 los vecinos de la humilde Colonia Casilda de Bustos, en el barrio de Las Águilas (distrito de Latina) cayeron en la cuenta de que sus parques y jardines habían sido abandonados a su suerte, llevaban meses preguntándose por qué ningún operario acudía ya por allí. Cuatro meses, por lo menos advierte enseguida una señora de avanzada edad. Los suficientes para que gran parte del patrimonio del barrio entrara en barrena, después de más de 50 años de mantenimiento municipal. Sin previo aviso, el Gobierno de Carmena había retirado en febrero el cuidado y vigilancia de un sinfín de sectores verdes, en una decisión que además de suponer una evidente merma medioambiental, entrañaba, a tenor de la masiva caída de árboles que asuela la zona, un grave riesgo para el vecindario. Desde el verano de 2015, un total de 17 árboles algunos, de colosas proporciones se han venido abajo. El último sin ir más lejos, el sábado pasado. Un pino de más de 20 metros de altura cayó a plomo a la altura de un paso peatonal que separa un bloque de viviendas (General Romero Basart, 2) del colegio Alcalde Móstoles. Esta vez, pese a que la casualidad quiso que el derrumbe tuviera lugar en un día no lectivo y el centro estuviera desierto, no son pocos los habitantes de la colonia que se preguntan si la desgracia está más cerca que nunca. Estamos hasta las narices, no es la primera vez que algo así ocurre. Hace un año pasó lo mismo en la puerta de una guardería en la calle Garrovillas explica un hombre, mientras observa incrédulo la desordenada estampa. Y es que, tres días después, el tronco del pino aún permanece tendido. Los restos destrozados de una farola, una papelera y la escueta valla que separa el jardín al que pertenece, son los daños colaterales de un suceso que nadie en el Consistorio tiene prisa por esclarecer. En medio de la calle, un segundo transeúnte señala que los bomberos solo acudieron para retirar las ramas que impedían el paso. Tendrán que ser los vecinos los que acometan un gasto que, tranquilamente, puede pasar de los mil euros sostiene. A media mañana, Gregorio Saceda explora desde el interior del recinto la gravedad de los hechos. Vivo en este mismo edificio, justo en el primero, y mi ventana va a parar a donde estaba el árbol explica, con el convencimiento de que si hubieran atendido sus quejas, quizás esta situación no hubiera pasado. Hace dos años empezamos a reclamar que cortasen una rama porque se estaba inclinando demasiado hacia nuestra fachada. Pero nunca nos hicieron caso detalla. En este senti- do, fuentes municipales consultadas ayer por ABC se limitaron a precisar que el árbol no presentaba síntomas de poder caer sobre la vía pública. Como el problema no es nuevo, el pasado mes de septiembre nació la plataforma vecinal Colonia Casilda de Bustos, cuya finalidad es poner de manifiesto una circunstancia relegada casi a la clandestinidad. Lo que intentamos es que el Ayuntamiento en- Juan Lozano Jiménez MIEMBRO DE LA ASOCIACIÓN VECINAL COLONIA CASILDA DE BUSTOS Hace dos meses los técnicos municipales dictaminaron que el pino caído el sábado estaba en perfecto estado Las tareas de prevención del Ayuntamiento han destrozado los jardines